Cargando, por favor espere...

Internacional
China consolida su liderazgo tecnológico para el siglo XXI
La inversión, que representa más del 40% del PIB, se mantiene como el principal motor del crecimiento y de las transformaciones estructurales en China.


Foto: Internet

El Cuarto Pleno del Comité Central del Partido Comunista Chino se reunió en Pekín para definir el Plan Quinquenal 2026-2030, con una visión estratégica orientada a acelerar el desarrollo económico y fortalecer la seguridad nacional mediante una industrialización basada en tecnología de alto nivel.

De acuerdo con especialistas, esta decisión consolida un modelo que, desde la era Trump y el periodo posterior a la pandemia, ha permitido al gigante asiático consolidarse como líder global en sectores clave como los semiconductores, la inteligencia artificial y las energías renovables, garantizando su autonomía estratégica en un contexto geopolítico adverso, según medios internacionales.

Aunque el crecimiento depende en gran medida de la inversión, que supera el 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), esta estrategia ha impulsado transformaciones estructurales exitosas. La elevada tasa de inversión, respaldada por el mayor nivel de ahorro del mundo, ha financiado avances en infraestructura, innovación y capacidades productivas que incrementan el valor agregado de la economía china.

Al respecto, la economista Alicia García-Herrero advirtió que, sin este estímulo fiscal, el crecimiento del país sería inferior al 5 por ciento. No obstante, destacó que la capacidad de movilización estatal ha permitido a China mantener su expansión incluso en periodos de crisis global.

Expertos coincidieron en que la continuidad de esta política industrial no representa una señal de debilidad, sino una decisión deliberada y pragmática. El énfasis en la autosuficiencia tecnológica y la productividad responde a la necesidad de avanzar hacia un crecimiento de mayor calidad.

Por último, sugieren que al conservar el control sobre los recursos y priorizar los sectores estratégicos, China no sólo asegura su estabilidad interna, sino que también fortalece su posición de liderazgo en la economía global del siglo XXI, transformando un desafío estructural en una oportunidad para reafirmar su soberanía económica.


Escrito por Fernanda Trujano Chavarría

Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.


Notas relacionadas

Gobierno estadounidense combina el bloqueo económico con restricciones que afectan el suministro de recursos y combustibles.

Los periodos de Mao Zedong, Deng Xiaoping y Xi Jinping están caracterizados por una ideología socialista que, en los tres casos, convive con un pragmatismo.

Los productos de la empresa estadounidense se encuentran bajo revisión ante posibles riesgos para infraestructura y seguridad nacional.

El marxismo del Partido Comunista de China funciona hoy como teoría de gobernanza, estabilidad y desarrollo, donde la lucha de clases queda subsumida como contradicción secundaria.

Pekín calificó como "falsas y sin fundamento" las versiones sobre un supuesto contrato para suministrar hasta 400 sistemas de defensa antiaérea a Teherán; Pakistán también rechazó participar en la operación.

El 58 por ciento de los mexicanos considera que China es un socio confiable, frente al 34 por ciento que opina lo mismo de Estados Unidos. Además, siete de cada diez creen que Washington interfiere en los asuntos internos de otros países.

Un estudio realizado en 36 países muestra que China ya tiene una mejor imagen internacional que Estados Unidos y que más personas confían en Xi Jinping que en Donald Trump.

El recrudecimiento del conflicto impulsó los precios internacionales del petróleo.

Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Rebeca Grynspan y Carolyn Rodrigues Birkett integran la lista de aspirantes

Haití, Jamaica y Guatemala concentraron las tasas más elevadas de inseguridad alimentaria en la región.

La medida tendría un impacto económico cercano a 28 mil millones de dólares canadienses al año.

Los equipos negociadores discutirán sobre las industrias del acero, el aluminio y la automotriz.

El dirigente del Movimiento Antorchista afirmó que la competencia por recursos naturales y mercados entre las principales potencias económicas incrementa el riesgo de un conflicto global y sostuvo que la organización de los trabajadores es la única vía para evitar una escalada bélica.

BYD se mantuvo como la marca preferida entre los consumidores.

La no renovación del Tratado entre México, EE. UU. y Canadá impactará en el desarrollo de México.