Sobre la falsedad del origen “natural” de los fenómenos sociales, la historia nos ilustra
Cargando, por favor espere...
Escribía yo hace una semana que el capitalismo ha llegado a su fase degenerativa o terminal, aclaraba que eso no significaba que ya estuviera derrotado y puse como ejemplo la pavorosa agresión de Estados Unidos (EE. UU.) e Israel contra la República Islámica de Irán. Ahora, transcurridos ya 17 días de guerra y cubiertos por una nube desinformativa lanzada por los medios occidentales de comunicación, va quedando claro que la rendición de Irán y su destrucción no fue ni tan rápida ni tan fácil como se había tratado insistentemente de hacernos creer.
Llama especialmente la atención el hecho de que no se ha podido esconder el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha cancelado el libre tránsito de los buques cargados de petróleo que salen de los países del Golfo Pérsico y se dirigen a países aliados de la dupla EE. UU.-Israel. Muchos comentarios sostienen que el bloqueo de ese paso estratégico por parte de Irán era no sólo previsible, sino evidente; y ahora con los hechos a la vista del mundo, cabe preguntarse si EE. UU., el país con más experiencia en guerras de agresión en el mundo, no lo había previsto o creyó que los iraníes no se atreverían a taparlo.
“Si quienes planearon los ataques contra la República Islámica de Irán en pleno proceso de negociaciones –por cierto, por segunda vez, tal y como ocurrió en junio del año pasado–esperaban que en unas horas o en un día lograrían su objetivo de someter por completo a ese gobierno, entonces, seguramente, ya se dan cuenta de lo mucho que se equivocaron”, dijo Serguéi Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa. El caso es que el agresor ahora solicita el apoyo de sus socios de la OTAN para mantener la circulación y éstos, o le dan largas o de plano le niegan la asistencia.
Y ahí están y siguen las consecuencias: el precio mundial del barril de petróleo ya anda por encima de los ciento diez dólares y sigue subiendo y se anunció que EE. UU. reforzará su presencia militar en la región con dos mil 500 marines que ya salieron para el Golfo Pérsico… de la base militar de Okinawa, en Japón, al otro lado del mundo. Me mantengo en mi idea de que Irán resiste. No puede saberse ahora por supuesto cómo terminará el enfrentamiento, pero es de tomar en cuenta que Irán siga en pie, que no haya sido ni borrado del mapa ni vencido como se le tenía arteramente pronosticado.
Pero nuestro país no está exento de cargar con las consecuencias de la etapa de la descomposición del capital. No ha sufrido todavía un ataque armado, pero están muy presentes hechos que indican que la clase trabajadora está ya atravesando por un mayor endurecimiento de su vida. Y no hay ningún plan ni proyecto que permita vislumbrar alguna mejora, todo lo contrario, al frente sólo se miran más nubarrones y cometeríamos un grave error si pensáramos que el fenómeno es fruto de la mala suerte y no consecuencia de la misma crisis generalizada del capital y de las medidas que ha adoptado la élite morenista para hacerle frente.
La agresión contra Irán, que ya ha quedado comentada en la entrega anterior, busca ampliar la disposición de recursos naturales baratos o gratuitos para el imperialismo, el incremento de la clase trabajadora al servicio del capital, más consumidores, mejores rutas para materias primas y productos terminados y quebrarles la columna vertebral a sus poderosísimos competidores que rechazan el dólar sin respaldo como moneda mundial. Me ocuparé ahora, brevemente, de la situación interna de nuestro país.
La inseguridad que nos azota no cede. En la vida diaria, la gente vive con miedo. ¿Será ése un propósito calculado? No debiera descartarse. Cada día es más evidente que muchas cadenas delincuenciales van a parar en una u otra autoridad. Todo parece indicar que muchos destacados integrantes del Estado, ante la dificultad cada vez mayor de realizar inversiones legales impuesta por el control de los monopolios y la magnitud de las inversiones indispensables, se sumergen cada vez más en los negocios ilícitos. Y la gente que vive del producto de su trabajo lo sufre.
Y los empresarios establecidos también. “De acuerdo con los últimos datos reportados por el Banco de México (Banxico), el pasado 19 de febrero de 2026, la percepción de inseguridad entre las empresas de hasta 100 empleados aumentó de 5.3 a 8.1 por ciento, mientras que en las empresas con más de 100 empleados se elevó de 8.4 a 9.5 por ciento. Las compañías notaron más inseguridad en la región Sur, que abarca los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, con una proporción de 20.5 por ciento.” (Reforma, 26 de febrero).
También existe información preocupante con respecto a la extorsión. “La extorsión repuntó en la Ciudad de México al arrancar el año. Las carpetas de investigación por extorsión crecieron 38.5 por ciento en enero, respecto al mismo mes de 2025, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional para la Seguridad Pública (SESNSP). En el primer mes del año fueron iniciadas 115 por ese ilícito, mientras que el año pasado fueron registradas 83. En comparación con ese mismo mes de 2024, el aumento es de 325 por ciento, pues se registraron 27” (Reforma, 27 de febrero).
La economía mexicana no crece. O más exactamente, “crece” de manera insignificante y preocupante. El año pasado registró el peor crecimiento en los últimos 32 años, un 0.6 por ciento. Prácticamente nada si tomamos en cuenta que el empleo formal para la clase trabajadora es muy urgente para mejorar sus ingresos reales y la mayoría, un 54.89 por ciento de las personas en edad de trabajar, que equivale a 32.63 millones de personas, se ganan unos cuantos pesos en lo que se ha dado en llamar –para ocultar el hecho craso de que no tienen empleo– “empleo informal”, moderna clasificación muy propia de la crisis.
Es más, se acaba de informar que el Producto Interno Bruto (PIB) per capita, o sea, el ingreso promedio por habitante, como consecuencia del bajo crecimiento económico del año pasado, tuvo un estancamiento y reportó un nivel similar al del año 2017. Sólo, como está sucediendo en algunos otros países con capitalismo en crisis, el sector terciario o de servicios fue el que evitó caer en la recesión, pues el sector secundario o industrial disminuyó un 0.4 por ciento registrando el séptimo peor año.
Al magro crecimiento del PIB y al estancamiento de su promedio per capita, se añaden, para desgracia de la clase trabajadora, los aumentos de los precios al consumidor que subieron 3.92 por ciento en la primera quincena de febrero, en comparación con el mismo periodo del año anterior. La medición estadística popular, la más exacta y la más oportuna, lo dice claramente: “todo está muy caro, el dinero no alcanza”. Mientras tanto, con todo desparpajo, se nos informa que el año pasado, el Tren Maya y los hoteles construidos en su ruta, es decir, algunas de las publicitadas obras del sexenio morenista de Andrés Manuel López Obrador, tuvieron pérdidas en conjunto por más de seis mil 398 millones de pesos.
Las élites del mundo y la de México también están haciendo frente a la crisis económica por la que atraviesan, desmontando la “democracia” realmente existente y las pocas libertades de que gozaba la población. Nadie puede dejar de ver el cambio en el interior de EE. UU. y en su política exterior, baste mirar la acometida contra Venezuela, contra Cuba y contra Irán y la declaración de su presidente de que no reconoce más límites en su actuar que sus intereses muy particulares. Y nadie debe confundirse en México. La tan cacareada reforma electoral no es para ahorrar recursos –ahí están las pérdidas y los subsidios descomunales de las obras morenistas a las que no se toca– es una forma artera, como muchas otras, de mantener al pueblo apartado del poder, aunque sea el de una insignificante regiduría. No miremos a otro lado, la situación de la clase trabajadora del mundo y de México se complica. Y mucho. Es la hora de organizarse y luchar. Nunca me cansaré de repetirlo.
Sobre la falsedad del origen “natural” de los fenómenos sociales, la historia nos ilustra
Por estos días, al menos 11 mil niños, ciudadanos de EE. UU., lo cual significa que nacieron en ese país mientras sus padres se partían el alma para enriquecer escandalosamente a sus patrones, están abandonados porque sus progenitores están encarcelados o fueron deportados.
La Casa Blanca puede difundir muchas cosas para generar confusión, incluso lanzar amenazas; pero la realidad se impone y el problema económico lo evidencia.
La guerra imperialista de Estados Unidos (EE. UU.) y su satélite sionista lanzada contra Irán está en pausa y probablemente el conflicto se enfríe en las próximas semanas por los altos costos económicos y militares que representa para la parte perpetradora.
Hace poco, el 26 de marzo de 2026, Noelia Castillo, una mujer de 25 años, fue asistida para terminar con su vida en Sant Pere de Rives, Catalunya.
L a economía es la base de toda la vida social, incluida la política y la guerra, y en los días que corren, el desastre de Estados Unidos (EE. UU.) en Irán confirma esta tesis y pone de relieve profundas debilidades económicas.
En un país que se reconoce y se publicita como democrático no es mucho pedir que las autoridades privilegien el diálogo y las soluciones, sobre todo, éstas últimas, a los graves problemas populares.
El imperialismo estadounidense afirma que Irán está contra las cuerdas y que no tiene salvación porque está derrotado.
El miércoles ocho de abril, el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El martes siete de abril, Estados Unidos (EE. UU.) e Irán acordaron un cese al fuego para abrir paso a dos semanas de negociaciones.
Hace unas cuantas horas se informó que se detenía “por dos semanas” el ataque criminal que las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.) e Israel desataron en contra de la República Islámica de Irán.
Durante el encuentro se analizó la Inteligencia Artificial (IA) como un instrumento fundamental para potenciar la productividad y las relaciones comerciales.
La medida no será inmediata: en 2026 no habrá modificación alguna; la jornada seguirá siendo de 48 horas y disminuirá un par de horas cada año hasta llegar a las 40 en 2030.
Hablar de Rusia inevitablemente traspasa los límites de los conceptos geográficos. Rusia no es simplemente un Estado en el mapa.
Históricamente, la región del Cáucaso ha sido convulsa, debido a su ubicación estratégica, siendo un pasaje de comercio y comunicación entre Europa y Asia y un punto de encuentro entre tres grandes potencias históricas, Rusia, Irán y Turquía.
Ansiedad, depresión y problemas de conducta acaparan la salud mental infantil
EE.UU. estaría evaluando reanudar el combate a gran escala en Irán, revelan fuentes
Efectos del cambio climático en el Estado de México de 2071-2100
México no permitirá injerencia extranjera en procesos judiciales: Sheinbaum
Precio del Petróleo se dispara a máximos ante posible escalada de EE.UU. contra Irán
Escrito por Omar Carreón Abud
Ingeniero Agrónomo por la Universidad Autónoma Chapingo y luchador social. Autor del libro "Reivindicar la verdad".