El 72 por ciento no gana lo necesario y 66 por ciento se encuentra en la informalidad.
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En estos momentos vivimos las consecuencias del secuestro de la democracia por los partidos. Las tres opciones son en realidad variaciones de un mismo proyecto de nación, el de los poderosos. No solamente los partidos se han asumido como dueños absolutos de la democracia, sino que la ciudadanía misma ha dejado de pensar en alternativas a los mismos.
La vida “democrática” en México no llegó por iluminación de la clase política gobernante, sino por el empuje de las masas. No se trata sólo de la llamada transición democrática que supuestamente culminó con la pérdida del dominio absoluto del PRI, sino del proceso revolucionario de 1910. Ciertamente, fue Francisco I. Madero quien abanderó el “sufragio efectivo, no reelección”, pero el contenido de dicha consigna meramente política se impuso gracias al apoyo de los campesinos y trabajadores, pues éstos buscaban, además, la democracia económica. Incluso en momentos en los que el maderismo y las vertientes que de él derivaron mostraron sus límites, fueron los grupos populares del sur y del norte los que avanzaron aún más. De hecho, fue la traición por parte de la clase terrateniente la que interrumpió lo que pudo desembocar en un proceso de democratización más radical.
Después de finalizado el proceso revolucionario de 1910-1917, la sucesión presidencial se convirtió en un problema para la estabilidad del país; ni Carranza ni Obregón estabilizaron la política interna. La lucha por el poder prácticamente se decidía por la fuerza, no sólo a nivel federal, sino estatal y local. La solución a esta problemática vino de la fórmula de “la revolución hecha partido” que Plutarco Elías Calles materializó en el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y que, como bien dice uno de los analistas políticos más importantes, Arnaldo Córdova, lo que dominó en la creación del PNR no fueron los intereses sociales, sino la necesidad de disciplinar a los diferentes grupos pertenecientes a la familia revolucionaria.
La consecuencia última de dicho proyecto no fue sólo el sometimiento de los grupos revolucionarios, sino que las masas mismas se sometieron al Partido, ya que éste se erigió como el único sujeto de derechos políticos y la vía electoral como el camino para la disputa política. Pero a las masas no se les consultó sobre cómo se crearía este instrumento.
El partido y la consolidación del sistema corporativo fueron las formas en las que la familia revolucionaria se hizo del monopolio del poder. El cambio a PRM y PRI, así como la aparición de Acción Nacional, PRD y Morena, no son sino cambios que le han permitido a la casta gobernante mantenerse en el poder, mientras aparentan impulsar la democratización.
Más de cien años en los que se ha excluido a las masas de la toma de decisiones es lo que nos ha arrastrado a una situación en la que toca elegir dentro de la misma clase a quien vaya a llevar el rumbo del país. Por eso, si se busca implantar un gobierno plenamente democrático, es necesario que se rompa con la ilusión de que sólo a través de los partidos es posible hacerlo. Esto se observa todavía más con los retrocesos impulsados por la 4T desde arriba, planteando ideas relativas a que sólo se puede hacer democracia si se hace desde las filas de dicho movimiento.
Sin embargo, el pueblo mexicano ha dado pruebas de que es capaz de colocarse a la cabeza cuando la situación así lo exige, tarde o temprano se verá en esa necesidad. La pregunta es si estarán dispuestos a llevar hasta sus ultimas consecuencias la lucha por la democratización, y más importante aún, si existirá la vanguardia que los guíe por el camino correcto de la historia.
El 72 por ciento no gana lo necesario y 66 por ciento se encuentra en la informalidad.
El 21.9% del parque habitacional ocupado presenta carencias; ocho de cada 10 personas encuestadas han reducido gastos en alimentos o postergado atención médica para poder pagar su vivienda.
Günther Fehlinger-Jahn hizo el planteamiento desde el Weltmuseum de Viena; la propuesta es personal y no representa una decisión del Gobierno de Austria ni del museo que resguarda la pieza.
La presidenta pidió a la Cancillería solicitar explicaciones al gobernador Mauricio Kuri y al embajador Ronald Johnson por el proyecto; EE.UU. reporta más de 10 millones de dólares destinados a capacitación y equipamiento en Querétaro durante la última década.
Entre enero de 2015 y agosto de 2026 se acumularon nueve mil 611 víctimas de feminicidio a nivel nacional.
El presidente Trump enfrenta el 59 por ciento de desaprobación en América Latina.
Presidencia señala que elementos de Defensa, Marina y Guardia Nacional no detectaron detonaciones desde territorio mexicano; México y EE.UU. acuerdan realizar operaciones espejo en Tamaulipas.
Flávio Bolsonaro está respaldado por los sectores más conservadores y busca imponer una agenda de extrema derecha para eliminar el progresismo del gobierno de Lula.
La protección civil en el país se encuentra rezagada y, en algunos casos, en el abandono.
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Aunque los datos sobre carencias educativas, de alimentación, vivienda o ingreso quizá puedan no parecer tan elevados en el promedio, en sus extremos superiores sí dan cuenta de municipios con carencias muy importantes.
Para Revueltas esa criatura era, quizá, la revolución socialista, la revolución proletaria.
En México, 28 millones de personas carecen de comida y 10 millones sufren y padecen hambre crónica.
Un episodio pocas veces mencionado es que el primer país que rompió consecuentemente con este esquema de dominación fue la Rusia.
Escrito por Diego Martínez
Sociólogo por la UNAM.