El cierre de los mercados presionó los precios de venta y aumentó los costos de mantenimiento.
Cargando, por favor espere...
Históricamente, las expresiones culturales que nacieron en comunidad durante los primeros asentamientos sociales adquirieron rasgos de religiosidad, ritualidad y actividad física. Tales aspectos no deben entenderse como formas de expresión aisladas o accidentales, sino como manifestaciones grupales surgidas de la expresión colectiva por la supervivencia, organización y comprensión del entorno. Resultaron inevitablemente del desarrollo histórico-dialéctico de los pueblos del mundo.
En primer lugar, surgió la religión, pero no la religión como instrumento de dominación de una clase por otra, sino como fruto de la vida colectiva y de las inquietudes comunes entre los pueblos antiguos. Las primeras formas de religiosidad nacieron de la observación del entorno y de la necesidad de explicar fenómenos naturales que impactaron en la vida de la comunidad, tales como la lluvia, las sequías, los cambios de temperatura o las cosechas, que eran fenómenos ligados a la supervivencia humana. La religión se produjo entonces como una interpretación colectiva del mundo y como una forma de relacionarse con aquello que todavía no podía comprenderse.
De manera simultánea y relacionada con la anterior, nació la danza colectiva, como forma de agradecimiento o celebración ante las deidades; estas prácticas cumplían una función de cohesión social bajo principios ideológicos comunes.
Por otro lado, las actividades físicas necesarias para la caza, la pesca, la siembra y la cosecha también representaron un parteaguas en el desarrollo biológico y social del ser humano. Las largas jornadas de persecución durante la caza exigían resistencia; la elaboración de estrategias para rodear una presa requería una representación mental, adaptación al entorno y trabajo colectivo; el uso de herramientas y materiales dependía de la experiencia acumulada por la comunidad. Estas capacidades, desarrolladas inicialmente por necesidad, constituyen el antecedente histórico de las prácticas corporales que evolucionaron en formas organizadas de competencias físicas.
Tales prácticas primitivas no existían como actividades separadas de la vida social. No eran espectáculos, mercancías ni propiedad privada; reflejaban necesidades colectivas. Con el tiempo, distintas civilizaciones sistematizaron estas actividades; y con la consolidación del capitalismo, el deporte se convirtió en un espectáculo, una mercancía y herramienta ideológica.
Es por ello que tanto la religión como la danza y la actividad física conservan un arraigo casi inconsciente en las sociedades, porque se interpretan como necesidades espirituales del ser humano. No obstante, el significado actual del deporte es radicalmente diferente al de sus orígenes. Este cambio debe analizarse desde la manera en que la sociedad se organiza para producir; porque eso determina la superestructura, que es el conjunto de instituciones, ideas y prácticas que sostienen y reproducen un sistema de producción, donde entran la religión, la cultura y el deporte. En consecuencia, conforme cambian las relaciones de producción, también cambia la función de estas expresiones.
Bajo el sistema de producción actual, el deporte eliminó su carácter comunitario para convertirse en una actividad instrumentalizada y privatizada. La lógica de competencia individual, la mercantilización del rendimiento y la idea del deportista como “hecho a sí mismo” son algunas consecuencias. El capitalismo transforma logros construidos colectivamente en méritos individuales y oculta las condiciones materiales que acondicionan el éxito. Se ignora todo aquello que sostiene el desarrollo, porque ningún deportista llega lejos sin entrenadores, instalaciones de calidad, apoyo familiar y una red social y educativa que lo respalde.
Un análisis serio de la práctica deportiva actual debe ir al origen del problema y no a sus manifestaciones para no caer en discursos políticos que atribuyen los problemas de México a la corrupción sin analizar la estructura económica generadora de ese mal.
Cabe aclarar que nuestra promoción deportiva no va contra el rendimiento actual del deporte, que es magnífico; por el contrario, está en contra de su instrumentalización, privatización y separación de las raíces colectivas.
Recuperar el sentido social del deporte implica garantizar el acceso a la práctica deportiva y comprender el rendimiento físico no como producto del individuo, sino como resultado de una construcción social.
Reducir el deporte a mercancía, espectáculo y competencia significa despojarlo de su origen humano y colectivo. Detrás de cada medalla, cada récord y cada victoria existe una comunidad entera omitida por un sistema que induce al deportista a proclamarse como autor de aquello que no hubiera conseguido solo.
Recuperar el carácter colectivo y solidario del deporte es una necesidad histórica frente a un sistema que transforma el cuerpo humano en objeto de consumo; porque mientras el deporte sirva para generar ganancias, se alejará de su origen: la comunidad.
El cierre de los mercados presionó los precios de venta y aumentó los costos de mantenimiento.
El organismo advirtió que sin mayores flujos de capital no habrá una creación sostenida de puestos de calidad.
El SMN advirtió que durante las próximas 48 horas podrían registrarse inundaciones, deslaves, caída de árboles y otras afectaciones por tormentas severas en gran parte del país.
La FGR estima un daño a la Hacienda Pública de más de cuatro mil millones de pesos.
Fue en noviembre de 2023 cuando se registró la muerte de Zamir Pinto, joven de 16 años, tras cinco días de permanecer en el Colegio Militarizado de Aztlán.
Grupos de derecha y gente adinerada claman en México por la intervención yanqui; son partidos y actores políticos que ya estuvieron en el poder.
La derecha mexicana avala y promueve el intervencionismo norteamericano, la dominación de una nación sobre otra, es decir, el neocolonialismo.
La derecha mexicana ha recurrido a las redes sociales para difundir su mensaje; en algunos casos abiertamente, en otras de manera sutil.
El desarrollo del modo de producción capitalista, gran devorador de fuerza de trabajo, ha sido la causa principal del desplazamiento de multitudes que de diferentes países emigraron a EE. UU.
La emergencia de gobiernos de derecha es hoy una realidad mundial, aunque no adopta la misma forma en todos los países.
El régimen de Zelensky ha sabido sumarle a la endémica corrupción que padece Ucrania un carácter mafioso y terrorista, con ajustes de cuentas y asesinatos dentro del mismo gobierno.
Ésta es la realidad de los “Pueblos Mágicos”, a pesar de la abundante publicidad que se difunde para atraer el turismo, los beneficios no llegan a las comunidades ni sus habitantes.
La presidenta aclaró que Estados Unidos no impuso un nuevo gravamen a México. Explicó que el arancel del 10 por ciento por trabajo forzado sustituye a un esquema previo y no modifica las condiciones comerciales del T-MEC.
Aunque la población económicamente activa aumentó en junio de 2026, el empleo formal perdió 84 mil plazas respecto al año anterior y la informalidad llegó al 55 por ciento, según un análisis de ManpowerGroup con datos del INEGI.
Especialistas anticipan lenta recuperación del mercado laboral
Son 66 naciones cómplices del genocidio en Gaza: relatora de la ONU
¿Por qué los trabajadores votan por sus opresores?
Mientras Sheinbaum ofrece apoyo institucional a la UNAM, aspirantes exigen examen presencial
Activan alerta por temporal en México: prevén lluvias intensas, granizo y fuertes vientos
Rellenos sanitarios colapsan en Puebla
Sólo 2 de cada 10 mexicanos confían en recuperarse de un revés económico, revela estudio
Escrito por Juan Pablo Morgado Cano
Entrenador en la Escuela Nacional del Deporte