Es imposible abordar el tema de la realización de un nuevo campeonato mundial de futbol sin referirse a la rápida evolución de los gravísimos acontecimientos en torno a Venezuela.
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Es importante que se guarde la memoria del Holocausto –el genocidio del pueblo judío. Sin embargo, es triste que otro genocidio, también perpetrado por motivos raciales, haya sido prácticamente olvidado. Se trata del genocidio cometido por la Alemania hitleriana contra los pueblos de la Unión Soviética. No es aceptable descuidar el recuerdo de estos millones de víctimas de la política exterminadora del Tercer Reich. No se puede escribir la historia sin tener en cuenta este capítulo. La tragedia debe ser comprendida en toda su magnitud.
El genocidio del pueblo ruso y otros pueblos de la URSS se inscribe en la serie de genocidios que las potencias coloniales occidentales practicaron ampliamente contra muchos pueblos originarios. Cuando un colonizador ocupa un territorio ajeno, por lo general no necesita a la población local, o al menos no en las cantidades existentes. Esto es característico para todas las colonizaciones de asentamiento. Y los colonizadores comienzan a exterminar metódicamente a la población, utilizando para ello todos los métodos disponibles. En primer lugar, privando a los nativos de los recursos necesarios para sobrevivir. Así ocurrió en Australia, Tasmania y América del Norte. La población indígena era desplazada a las zonas más inhóspitas e infértiles, donde moría masivamente de hambre. Entre otros métodos de exterminio sistemático figuran las acciones de castigo con violencia excesiva, en las que se mataba a tantos nativos como fuera posible, así como el genocidio cotidiano, basado en el derecho del colonizador a asesinar impunemente a los habitantes originarios. Las potencias coloniales exterminaban a la gente negándoles atención médica, realizando esterilizaciones masivas, etc. La guerra de la Alemania nazi contra la URSS fue colonial por naturaleza. Los nazis aplicaron, en mayor o menor medida, todos estos métodos arriba mancionados contra la población sovietica.
Investigaciones de archivo confirman que la política genocida contra los pueblos de la URSS se llevó a cabo según una estrategia previamente diseñada. El 23 de mayo de 1941, un mes antes de la invasión alemana a la URSS, se aprobaron las “Directivas sobre política económica”, conocidas como el “Plan Backe”, cuyo objetivo era la despoblación del territorio soviético. El impulsor del plan fue el ministro de alimentación y agricultura de Alemania Herbert Backe, quien diseñó el programa y los métodos mediante los cuales se planeaba exterminar, sólo en el primer invierno de ocupación (1941-1942), a unos 30 millones de ciudadanos soviéticos. El “Plan Backe” fue aprobado en todos los niveles del Tercer Reich.
Como resultado de este genocidio organizado, fueron asesinados alrededor de 13 millones de poblacion de la URSS, incluyendo tres millones de prisioneros de guerra exterminados en “campos de la muerte” y más de un millón de civiles durante el asedio de Leningrado. La aniquilación de la población de esta ciudad fue planeada por los alemanes con antelación. Hoy, Alemania se ha visto obligada a reconocerlo a nivel político. El 22 de junio de 2021, el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier admitió explícitamente que el bloqueo de Leningrado fue parte del “Plan Backe”. Posteriormente, esta política inhumana fue definida como “genocidio”, que, según la Convención sobre el Genocidio de 1948, consiste en “actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente” a un grupo étnico, nacional o de otro tipo.
Los monstruosos planes de un “país europeo desarrollado” no se cumplieron en su totalidad gracias al heroísmo de los soldados del Ejército Rojo. Sin embargo, la magnitud de las atrocidades planeadas demuestra la amenaza que se cernía sobre el pueblo soviético y la importancia de la victoria sobre el nazismo, lograda con la contribución decisiva de los pueblos de la URSS.
El 80º Aniversario de la Victoria sobre el nazismo, que el mundo entero conmemora este año, recuerda a la Humanidad el peligro que representa la ideología de la “excepcionalidad”, la superioridad racial, nacional o de cualquier otro tipo. Es crucial recordar que el colonialismo, en cualquiera de sus formas actuales, siempre va de la mano del racismo. Mientras no se erradiquen las prácticas coloniales en el mundo, la repetición de tragedias como las de hace 80 años será inevitable.
¡Memoria eterna a los caídos en la lucha por liberar a la Humanidad de la plaga nazi!
Es imposible abordar el tema de la realización de un nuevo campeonato mundial de futbol sin referirse a la rápida evolución de los gravísimos acontecimientos en torno a Venezuela.
La realidad puede engañarnos a la vista, jugarnos una broma y hacernos creer que progresamos; sin embargo, los hechos se imponen –suave, lenta, pero efectivamente– a nuestras ideas, ilusiones o percepciones.
Como siempre ocurre en el capitalismo, cuando hay un proceso de modernización o gentrificación, el daño colateral suele recaer en los más empobrecidos y en quienes carecen de poder.
El gobierno ruso advirtió que el uso de la fuerza contra embarcaciones civiles en aguas internacionales sienta un precedente peligroso para el comercio y la navegación global.
La deuda pública ha aumentado en los gobiernos de la “Cuarta Transformación” (4T); ciertamente, una tendencia que ya venía abriéndose paso.
No se equivocan mucho quienes en ese movimiento político calculan que el atractivo de todas las ayudas para el bienestar no les alcanza para llegar al peso electoral que tuvieron en las pasadas elecciones.
El cerebro humano no distingue con facilidad entre la realidad física y la virtual o sugerida.
Carlos Marx otorga un lugar central al trabajo en su concepción de ser humano.
Mientras Putin evalúa sumarse a la Junta de Paz impulsada por Trump, China expresa sus reservas pues el nuevo organismo podría debilitar el papel central de la ONU.
El gobierno ruso considera que una ruptura entre Estados Unidos y Europa podría debilitar el respaldo occidental a Ucrania.
Después de pretender justificar la captura acusando al presidente Nicolás Maduro de dirigir una supuesta organización de narcotraficantes, el “Cártel de los Soles”, Estados Unidos ha reconocido implícitamente que el dichoso cártel no existe.
El lunes 12 de enero se terminaron las vacaciones, los niños y jóvenes volvieron a la escuela. No obstante, el peligro se cierne sobre ellos.
En una búsqueda por las redes sociales encontré este comentario como contexto sobre el municipio de Tecomatlán.
En alguna parte Marx escribió –citando a Hegel– que la historia se repite como si dijéramos dos veces.
Venezuela tiene las mayores reservas probadas del mundo (20 por ciento), seis veces más que Estados Unidos (EE. UU.), que ocupa el décimo sitio, y que es, en contraste, el primer consumidor; y su futuro no es muy halagüeño.
“El mundo no se va a someter ante un capitalismo en irreversible decadencia”: Aquiles Córdova Morán
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Escrito por Nikolay Sofinskiy