Escafandra
Una soledad demasiado ruidosa, de Bohumil Hrabal
Además de libros, el protagonista de esta novela (1977) –cuya historia se ubica en la Praga de los años 20-50 del Siglo XX– invoca a Maruja, su amor de juventud y a Ilonka, bella gitana que los nazis de Hitler le arrebataron y asesinaron.
“Hace 35 años que trabajo con papel viejo y que éste es mi love story. Hace 35 años que proceso libros y papel viejo, que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de 30 toneladas: soy una jarra de agua viva y agua muerta, basta que me incline para que me rebasen los más bellos pensamientos; soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas de mí y cuáles he adquirido leyendo; y es que durante estos 35 años me he amalgamado con el mundo que me rodea porque yo, cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí; la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos… De esta manera, a pesar de mí mismo, me he vuelto sabio y ahora me doy cuenta de que mi cerebro es un fajo de pensamientos prensados en la prensa mecánica, mi cabeza calva es la nuez de la Cenicienta, y sé bien que los tiempos en los que el pensamiento estaba inscrito en la memoria humana tenían que ser mucho más hermosos; si en aquel tiempo alguien hubiese querido prensar libros, tendría que prensar cabezas; pero tampoco eso habría servido para nada, porque los verdaderos pensamientos provienen del exterior; van junto al hombre como fiambrera de fideos, por eso todos los inquisidores del mundo queman libros en vano; porque cuando un libro comunica algo válido, su ritmo silencioso persiste incluso mientras lo devoran las llamas, y es que un verdadero libro siempre indica algún camino nuevo que conduce más allá de sí mismo…”. Con estas líneas se inicia la autobiografía de un triturador de libros cuya mente está envuelta en las ideas y frases de los autores de la literatura y filosofía universal, en particular la europea moderna, aunque el más citado es Lao Tsé, el gran sabio de la China milenaria.
Además de libros, el protagonista de esta novela (1977) –cuya historia se ubica en la Praga de los años 20-50 del Siglo XX– invoca a Maruja, su amor de juventud y a Ilonka, bella gitana que los nazis de Hitler le arrebataron y asesinaron.
Bohumil Hrabal (Brno 1914-1997, República Checa), escribió 30 novelas, entre ellas la reseñada y Trenes rigurosamente vigilados (1964), llevada al cine en los años 70 del siglo pasado.
Escrito por Ángel Trejo Raygadas
Periodista y escritor.