Trabajadores denuncian que la carga laboral permanece sin cambios, mientras la empresa recorta beneficios.
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A pesar de que el reparto de utilidades es un derecho consagrado en la Constitución mexicana desde hace décadas, en 2025 apenas el 3.2 por ciento de las empresas formales del país cumplió con esta obligación, de acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Esto quiere decir que sólo tres de cada 100 patrones distribuyeron entre sus trabajadores una parte de las ganancias obtenidas por sus empresas, un escenario que ha reavivado el debate sobre la concentración de la riqueza, la efectividad de la inspección laboral y el cumplimiento de los derechos de la clase trabajadora en México.
Para el especialista en asuntos laborales Everardo Lara Covarrubias, el bajo nivel de cumplimiento refleja una problemática estructural en las relaciones laborales. Explicó que las empresas recurren a trampas, simulaciones contables y "maquillajes" en sus declaraciones ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para reducir las utilidades reportadas, lo que les permite evitar o disminuir el pago de esta prestación a sus trabajadores.
El también consejero jurídico de la Defensoría Nacional de los Trabajadores afirmó que esta situación evidencia las dificultades que enfrentan los trabajadores para acceder a información sobre las ganancias reales de las empresas y exigir el cumplimiento de sus derechos laborales.
Por ello, enfatizó que para garantizar el reparto de utilidades se necesita la organización de los trabajadores a través de un sindicato verdadero que sea titular del Contrato Colectivo de Trabajo.
"La única vía para hacer valer este derecho es la construcción de un sindicato genuino y combativo al que pertenezcan todos los trabajadores y, organizados y educados, se dispongan a luchar para defender sus intereses de clase, porque si la clase obrera es la que produce la riqueza nacional, también debe ser ella quien se beneficie con una justa y equitativa distribución", afirmó el especialista.
Los trabajadores no tienen acceso pleno a este derecho
El hecho de que sólo el 3.2 por ciento de las empresas entreguen utilidades ha abierto nuevamente la discusión sobre quiénes se benefician del crecimiento económico y hasta qué punto los trabajadores participan de la riqueza que contribuyen a generar con su trabajo.
Y es que la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) está reconocida en el artículo 123 de la Constitución y regulada por la Ley Federal del Trabajo, que establece que las empresas deben destinar el 10 por ciento de sus utilidades netas al reparto entre sus empleados. El restante 90 por ciento permanece en manos de los propietarios de las compañías.
Everardo Lara Covarrubias, especialista en asuntos laborales y Consejero Jurídico de la Defensoría Nacional de los trabajadores.
Originalmente, este mecanismo fue concebido como una herramienta para que los trabajadores participaran de los beneficios generados por la actividad productiva y para promover una distribución más equitativa de la riqueza. Sin embargo, los datos más recientes muestran que el acceso a este derecho continúa siendo limitado para la mayoría de los asalariados del país.
Lara Covarrubias finalizó diciendo que los trabajadores deben saber que el incumplimiento de la ley por el no reparto de utilidades es una causa válida para el estallamiento de una huelga.
Trabajadores denuncian que la carga laboral permanece sin cambios, mientras la empresa recorta beneficios.
BBVA explicó que la baja creación de empleo afectó el consumo privado.
Aunque los datos sobre carencias educativas, de alimentación, vivienda o ingreso quizá puedan no parecer tan elevados en el promedio, en sus extremos superiores sí dan cuenta de municipios con carencias muy importantes.
Vestido y calzado, salud, y transferencias fueron los rubros que recibieron menos recursos.
El indicador ligó 16 meses en terreno negativo.
La tasa de matrimonios disminuyó de 6.6 a 5.4 uniones por cada mil habitantes de 2016 a 2025.
CDMX concentra el mayor porcentaje de solteros y registra también el promedio más bajo de hijos.
Al sumar los porcentajes de alumnos y trabajadores que reportan traslados superiores a una hora, la Ciudad de México alcanza cerca de 28%, seguida del Estado de México con 24.5% y Nuevo León con 19.2%, según datos del IMCO y el INEGI.
Zacatecas, Morelos, Colima, Querétaro y Michoacán concentran los mayores porcentajes de hogares con personas desplazadas.
El índice general aumentó 0.16 puntos frente a la quincena anterior.
Entre 2020 y 2025, la proporción de viviendas con teléfono celular aumentó de 88.1 a 94.5 por ciento, mientras que el acceso a internet creció más de 21 puntos porcentuales, de acuerdo con el Inegi. En contraste, disminuyó la presencia de radios, teléfonos fijos y televisores de paga.
La Encuesta Intercensal 2025 determinó un aumento de la edad mediana y una caída en el promedio de hijos.
El organismo estimó que la industria y los servicios habrían crecido a un menor ritmo.
La tasa de crecimiento promedio anual fue de 0.7 % entre 2020 y 2025, menor al 1 % del periodo previo, reportó el Inegi.
Con el nuevo ciclo escolar, el pasado 31 de agosto, la SEP registró menos estudiantes en los niveles preescolar, primaria, secundaria y medio superior.
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Escrito por Adamina Márquez
Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.