Reginaldo Sandoval planteó que su partido podría competir solo en algunas entidades o en las 17 gubernaturas en disputa.
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Es hora de decirlo: las cosas no están bien para la mayoría de los mexicanos; y no se ve que vayan a mejorar en el futuro próximo. El gobierno que aseguraba ser la esperanza de México, en particular para los pobres, resultó ser una calamidad. A donde quiera que se mire, hay daños y perjuicios. El crimen organizado se pavonea en las calles a sabiendas de que tiene un gobierno amigo que le cuida las espaldas y que lo ha empoderado en prácticamente todo el territorio nacional. Es poco creíble que la ola de violencia que a diario hay en las calles, las muertes masivas (muchos civiles entre las víctimas) y los incendios de vehículos y negocios sean solo casuales o simples travesuras de delincuentes para llamar la atención; porque más bien parecen obra de una operación orquestada desde las altas esferas del poder para sembrar el terror en la gente, inhibir y distraer la creciente inconformidad por los malos resultados del gobierno y para reforzar “la terapia presidencial” cotidiana con la que se difunde que todos los males son herencia del pasado.
No la tiene fácil el partido en el poder, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena); su gobierno se ha pasado de bocón y, como predica el dicho popular: “por su boca muere el pez”; en cuatro años ha cometido numerosos disparates y ha dado solo palos de ciego tanto en la economía –cuyo descenso es imparable y acelerado– como en la provisión de todos los servicios públicos, incluidos los de salud, educación y seguridad pública.
La corrupción, cuyo combate sería uno de los principales objetivos del Presidente, en lugar de reducirse se ha acentuado; y varios de sus colaboradores y políticos más cercanos son exhibidos por su evidente enriquecimiento ilícito –entre ellos Manuel Bartlett, Delfina Gómez, Santiago Nieto y Miguel Barbosa– así como el de sus hermanos e hijos. El lema de “primero los pobres” se ha resquebrajado frente a la realidad, el número de pobres creció en más de cuatro millones; las oportunidades de empleo han disminuido de tal manera que la movilidad de la población rural hacia las ciudades y Estados Unidos (EE. UU.) aumenta imparablemente. Los más pobres aún no se recuperan del golpe de la pandemia de Covid-19 y la desaparición de muchos de los 600 mil muertos documentados pudo ser evitada si hubiera existido un gobierno competente y solidario. Por ello, los pobres de México son los que más han engrosado las filas de los desempleados y los muertos.
Y como si fuera una carrera de resistencia para las clases más vulnerables, en lo que va de 2022, la inflación no da tregua. El precio de los productos, sobre todo el de los alimentos, es elevadísimo. Y las personas de bajos ingresos, que en promedio gastan 80% de ellos en la canasta básica, son los más afectados hoy por una burbuja inflacionaria, porque no alcanzan a comprar la canasta básica. El Presidente pensó que con su detente contendría la inflación; pero el Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic) fue únicamente una tomadura de pelo, porque las grandes empresas no están dispuestas a disminuir el margen de sus ganancias y han elevado el precio de las mercancías con el pretexto del alza en los insumos. En los hogares, cuyos integrantes han perdido sus empleos, hoy son más frecuentes la incertidumbre y el hambre.
Mientras los pobres eran los más afectados por la inflación, nadie reclamó nada; pero ahora que la crisis económica está impactando a las medianas y grandes empresas –debido a que la población consume con mesura, no tiene dinero o ahorra en previsión de lo que pueda ocurrir en el futuro– algunas han puesto el grito en el cielo para exigir soluciones al gobierno. El sector restaurantero es el que más destaca en esta demanda.
Pero la clase política, que vive de nuestros impuestos y que se ha enriquecido a través de éstos, puede sortear mejor la inflación. Ahora está entretenida en la carrera presidencial de cara a 2024 y las campañas preelectorales de 2023 en los Estados de México y Coahuila. En este propósito coinciden Morena y la oposición, entre cuyos dirigentes no se observa ninguna propuesta política seria para resolver los problemas económicos y sociales que más afectan a los mexicanos; pues solo escuchan el canto de sirena de las próximas campañas electorales.
Reginaldo Sandoval planteó que su partido podría competir solo en algunas entidades o en las 17 gubernaturas en disputa.
Con el nuevo ciclo escolar, el pasado 31 de agosto, la SEP registró menos estudiantes en los niveles preescolar, primaria, secundaria y medio superior.
Cuando veían la solución cerca, un amparo interpuesto por un diputado de Morena está retrasando nuevamente el proceso.
Si ganan en 2027, la forma de administrar será la misma: gobernar con tarjetitas y comprar las conciencias de los mexicanos.
Con Quintana Roo, Zacatecas y Baja California, Morena llegó a 10 de 17 coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027; aún quedan por definir siete entidades.
El legislador ofreció una disculpa y aseguró que su expresión se refería a recurrir a la vía legal; Claudia Sheinbaum condenó el mensaje y expresó solidaridad con el periodista.
El Partido del Trabajo plantea mantener la coalición con Morena y PVEM para consolidar la 4T, aunque reconoce que electoralmente le convendría competir solo; propone la figura de candidatura común.
Movimiento Ciudadano rechazó el llamado del PRI a construir un frente opositor contra Morena y aseguró que competirá solo en 2027; el partido naranja cuestionó la trayectoria de priistas y panistas y sostuvo que no necesita al bloque opositor para disputar espacios en la capital.
La coordinadora del PRI en el Congreso capitalino, Tania Larios, acusó a Movimiento Ciudadano de favorecer a Morena al dividir el voto opositor y llamó a construir una alianza con el PAN rumbo a las elecciones de 2027.
PAN, PRI y MC se ubican en 11, 9 y 9 por ciento, respectivamente; Morena alcanza 48 por ciento de preferencia efectiva, mientras 28 por ciento de los encuestados no declara preferencia.
Este año tampoco habrá presupuesto para resolver las necesidades de los mexicanos más necesitados.
El informe de la Presidenta fue una “mañanera” más con tintes propagandísticos y el pretexto supremo para continuar su campaña electoral adelantada.
Los hechos demostraron que no basta con sustituir un partido por otro para desmontar las redes de intereses constituidas alrededor del presupuesto público.
La presidenta reportó nuevos hospitales, mayor atención médica y 156 mil lugares adicionales en preparatoria; organizaciones e indicadores educativos señalan que persisten problemas de abasto, cobertura y aprendizaje
La mandataria destinó sólo 3 minutos a enlistar los resultados en materia de seguridad, el resto fueron sólo agradecimientos.
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Escrito por Capitán Nemo
COLUMNISTA