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Reportaje
En Hidalgo, sin presupuesto para damnificados por las lluvias
A casi dos meses de las intensas lluvias, provocadas por la vaguada monzónica que afectó a 28 municipios de Hidalgo, los estragos exhiben el abandono de decenas de comunidades por el gobierno del estado encabezado por el morenista Julio Menchaca.


A casi dos meses de las intensas lluvias, provocadas por la vaguada monzónica que afectó a 28 municipios de Hidalgo, los estragos exhiben el abandono de decenas de comunidades por el gobierno del estado encabezado por el morenista Julio Menchaca.

La madrugada del 10 de octubre se desataron torrenciales lluvias en la Huasteca hidalguense, los pobladores de localidades cercanas a los ríos resultaron afectados por el desbordamiento de ríos como el Pantepec (Huehuetla), Garcés (Xochiatipan), Coatzonco (Huejutla), y Tlacolula (Tianguistengo), entre otros, porque la corriente arrasó con todo a su paso, provocando inundaciones, deslaves, destrucción de caminos y de viviendas.

El reporte oficial actualizado del Gobierno de México disponible en www.gob.mx/reporteporlluvias/nav-zonas afirma que se registraron 22 decesos y nueve personas más continúan en calidad de desaparecidas en Hidalgo, 75 mil damnificados en diversos grados, alrededor de 400 comunidades afectadas, principalmente en los municipios serranos de Huehuetla, Zacualtipán y Tianguistengo; en varias de ellas los habitantes perdieron su patrimonio: hogar, tierra o cultivo. Incluso, a casi dos meses, 16 comunidades permanecen incomunicadas, de acuerdo con el mismo reporte.

Luego de las afectaciones por las intensas lluvias y tormentas, el Gobierno Federal desplegó una campaña de “atención” a los damnificados en las entidades afectadas ‒incluida Hidalgo‒. Durante la segunda semana de noviembre, la titular de la Secretaría de Bienestar (SB) federal, Ariadna Montiel, informó que concluyó el censo para la entrega de apoyos en Hidalgo, con un total de 23 mil 358 registros. De ellos, 14 mil corresponden a propietarios de menos de cinco hectáreas que perdieron sus cultivos, y mil 663 son locales comerciales, el resto correspondió a viviendas.

Los damnificados pertenecen principalmente a las regiones de la Sierra Gorda, Sierra Alta, Huasteca y la Otomí-Tepehua; inclusive municipios como Metztitlán enfrentan las consecuencias.

Tras la emergencia, miles de familias inundadas, incomunicadas, sin electricidad, agua potable, ni comida, demandaron inicialmente víveres, despensas, refugio para quienes perdieron sus hogares, donde, como en la mayoría de los casos, los ciudadanos actuaron con mayor prontitud y eficacia que el gobierno; ahora, se espera la reconstrucción, la rehabilitación de viviendas, reubicación de casas, habilitar caminos, sistemas de agua potable y alcantarillado, así como clínicas y escuelas; sin embargo, la atención de las dependencias gubernamentales mantiene su ineptitud e ineficiencia.

Sin presupuesto para la reconstrucción ¿de dónde saldrá?

La reconstrucción en Hidalgo, tras el paso de la perturbación tropical 90-E, costará entre siete mil 500 y ocho mil millones de pesos (mdp), anticipó el gobernador Julio Menchaca Salazar. Sin embargo, tanto en el Presupuesto de Egresos de la Federación como en el aprobado por el Congreso local, no se contempla una partida especial para la reconstrucción de las zonas devastadas.

El gobierno estatal anunció que designará recursos para la atención de los damnificados sin precisar de qué partida, pero éstos serán insuficientes, como el propio gobierno reconoció. En 2026 serán destinados dos mil 500 mdp para la reconstrucción en los 28 municipios hidalguenses afectados por la vaguada monzónica, informó Esther Ramírez Vargas, titular de la Secretaría de Hacienda de Hidalgo, durante su comparecencia ante la LXVI Legislatura del Congreso local.

Ahí aseveró que 851 mdp serán redireccionados de obra pública, de los cuales 838 corresponden a lo anunciado por el gobernador Julio Menchaca con el fondo de desastres; 115 de la Secretaría de Bienestar e Inclusión Social y 140 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Estado de Hidalgo (Sedagroh).

Sin embargo, como no se trata de recursos extraordinarios y en su mayoría provienen de dependencias y programas ya existentes, los afectados se cuestionan ¿qué obras de infraestructura se suspenderán con el presupuesto que resta? ¿Qué programas de la Secretaría del Bienestar y Sedagroh disminuirán sus beneficiarios?

Precariedad en viviendas y reubicación que no llega

El censo efectuado por la SB identificó 22 mil 325 viviendas afectadas. El gobernador Julio Menchaca Salazar anunció que mil 400 viviendas presentan daños irreparables, aunque son datos preliminares y podrían aumentar conforme la evaluación avance, pues la cifra actual se basa en reportes recabados por diferentes instancias.

Entre las víctimas destacan familias, cuyos bajos ingresos limitan su acceso a una vivienda en los centros habitacionales convencionales, ya que viven en laderas y comunidades asentadas en las faldas de los cerros; hasta la fecha las más afectadas, aquellas que no pueden volver a habitar sus hogares, padecen la falta de apoyo gubernamental para su reubicación y denuncian el abandono en que se encuentran.

Yolanda Morales Hernández, de la colonia 11 de abril en el municipio de Zacualtipán de Ángeles, sufrió situaciones de riesgo por desgajamientos en dos ocasiones, el último evento ocurrió el pasado octubre por el paso de Priscila y Raymond. “No me puedo ir de aquí. Muchos dicen: ¡Váyanse!, por qué viven ahí si es peligroso. Pero no es tan fácil; las rentas son caras y el dinero no alcanza, aunque uno trabaje. La vez pasada que nos afectó un huracán, no recibimos apoyo; ahorita se ve que estamos igual, el gobierno sigue sin voltear a mirar a las personas afectadas, a los que estamos en riesgo. Aquí hay siete u ocho familias que debemos ser reubicadas; pero hay muchas colonias que están igual”, denunció.

Los reportes oficiales señalan que al menos tres comunidades de Zacualtipán deben ser reubicadas. El titular de la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Hidalgo, Román Bernal Díaz, reconoció que dos comunidades de Huehuetla no podrán ser habitadas nuevamente; y Chapula, en el municipio de Tianguistengo, resulta inhabitable. En tanto, el gobernador solicitó “tiempo” para definir cuántas y cuáles serán las comunidades inhabitables. 

Familias damnificadas sufren la incertidumbre y desconocen si sus hogares son seguros. Ante ello, un grupo de aproximadamente 70 habitantes del municipio de Juárez Hidalgo sostuvo un acercamiento con integrantes del Movimiento Antorchista en Zacualtipán para solicitar apoyo en el proceso de reubicación de viviendas afectadas. De acuerdo con la información recabada por esta organización, más de un centenar de ciudadanos solicita evaluar la seguridad de sus viviendas y, en caso de requerirse, piden ser reubicados a la brevedad: 76 familias de Zacualtipán radicadas en las colonias 11 de abril, J. Trinidad, 15 de septiembre (conocida como “El Pantano”), Las Cuevas y Tlahuelompa; 56 más de comunidades de Tianguistengo, como Tlacolula y Chapula; y 70 de Juárez, Hidalgo. 

“En un recorrido con los vecinos observamos fracturas en el suelo; esto les preocupa, pues sus viviendas se ubican junto a barrancas o en las faldas de los cerros, donde los deslaves y desgajamientos son frecuentes. Demandamos al gobierno estatal atención inmediata, pero sigue sin haber respuesta”, denunció Gustavo Vivanco Ostoa, activista social en la región de la Sierra Alta.

En la región Otomí-Tepehua, habitantes de la comunidad de Chapingo, del municipio de Huehuetla, Hidalgo, solicitaron apoyo para ser reubicados, luego de que en sus viviendas se detectó riesgo de colapso, así como la aparición de grietas que amenazan con extenderse y afectar a toda la localidad. Personal de la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos del Estado de Hidalgo acudió al sitio para inspeccionar. Además de Chapingo, evalúan las condiciones en las comunidades de Santa Inés y Dos Caminos, donde también se registraron afectaciones. El análisis determinará si es seguro que los pobladores regresen a sus viviendas o si será necesario reubicarlos temporal o permanentemente; sin embargo, esto aún no se ha difundido.

Por otro lado, la situación evidenció que muchas comunidades viven en condiciones de precariedad estructural: viviendas construidas con materiales ligeros, deficiente drenaje, ocupación de laderas inestables, falta de infraestructura de protección como muros de contención, drenajes pluviales insuficientes, y abandono progresivo del mantenimiento de caminos rurales y redes eléctricas. El Informe Anual de Pobreza y Rezago Social 2025 de la SB revela que, en Hidalgo, 772 mil 323 hidalguenses padecen falta de acceso a servicios básicos (24.5 por ciento de la población) y 202 mil 923 no tienen espacios suficientes y de calidad en su vivienda.

El perfil municipal del rezago habitacional publicado en enero de 2024 por la Comisión Nacional de Vivienda y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) advierte que 200 mil 951 viviendas padecen alguno de los componentes del rezago habitacional: 17 mil 328 por materiales deteriorados; 51 mil 867 por materiales precarios y 131 mil 756 por materiales regulares. Estas debilidades previas amplifican los daños cuando ocurren lluvias extremas; así se observó en la tragedia pasada.

Anomalías en el censo del Bienestar

En diversas comunidades del estado, los afectados reconocen un control político de los apoyos destinados a los damnificados y un censo a conveniencia de los Servidores de la Nación, inexacto e ineficiente, sin considerar las circunstancias de los afectados, como la pérdida de documentos de identidad y la incomunicación de las comunidades más marginadas. 

“Se debería apoyar a todos los afectados. Queremos hacer un reporte, que la gente sepa lo que sufrimos en las comunidades, porque no es justo que se apoye a gente que no quedó afectada cuando hay muchos que perdieron muchas cosas y no les dan nada; y no se vale. Se debió hacer el censo con evidencias. Ya la gente está bien encabronada; nos dijeron que volverían a censar, pero creo que son puras mentiras; nomás dicen así para que la gente se raje”, alertó René García Matías, habitante de El Jovión, comunidad del municipio de San Bartolo Tutotepec, donde familias denuncian que no fueron censadas. La mayoría de los habitantes son personas de la tercera edad, cuya subsistencia dependía del campo.

“En la comunidad de El Hongo, la delegada no dejó pasar a los “censadores”, según relataron, porque estaba feo el camino; pero sí pasaron los de la Comisión Federal de Electricidad, cuando el camino estaba aún más feo; cómo es posible que los “servidores” no pudieran pasar. Ya no nos censaron y eso que sí quedó bien afectada la gente de aquí: el agua se llevó dos casas, las parcelas, el café, los potreros; perdimos los caminos que llevaban a ellos y las mangueras que llevaban agua para allá”, narró don René.

El caso no es aislado, “Tierra Fuerte, otra comunidad de aquí, no fue censada; y en Pueblo Nuevo fueron censados, aunque no tuvieran pérdidas”.

Otro ejemplo de las anomalías del censo de la SB ocurrió en Xuchitlán, una comunidad de 130 viviendas donde 120 resultaron beneficiarias del apoyo monetario. “Les dieron el dinero, a pesar de que muy pocas casas resultaron dañadas y tomaron fotos de terrenos afectados, pero no a los suyos y sí recibieron apoyo, incluidas dos personas por cada vivienda: el esposo y la esposa. Tampoco se vale aprovecharse”, lamenta el habitante de El Jovión.

Además, habitantes del municipio de Huehuetla acudieron al Congreso local a pedir apoyo para las personas damnificadas por las lluvias del mes pasado y denunciaron que hubo políticos de esta localidad que cobraron apoyos destinados a damnificados, pero sus inmuebles no habían sido afectados. Entre los señalados, identificaron al expresidente municipal Javier Santillán Melo, así como el secretario municipal Amadeo Blancas y a la regidora Dulce Gayoso.

El delegado Moisés Barragán García informó que alrededor de 50 familias no obtuvieron el apoyo del Gobierno Federal, pues no contaban con identificación oficial. “Fue a modo estar en Huehuetla, sacarse la foto, ir a Tenango a San Bartolo, prácticamente el gobierno del estado no ha hecho nada”, explicó y recordó que decenas de kilómetros de la población fueron afectados por las lluvias.

La denuncia se suma al señalamiento de que los apoyos otorgados, cuyas dos primeras fases se hicieron en el centro de Huehuetla, se concentraron en las familias de la cabecera municipal y sus alrededores, relegando a las comunidades más afectadas y que por tal motivo permanecían incomunicadas sin posibilidad de acudir a la cabecera municipal para recoger el apoyo.

Afectaciones en el campo, más reclamos

El paso del huracán Priscila en Hidalgo afectó a unas 20 mil 91.45 hectáreas siniestradas por las lluvias en 22 municipios, principalmente en las regiones Sierra y Huasteca Hidalguense, reportó la Sader. El total de la superficie sembrada asciende a 61 mil 798.38 hectáreas, es decir, se afectó al 32.51 por ciento y se impactó a 14 mil 274 productores. Sufrieron daño total 14 mil 19.75 hectáreas, el 23 por ciento; y siete mil 281 productores resultaron afectados; mientras que los daños parciales alcanzaron las seis mil 71.7 hectáreas y seis mil 993 productores.

Destacan cultivos siniestrados de maíz blanco, café, frijol, aguacate, limón, naranja, caña de azúcar, entre otros, puntualiza el Monitoreo de Afectaciones Agrícolas por el fenómeno climatológico huracán Priscila, que deriva del censo y la actualización hasta el pasado 14 de noviembre.

Por otro lado, en el rubro pecuario, la Sader federal informó sobre la pérdida de 28 mil 902 cabezas, entre ovinos, equinos, bovinos, porcinos, caprinos, que afectó a mil 327 productores de 16 municipios, entre ellos: Molango, Xochicoatlán, Tlahuiltepa, Zacualtipán, Huehuetla, Tianguistengo, Tepehuacán, Calnali, Tenango de Doria. También se registra pérdida de aves de corral y abejas.

Las cifras contrastan con las difundidas por Napoleón González, titular de la Sader estatal, quien precisó que al menos 30 mil hectáreas de cultivos resultaron dañadas. Tan solo en la Vega de Metztitlán se contabilizan mil 800 productores que perdieron cinco mil hectáreas.

Además, durante su comparecencia ante el Congreso estatal, enmarcada en las actividades de cara al Tercer Informe del gobierno estatal, reconoció que la comercialización y los precios injustos persisten como retos principales que enfrentan a miles de productores del campo hidalguense. Respecto a los anunciados apoyos del Gobierno Federal con empleo temporal y recursos por la pérdida de cosechas, también se registran anomalías.

Vecinos de la comunidad de Tlaxco señalan que, en el registro del programa de empleo temporal, realizado en el municipio de Metztitlán, sólo se permitieron 100 solicitudes y los 120 jornaleros agrícolas de la localidad mencionada se quedaron sin formato. “Sólo 100 personas tendrán un empleo temporal para llevarle algo a sus familias; y ¿el resto de los afectados?, ¿cómo haremos para solventar los gastos?”, cuestiona Noé Villada Vázquez, delegado de Tlaxco.

En la región huasteca, el Movimiento Antorchista reporta un listado de más de un centenar de familias con cultivos siniestrados que no fueron incluidas en el censo. Se encuentran en 12 comunidades de los municipios de Yahualica, Tlanchinol, Huejutla y Atlapexco.

No hay para cuándo, infraestructura carretera deficiente

Históricamente, las regiones afectadas por las lluvias pasadas se caracterizan por la deficiente infraestructura carretera y el nulo mantenimiento. En la contingencia se reportaron 675 derrumbes y 158 deslaves, con 359 caminos afectados. De ellos, 352 ya fueron liberados 220 totalmente y 132 parcialmente mientras que siete permanecen cerrados. Además, cuatro puentes fueron reparados y 30 continúan en rehabilitación, reportó el medio local Criterio el pasado 24 de noviembre.

“La incomunicación por derrumbes, desgajamiento y deslaves en las carreteras de la Huasteca son algo común; muchas veces se ha solicitado mayor inversión en las carreteras y caminos; pero no hay acciones del gobierno, y eso vino a repercutir en las afectaciones por las lluvias. Obviamente, en el caso de los puentes que no soportaron la embestida de la fuerza del agua, en unos por lo antiguo y desgastado del puente y sus estructuras y, en otros, por la deficiente construcción”, apuntó Juan Nicolás, campesino originario de la región.

Una situación semejante se vive en la Sierra Otomí-Tepehua donde, además, como en muchos otros lugares, la reapertura provisional de los pasos no ha sido la adecuada. “La comunicación por carretera se interrumpe seguido, esto afecta a varias comunidades, desde Xicamule, Xuchi, hasta El Nenco. De por sí, el camino no estaba pavimentado; ahora que reabrieron después de las lluvias, la máquina raspó mucho el revestimiento con cascajos que le habíamos puesto; y ahora cada que llueve hay mucho lodo y no pueden subir los carros. Había que cunetearlo para que el agua no pase derecho, y no lo hicieron”, lamenta Rubén Matías de San Bartolo Tutotepec.

En Tianguistengo, los caminos de La Cumbre a Zacatipa y de El Hormiguero a Polintotla, abiertos provisionalmente, aún no cuentan con puentes y presentan todavía pequeños derrumbes. 

 

 

Demandan un verdadero plan de reconstrucción

El pasado 19 de noviembre, una comisión de integrantes del Movimiento Antorchista y damnificados por las inundaciones acudieron a Palacio de Gobierno de Hidalgo, en la Plaza Juárez, a demandar atención y justicia para los miles de afectados en la entidad. 

Los indignados subrayaron la necesidad de un plan de reconstrucción serio que responda a todos los sectores afectados. Las demandas son censos verídicos, reubicación de familias damnificadas que lo requieren, inmediata reconstrucción de puentes, caminos y carreteras, así como la recuperación e introducción de los servicios básicos, atención inmediata a las zonas agrícolas devastadas, un programa efectivo de empleo temporal y la rápida distribución de maíz para consumo humano.

 

 


Escrito por Uikani Estrada Cruz

@SamaraUikani


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