La conversación se centró en los esfuerzos conjuntos para avanzar hacia la paz y en la coordinación de posiciones sobre la seguridad regional.
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Foto: Internet
Los presidentes de China y de Estados Unidos (EE. UU.), Xi Jinping y Donald Trump, respectivamente, se reunirán el próximo 30 de octubre en Gyeongju, Corea del Sur, según anunció la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Destacó que este será el primer encuentro cara a cara entre ambos líderes desde que Trump asumió nuevamente la presidencia en enero de 2025. Cabe recordar que la última reunión fue en 2019, durante la cumbre del G20.
El encuentro se llevará a cabo en un contexto de negociaciones comerciales entre ambas naciones, marcadas por tensiones debido a las restricciones impuestas por Trump a China y las medidas recíprocas adoptadas por Pekín.
“Espero cerrar un buen acuerdo con China para poner fin a la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo”, afirmó Trump.
En las últimas horas, el presidente estadounidense ha alternado sus declaraciones entre amenazas de cancelar la reunión o imponer nuevos aranceles a productos chinos y expresiones de optimismo sobre la cumbre.
La conversación se centró en los esfuerzos conjuntos para avanzar hacia la paz y en la coordinación de posiciones sobre la seguridad regional.
La comunicación es arma estratégica en un frente invisible, donde Estados y corporaciones expanden su geopolítica. En tiempos de guerra, manipular emociones y decisiones de la clase trabajadora es vital para las élites.
Las empresas deberán cumplir con planes de producción norteamericanos para obtener el descuento arancelario.
El descubrimiento fue validado por la Asociación Mineralógica Internacional, elevando a ocho el número de minerales descubiertos por la humanidad en la Luna.
Los manifestantes portaron tulipanes rojos en memoria de las víctimas iraníes y desplegaron pancartas con consignas como: “Fin de la guerra en Irán”.
Uno de los principales puntos abordados por la delegación cubana fue la eliminación del denominado cerco energético que afecta al país.
A raíz de la profunda crisis energética por la que atraviesa la isla de Cuba, se ha vuelto tema de conversación recurrente en los círculos intelectuales y los análisis televisivos occidentales cuando remachan constantemente que esta situación ocurre única y exclusivamente por el mal gobierno cubano.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China consideró que el bloqueo estadounidense no beneficia los intereses de la comunidad internacional.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, enfatizó que la crisis “no tiene solución militar” y reafirmó la disposición de Rusia a contribuir en una resolución pacífica.
De acuerdo con el diario Business Recorder, tanto Rusia como China han mostrado disposición a respaldar la solicitud pakistaní.
Jatam al Anbiya señaló que esta acción estadounidense es ilegal y crea inseguridad para la navegación iraní.
Según la ONU, el impacto afectará de manera desproporcionada a aquellos que disponen de presupuestos más limitados para absorber el aumento de los precios de la energía y los alimentos.
El presidente de China, Xi Jinping, insistió en el respeto a la soberanía, seguridad e integridad territorial de los Estados de la región.
El pontífice condenó las advertencias de Trump y calificó la situación como una “guerra injusta”.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.