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editorial
La ilusión de reducir la pobreza
Solamente cuando no exista el capitalismo dejará de concentrarse la riqueza y entonces ya no aumentará la pobreza.


El aumento incesante de la pobreza bajo el capitalismo es una ley inexorable; su causa es la concentración de la riqueza en manos de los capitalistas; es una ley objetiva estudiada por la economía política científica. Solamente cuando no exista el capitalismo dejará de concentrarse la riqueza y entonces ya no aumentará la pobreza; por esto, quienes intentan combatir su incremento o, incluso, erradicarla por decreto, sólo se hacen ilusiones y tratan de ilusionar a los demás.

Hace tiempo que los gobiernos sostienen que el fenómeno de la pobreza en México se ha ido reduciendo, que el número de pobres ha disminuido en un alto porcentaje y la pobreza extrema se ha abatido; sin embargo, el resultado de las investigaciones independientes contrasta con esta versión oficial y demuestra que la pobreza viene aumentando hace más de cinco décadas.

Este semanario ha consultado algunos trabajos publicados al respecto y entrevistado a destacados investigadores, así como luchadores sociales que exigen que el Estado aplique medidas enérgicas para frenar el imparable crecimiento de la pobreza en vez de ocultar su existencia o maquillar las cifras que la revelan.

Dos fuentes informativas refutan la estadística publicada por el gobierno: una es la terca realidad de los desempleados, los trabajadores en la informalidad, aquellos que no perciben siquiera un salario mínimo y las familias que no cuentan con servicios de salud pública, que viven en la periferia de las ciudades, hacinados, sin vivienda propia y sin los servicios elementales para vivir dignamente.

La segunda fuente son las investigaciones publicadas por académicos y especialistas en el tema, desde universidades, centros de estudios autónomos o asociaciones civiles que le siguen el rastro a la pobreza que sufren millones de mexicanos y que es imposible desaparecer con maquillajes.

Los investigadores refutan, con los mismos datos oficiales, la versión de que la pobreza haya descendido alguna vez desde más del 80 por ciento de la población hasta menos del 40 por ciento de los mexicanos en pobreza; señalan, asimismo, que la reducción promedio de la pobreza que maneja el gobierno se basa en un periodo de casi tres décadas, cuando la economía mexicana creció como nunca antes, se desarrolló la industria y el PIB rebasó el tres por ciento. Ese crecimiento no se ha vuelto a dar; hace mucho que el PIB viene disminuyendo, el empleo crece exiguamente, el ingreso de los trabajadores también y, por lo tanto, no se puede hablar de una reducción de la pobreza.

Sólo existe una forma de reducirla, y es atacando su causa más profunda: la desigualdad social que provoca el modelo económico existente en México. El Estado tendría que invertir para crear empleos, construir viviendas y brindar servicios básicos a toda la población; pero para eso tendría que afectar a quienes concentran toda la riqueza social, en otras palabras, modificar el modelo económico. De esto habla buzos esta semana en su Reporte Especial. 


Escrito por Redacción


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