Escafandra
La promesa, de Friedrich Dürrenmatt
Friedrich Dürrenmatt (Suiza 1921-1990) fue autor de 24 novelas, tres de ellas policiacas (entre éstas La promesa, 1952); 20 guiones de cine y radionovela, 15 libros de ensayo. Fue también dibujante y pintor.
Poco después del término de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en un pueblo apacible del cantonal Coira, región de habla alemana de Suiza, tres niñas son asesinadas con una navaja de afeitar usada por una persona que las había engatusado con trufas de chocolate con puntas (erizos). Eveli, Sonia y Gretti tenían en común trenzas rubias, vestían falditas rojas y cubrían un trecho de bosque para volver a casa desde su escuela.
Von Gunten, vendedor ambulante de verduras, fue sospechoso del primero de los tres crímenes. Acusado por la comunidad, fue llevado a la comisaría, aunque el entonces titular de ésta, Mattei, lo liberó por falta de pruebas. Pero días después fue vuelto a encarcelar por Henzi, el nuevo comisario, porque Mattei había renunciado al ser designado fiscal en Jordania.
Además de la pérdida de clientela durante su primera prisión, Von Gunten fue sometido a intensos interrogatorios que lo llevaron a aceptar su culpabilidad, para luego ahorcarse. Este hecho indujo al excomisario Mattei a desistir de su nuevo encargo, a quedarse en el cantón Coira y a dedicarse a demostrar que el vendedor ambulante no había sido el Gigante de los Erizos, como lo llamaban sus tres víctimas.
Para atraer al desconocido feminicida, Mattei se asentó en el pueblo; puso una gasolinera en la carretera que lindaba con el bosque donde fueron asesinadas las niñas; y contrató como ama de casa a una mujer humilde que recién había salido de la cárcel, que tenía una hija de la misma edad y rasgos que las víctimas y a la que vistió igual para usarla como carnada.
Pero después de dos años de tratar de atraer al asesino con este peligroso señuelo y convencer de su hipótesis a sus excompañeros –incluidos Henzi y el fiscal de Coira– Mattei desistió de su “promesa” porque el victimario murió en un accidente de tráfico. Fue hasta 1950 cuando el fiscal –el relator anónimo de la novela– pudo identificarlo cuando la señora Sobbot, viuda aristócrata que estaba por recibir los santos óleos, lo llamó para revelarle que Albertito, su último marido, había sido el autor de los tres crímenes con obediencia a las órdenes de una “voz que bajaba del cielo”.
Friedrich Dürrenmatt (Suiza 1921-1990) fue autor de 24 novelas, tres de ellas policiacas (entre éstas La promesa, 1952); 20 guiones de cine y radionovela, 15 libros de ensayo. Fue también dibujante y pintor.
Escrito por Ángel Trejo Raygadas
Periodista y escritor.