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Tribuna Poética
Juan Cunha, Palabra cabra desmandada
Nacido en el seno de una familia de trabajadores rurales y poeta autodidacta, la singularísima obra del uruguayo Juan Cándido da Cunha Dotti (1910-1985) hoy es, fuera de su país, apenas una breve nota en el ámbito académico y no forma parte del canon poético latinoamericano.


Nacido en el seno de una familia de trabajadores rurales y poeta autodidacta, la singularísima obra del uruguayo Juan Cándido da Cunha Dotti (1910-1985) hoy es, fuera de su país, apenas una breve nota en el ámbito académico y no forma parte del canon poético latinoamericano; sus versos, sin embargo, de aparente sencillez pero gran hondura, son depositarios de una antiquísima tradición que sintetiza la historia de la poesía en lengua española, el mismo idioma en que escribieron Cervantes, Jorge Manrique o Federico García Lorca, sirve a Cunha para decir su verdad, la de su tiempo, convulso y delirante.

En Historia de la literatura latinoamericana, Enrique Anderson Imbert lo ubica “en la primera línea de la poesía uruguaya. Su variedad parece ser a veces el resultado de la observación y estudio de maneras de otros poetas contemporáneos (…) Sus formas cambian en continuas búsquedas o se inclinan hacia ritmos y estrofas del folklor. Palabras, medidas del verso, tono de las imágenes, se renuevan mientras el poeta, por debajo de esa aparente variedad, persigue siempre la misma intuición: la del vaivén entre lo exterior y lo íntimo, entre la comunión con los hombres y la soledad. Esta unidad de su visión de la vida es lo que en él vale más. Cunha apareció con El pájaro que vino de la noche (1929), pero su producción continuada es más bien reciente; a partir de su antología En pie de arpa (1950) ha publicado varios volúmenes. Proteico, se ha metamorfoseado en Palabra cabra desmandada (1971)”.

Es precisamente Palabra cabra desmandada, poemario compuesto por 45 sonetos de altísima factura, donde puede apreciarse no sólo su depurado oficio de versificador, sino su absoluta sinceridad estética, una renovación del idioma incluyendo modernas formas dialectales del español uruguayo y un profundo compromiso con los pueblos hispanohablantes al encomiar las virtudes de la palabra para oponerse a la opresión; los sonetos que transcribimos enseguida (en los que a posta omitió todo signo de puntuación), son una combativa invitación a rechazar las dulces palabritas de los poderosos, con un lenguaje provocador que llega directo al corazón del pueblo, que no se anda con melindres académicos… tal vez por eso sea hoy un proscrito de las cátedras burguesas y esté mejor en esta Tribuna de poetas populares.

20

Que tu palabra salga echando pestes

elegí la que tenga filo y punta

la que apunta segura a donde apunta

tu corazón sus flechas más agrestes

Es suma cada una y no la restes

si conlleva tu rabia toda junta

si junta tu odioamor arma conjunta

de lo contrario nó ni te molestes.

Frente a este tiempo duro si ilegible

ponele la que suene más audible

pero la más buida y más cortante

Que ante tanta amarilla roja ira

no vale la palabra que suspira

sólo valdrá si corta en tanto cante

22

Nos gobiernan canallas negociables

que miserablemente se aprovechan

del indefenso y que lo pisan pechan

venga o no al caso enarbolando sables

De todos modos son los responsables

de las miserias que hoy y aquí acechan

y nos constriñen duro y nos estrechan

en círculos ya ves más que palpables

Los mismos que llevaron al paisano

por ejemplo a guerrear contra el hermano

tras sus interesados entredichos

Hablo como decía de los nuestros

pero si en todas partes son siniestros

bastardos de los diablos feos bichos

23

La luz el Sol el aire te los tasan

si no recuerdo el nombre que le han puesto

sé que se suma a otro y otro impuesto

con los que nos desquician y desplazan

Si entre los planes pues que ellos maltrazan

está el de acorralarte por supuesto

sin duda es la intención sacarte el resto

que es en lo que se fundan y se basan

Hijos de puta perros al acecho

ahí los tenés sarnosos y el derecho

a defenderte claro te lo niegan

Hambres y rabias juntas te consignan

te las decretan ves te las asignan

y si querés quejarte hasta te pegan. 


Escrito por Tania Zapata Ortega

Correctora de estilo y editora.


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