En el capitalismo moderno, la explotación del trabajo no se limita al espacio visible de la producción: se extiende más allá de él.
Cargando, por favor espere...
En junio cerrarán definitivamente sus puertas entre mil 500 y hasta 2 mil 500 locales, lo que representan entre 9.3 y hasta 18 por ciento de las 14 mil tiendas que operan dentro de centros comerciales, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con los arrendadores para el pago de renta y debido a que no han recibido ingresos desde hace casi ocho semanas que permanecen cerrados, alertó la Unión de Retailers de México (URM).
“Estimamos que se cerrarán entre mil 500 y 2 mil 500 tiendas entre junio y julio, lo que representa casi un millón de metros cuadrados que quedarán vacantes, más los que se acumulen en los siguientes meses por los vencimientos de contratos de arriendo de más tiendas que no generen más que pérdidas”, refirió URM.
En México hay más de mil 290 centros comerciales que significan un área abrupta rentable (ABR) superior a los 27 millones de metros cuadrados, de acuerdo con la firma de análisis de Georesearch.
Desde que se dictó la emergencia sanitaria el 31 de marzo, la asistencia a los centros comerciales se desplomó más de 70 por ciento, pues lo único que permanece abierto son los autoservicios y farmacias.
En el capitalismo moderno, la explotación del trabajo no se limita al espacio visible de la producción: se extiende más allá de él.
La centralización del capital en otras ciudades deja sin oportunidades a emprendimientos en etapas tempranas.
El país enfrenta restricciones presupuestarias, débil gobernanza y presiones de Pemex.
El plan del Gobierno Federal requeriría inversiones millonarias y mayor capacidad operativa.
La inflación anual en México se ubicó en 4.59 por ciento durante marzo de 2026.
El sector de servicios supera el 50% del PIB.
Compañías como Exxon, Chevron, Occidental Petroleum y Continental Resources han incrementado sus ganancias gracias a las políticas del presidente estadounidense.
En México, el tomate verde pasó de 28 a 60 pesos por kilogramo.
Las naciones en desarrollo enfrentarán mayores presiones derivadas del encarecimiento de hidrocarburos y alimentos.
Algunas estaciones de servicio siguen elevando los precios, aún con el estímulo de hasta el 81 por ciento en el diésel y 31 por ciento en la gasolina.
Los tres organismos formaron un grupo de coordinación para maximizar el apoyo a los países afectados por el bloqueo en el suministro energético.
El poder adquisitivo de las remesas presentó una disminución de 16.1% anual.
La inversión en maquinaria y equipo cayó 8% anual, mientras que la inversión privada se redujo 4.5%.
Sin energía no se mueven mercancías, máquinas ni personas; tampoco se iluminan, calientan o enfrían los espacios.
La Casa Blanca plantea un recorte del 10 por ciento a programas sociales, agencias científicas y sector educativo.
Escrito por Redacción