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editorial
El renacimiento de Rusia
Las bases económicas y geopolíticas que permitieron el renacimiento de Rusia y que impulsaron al imperialismo norteamericano a instrumentar toda una campaña guerrerista constituyen nuestro Reporte Especial.


Ya se ha hablado en las páginas de buzos de la guerra de Occidente contra Rusia, disfrazada de conflicto “ruso-ucraniano” y de su verdadera causa: el afán imperialista de apoderarse de mercados que no ha podido conquistar; el instrumento más propicio para lograr este objetivo fue el gobierno pronazi de Ucrania; y la persecución de ruso-ucranianos era solo un claro indicio de los planes para comenzar una guerra de invasión contra la Federación de Rusia, vista como extenso mercado lleno de riquezas naturales y una enorme población a la que pensaban convertir en consumidora de sus mercancías.

Para explicar la vuelta de Rusia al escenario de la política mundial como una gran potencia, nuestro Reporte Especial se remonta hasta los orígenes de la Federación de Rusia, a su pertenencia durante la mayor parte del Siglo XX a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cuya desintegración, en diciembre de 1991, significó una tragedia para la humanidad entera, que había presenciado el colosal desarrollo de un modo de producción, el socialismo, que en muy poco tiempo alcanzó el nivel de los países más desarrollados, en algunos aspectos llegó a superarlos y fue capaz de enfrentar y vencer al imperialismo alemán. El impresionante renacimiento de Rusia ocurrió a pesar de todos los obstáculos interpuestos por Occidente para frenar su desarrollo económico y lograr que los corporativos trasnacionales se afianzaran en esa gran nación.

Pero así como tres décadas después de la Revolución de Octubre la URSS fue capaz de enfrentar al ejército de Hitler y vencerlo, también en tres décadas después del desmembramiento del bloque socialista Rusia fue capaz de recuperar su desarrollo, reponer fuerzas y reposicionarse en la economía y en la política internacional a pesar de todos los obstáculos interpuestos por Occidente.

Los imperialistas, incapaces de explicarse la realidad en términos científicos, seguramente piensan que el veloz resurgimiento de Rusia es un milagro; no hay tal, se trata de algo muy material que consta de dos aspectos: los recursos naturales y humanos (físicos e intelectuales) bien empleados sumados a la experiencia de un pueblo que ha conocido los resultados de la unión y el esfuerzo colectivo frente a la naturaleza y a los ataques invasores.

Las bases económicas y geopolíticas que permitieron el renacimiento de Rusia y que impulsaron al imperialismo norteamericano a instrumentar toda una campaña guerrerista en aquella parte del planeta constituyen el tema de nuestro Reporte Especial, que también aborda un aspecto digno de estudio: lo que ha motivado a los imperialistas, desde Hitler hasta nuestros días, a intentar apoderarse de Rusia y conseguir, con ello, avanzar hacia su meta de dominación absoluta del mundo.

Dos grandes invasiones imperialistas contra Rusia han fracasado; pero Occidente no aprende la lección, lo demuestra la guerra actual, que se desarrolla en Ucrania, orquestada por Estados Unidos y la OTAN. Esta irracionalidad capitalista obedece a la ley esencial de su existencia: la sed insaciable de acumular riquezas; y en ésta reside el peligro que hace tiempo acecha al planeta entero y que ha conducido a Occidente a repetir sus errores; de ahí la necesidad de que todos los seres pensantes se decidan a luchar contra el actual sistema de explotación hasta erradicarlo, único camino para evitar la extinción de la especie humana.


Escrito por Redacción


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