Las cifras de la SEP reportan una cobertura del 34.1 por ciento en educación superior cuando se considera únicamente la modalidad escolarizada y mixta.
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Dos sucesos relevantes de la semana anterior debieron haberse colocado en el centro de la atención del estudiantado latinoamericano y, dentro de éste, el mexicano. Uno fue protagonizado el 24 de abril por más de medio millón de estudiantes que, acompañados de docentes, rectores, sindicatos y organizaciones sociales, se manifestaron contra la política de ajuste del presidente argentino Javier Milei, aplicada al presupuesto de una decena de universidades públicas.
El otro evento fue el ultimátum que Minouche Shafik, presidenta de la Universidad de Columbia, Nueva York, emitió contra los estudiantes que se manifiestan en un área del campus universitario, denominada “campos de solidaridad con Gaza”, para protestar contra la guerra de invasión que Israel ejecuta sobre el territorio de Palestina desde hace décadas. En un mensaje difundido por correo electrónico, la alta directiva dio un plazo a los organizadores para que acuerden y levanten el plantón a la mayor brevedad posible.
Aunque consciente de que la manifestación es pacífica, Shafik arguyó que “el campamento plantea graves problemas de seguridad, perturba la vida en el campus, y ha creado un ambiente tenso y a veces hostil para muchos miembros de nuestra comunidad. Es esencial que avancemos en un plan para desmantelarlo”. ¡Sí, leyó usted bien: la presidenta de la Universidad de Columbia declaró que debe avanzarse en la elaboración de un “plan para desmantelar” la protesta contra una guerra genocida!
Ambos hechos aclaran que la educación, en el mundo, es mala e incompleta, porque las instituciones de nivel superior públicas o privadas, como es el caso de las de Estados Unidos (EE. UU.), se dedican casi exclusivamente a la enseñanza de ciencias y técnicas y se deslindan de la difusión de las doctrinas sociales que defienden la igualdad económica, política, jurídica y la educación integral de las masas.
Es por ello que, en la defensoría de oficio que la señora Shafik hizo la semana pasada de la criminal agresión del Estado de Israel contra el pueblo palestino se advierten –a pesar de los abundantes recursos financieros de que dispone su institución para brindar educación de calidad– las mismas limitaciones intelectuales y morales de los directivos de las universidades públicas del “tercer mundo”, que justifican su desempeño mediocre con los misérrimos presupuestos recibidos de las autoridades estatales.
¿Qué deben hacer entonces los estudiantes, sobre todo de bachillerato y universitarios del mundo? ¿Qué deben hacer sus padres, hermanos, tíos, amigos y el resto de la población?
La respuesta es clara y es la misma que ya han brindado tanto los estudiantes argentinos que se oponen a los ajustes presupuestales de Javier Milei como los estudiantes de la Universidad de Columbia, que condenan el genocidio israelí contra Palestina e implícitamente el apoyo incondicional que su gobierno ofrece al neonazi Benjamín Netanhayu.
El mundo cuenta hoy con una población aproximada de ocho mil millones de personas, de los que 1.5 mil millones son estudiantes de diferentes grados escolares. Imaginemos qué sucedería si surgiera una ola de inconformidad estudiantil en todo el mundo, no solamente en reclamo de educación de calidad, sino también de mejores sistemas de seguridad, salud y combate a la pobreza y desempleo; sin duda las cosas comenzarían a cambiar.
Por lo pronto, en Argentina, los estudiantes, como parte del pueblo, se han inconformado con Milei; y en los pañuelos azules que exhibieron, se leía la frase “en defensa de la educación pública”, que reproduce el reclamo “Todos tenemos el derecho a la educación”, estipulado en el Artículo 26° de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, porque el conocimiento resulta fundamental para la construcción de sociedades equitativas, saludables y prósperas, y la única inversión imprescindible en los Estados modernos.
En México, donde el alza en el gasto educativo se ha limitado al otorgamiento de becas y se han olvidado tanto el mejoramiento del nivel pedagógico como el de la infraestructura escolar, urge un genuino movimiento estudiantil que, unido al pueblo trabajador, luche por la creación de un sistema educativo moderno y la instauración de un gobierno popular, efectivamente radical, que desaparezca las injusticias socioeconómicas.
En esta tarea, los jóvenes pueden y deben hacer mucho. Para ellos, el periodista Roberto Blanco Moheno escribió hace muchos años este recado: “Si el día de mañana tenemos en México (o en el mundo) un ejército de profesionales que hayan acudido a las aulas pensando en el país y en su pueblo… habremos ganado nuestra mejor batalla. Hay que estudiar”… Pero también hay que luchar, agrega quien suscribe. Por el momento, querido lector, es todo.
Las cifras de la SEP reportan una cobertura del 34.1 por ciento en educación superior cuando se considera únicamente la modalidad escolarizada y mixta.
El tsunami migratorio en Ceuta evidenció el racismo sistémico y la división de la Unión Europea, así como las maniobras de Marruecos y su cohesión con Estados Unidos e Israel.
La justicia social no significa pasar de año a los estudiantes o regalarles calificaciones, sino otorgar igualdad de condiciones para que nadie se quede sin preparación de calidad.
Ben Gvir difundió un video desde una prisión donde se construyen espacios para ahorcar a palestinos y anunció “cabinas de observación” para presenciar las ejecuciones.
El procedimiento contempla acusaciones como genocidio, crímenes de lesa humanidad, tortura y privación agravada de la libertad.
Tras negar durante meses su presencia en la zona, las Fuerzas de Defensa de Israel reconocieron que sus tropas operaban donde fue asesinada Hind Rajab y anunciaron una investigación penal por el ataque contra la niña y los paramédicos que acudieron a rescatarla.
El funcionario anunció la construcción de un espacio para ejecutar a palestinos condenados a muerte.
La medida fue propuesta pese a que más de 73 mil palestinos han muerto y 174 mil 300 han resultado heridos desde octubre de 2023.
Millones de jóvenes desafiaron al establishment de la India al exhibir la crisis educativa, desempleo agudo y olvido gubernamental.
El gobierno financia directa e indirectamente los crímenes cometidos por Israel en Gaza con total impunidad.
Se espera una derrama económica superior a 144 mil mdp.
Un grupo de 19 relatores y expertos de la ONU denunció ataques contra zonas residenciales, hospitales y refugios, además del desplazamiento forzado de población y las restricciones al ingreso de ayuda alimentaria en la Franja de Gaza.
Una juventud preparada, educada y, sobre todo, concientizada, se convierte en un peligro para el sistema capitalista.
Emiliano Fernández Almazán obtuvo 80 puntos en la Competencia Internacional de Matemáticas para Estudiantes Universitarios, con lo que se ubicó entre los 10 mejores del mundo y consiguió el mejor resultado para un mexicano en la historia del certamen.
Entre los restos sepultados hay 44 niños; las víctimas fueron recuperadas de entre los escombros casi tres años después de un ataque israelí ocurrido en noviembre de 2023.
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Persiste la extorsión en México: reportan 32 víctimas cada 24 horas
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Anuncia UAM convocatoria extraordinaria
Cae interés de nuevas generaciones por asumir puestos de liderazgo
Escrito por Miguel Ángel Casique
Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).