Cargando, por favor espere...

Jean D’Alembert: el matemático de la ilustración
Desde el punto de vista filosófico, D’Álembert era partidario de la unidad del saber, proponía el progreso de la humanidad a través del desarrollo de la ciencia, unificadas por una filosofía desprendida de los mitos y creencias transcendentales.
Cargando...

A mediados del Siglo XVIII, el régim m en político en Europa era el absolutismo monárquico por derecho divino, causando una profunda desigualdad entre las personas y clases sociales, como respuesta, a esta situación surgió un movimiento llamado Ilustración o Enciclopedismo, formado por burgueses, aristócratas, filósofos y economistas, quienes criticaban las instituciones existentes, proponiendo nuevos sistemas que dieran a las personas igualdad y bienestar. Filósofos como Montesquieu, Voltaire, Rousseau y Diderot fueron los principales ideólogos de este movimiento.

En Francia, un poderoso instrumento para estas nuevas ideas filosóficas fue la Enciclopedia (28 volúmenes) o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios. Esta obra monumental también contenía ideas contra el régimen monárquico absoluto; por eso, en dos ocasiones fue prohibida por el gobierno, quien consideró que instigaba la rebelión contra Dios y el rey.

La parte matemática y filosófica de la Enciclopedia fue encargada a uno de los grandes matemáticos franceses de la época, Jean D’Álembert (1717–1783). D’Álembert nació en París y fue abandonado por su madre en las escaleras de una iglesia; tiempo después fue rescatado por su padre, un general de artillería, para darle una mejor educación. Estudió derecho y medicina, estudios que abandonó para seguir su pasión: la matemática. Por sus trabajos matemáticos a los 23 años logró ser miembro de la Académica de Ciencias de París.

En 1743, D’Álembert publicó una de sus más destacadas obras: Tratado de Dinámica, inventando el principio que hoy día lleva su nombre: En un sistema, las fuerzas internas de inercia son iguales y opuestas a las fuerzas que producen la aceleración. En 1747 usó este principio para establecer el Problema de la cuerda vibrante, modelado por la siguiente ecuación: , para el cual dio la solución: u=f(x+t)+g(x-t), donde f y g son funciones arbitrarias.

En 1752 D’Álembert llega a establecer lo que hoy conocemos como Ecuaciones de Cauchy – Riemann:  y  donde ∂u y ∂v son diferenciales

Escribe D’Álembert,  en 1761, Sobre los logaritmos de las cantidades negativas, entrando en disputa con Leonard Euler, que demuestra que D’Álembert estaba equivocado al considerar log(-1) = log(+1). Sin embargo, en su obra también estudia (a+bi)(p+qi) considerando (a+bi) como una variable, siendo el precursor de lo que hoy llamamos Cálculo de Variable Compleja.

Lo más polémico de las ideas matemáticas de D’Álembert, fue su concepción del infinito, el cual consideraba como el límite de cantidades finitas, en el sentido que puede ser igual a un número tan grande como se quiera. Llegando a afirmar que: “Una cantidad es algo a nada; si es algo, aún no se ha desvanecido; y si no es nada, ya se ha desvanecido literalmente. La suposición que hay un estado intermedio entre éstas dos es una quimera”. Lo que conduce a rechazar las cantidades evanescentes de Newton y el concepto de diferencial de Leibniz. Esta idea de D’Álembert terminó de sucumbir ante el prestigio académico de Newton y Leibniz.

Desde el punto de vista filosófico, D’Álembert era partidario de la unidad del saber, fundamentado en una especie de síntesis entre racionalismo y empirismo. Además, proponía el progreso de la humanidad a través del desarrollo de la ciencia, unificadas por una filosofía desprendida de los mitos y creencias transcendentales.

D’Álembert poseía un carácter polémico y desafiante que lo llevó a entablar constantes disputas con filósofos de la época y con matemáticos como Leonard Euler y Daniel Bernoulli. Sin embargo, D’Álembert fue un gran escritor. En una ocasión escribió: “La imaginación de un matemático creador no dista mucho de la de un poeta inventivo. Entre todos los grandes hombre de la antigüedad, Arquímedes bien puede ser quien más merece ser situado junto a Homero”

D’Álembert murió en 1772, a los 64 años, y fue enterrado muy modestamente, solo acompañado por su amigo y filósofo Nicolás Condorcet (1743-1794).


Escrito por Dr. Esptiben Rojas Bernilla

Colaborador


Notas relacionadas

Un molar de al menos 130 mil años de antigüedad encontrado en una cueva de Laos, en el sureste asiático, podría ser clave para arrojar nueva luz sobre los denisovanos, especie poco conocida descubierta en 2010.

Con una longitud de 11 kilómetros de largo y siete metros de alto, China tiene la autopista submarina más larga del mundo, denominada Taihu.

Arquímedes es considerado el primer investigador en matemática e ingeniero. La obsesión por resolver problemas matemáticos de su época lo conducía a altos grados de concentración que, incluso, se olvidaba de comer, bañarse y de realizar otras tareas cotid

Ramón Picarte siempre pensó que la matemática debería ser un aporte para sacar a las personas de la pobreza; con esa idea organizó e impulsó diferentes sociedades cooperativas de artesanos y trabajadores de Santiago.

Este fenómeno tiene graves consecuencias para el medio ambiente. Elimina la capa de protección de las plantas, dejándolas desprotegidas a la acción del viento, el frío, la sequía y convirtiéndolas en presa fácil de los parásitos o plagas, que provocan su muerte.

Para muchos es normal que en la época de fin de año las temperaturas sean bajas. Esto se debe, en gran medida, a la inclinación de 23.5 grados del planeta con respecto a su eje, que va del polo norte al sur.

¿Es normal el adulterio en la naturaleza? Para respondernos analizaremos el comportamiento reproductivo de algunas especies. Tomando como ejemplo a mamíferos y aves, la monogamia existe, pero no es la regla en el mundo natural.

Urge tomar medidas para incrementar la cobertura; de lo contrario, rebrotes de sarampión, tuberculosis, difteria, poliomelitis, tétanos, rotavirus, rubeola, influenza, entre otras, pueden minar o acabar con la vida de miles de niños.

Aunque las ideas iniciales fueron concebidas por Bernhard Riemann y Richard Dedekind, se reconoce que el matemático que consolidó y sentó las bases para la axiomatización de la teoría de conjuntos fue el ruso George Cantor.

En México hay aproximadamente dos mil especies de abejas nativas. A diferencia de las melíferas, que viven en colonias (colmenas) con su reina y obreras, la mayoría de las nativas son solitarias.

Otras mujeres matemáticas también fueron importantes en la antigua Grecia; por ejemplo Aspacia de Alejandría (470-410 a. C.), pareja de Pericles.

George Cantor sufrió una una profunda depresión por la muerte de su hijo, pero también por las ideas religiosas que tenía: Dios le revelaba todas las deducciones lógicas a las que llegó.

La proteína es un macronutriente indispensable para el crecimiento y el mantenimiento de órganos y músculos en el cuerpo de los animales.

El empresario advirtió la existencia de un gran peligro de que las redes sociales se dividan entre extrema derecha y extrema izquierda, lo que generaría "más odio y división en nuestra sociedad".

Para Pitágoras, el conocimiento no se agota con lo empírico, porque su esencia está en el segundo, se encuentra donde está el número, concebido como una relación abstracta (no de cálculo).