Cargando, por favor espere...

China y la circulación dual: lecciones para México
En tan solo 40 años, China pasó de ser el signo de mercancías simples, baratas y de calidad dudosa, a ser el reflejo de capacidades tecnológicas y productivas, ¿cómo lo logró y qué debe aprender México del gigante asiático? Aquí te explico.
Cargando...

En los últimos 40 años hemos sido testigos de la transformación de China en la fábrica del mundo. Durante este periodo, el made in China pasó de ser el signo de mercancías simples, baratas y de calidad dudosa, a ser cada vez más el reflejo de crecientes capacidades tecnológicas y productivas. La base de esto fue la apertura económica, el crecimiento económico y las exportaciones. El éxito de este gigante, así como el de otros países del Sudeste Asiático, parecía confirmar las tesis de desarrollo económico implícitas en el Consenso de Washington, que propuso la política neoliberal mediante la liberalización comercial y financiera, y la promoción de las exportaciones para avanzar rápidamente hacia el desarrollo.

Esta propuesta sostenía que las distorsiones asociadas a la intervención estatal en la economía bloquean el desarrollo de los países periféricos y generan ineficiencias e inestabilidad en la dinámica macroeconómica. Eliminadas aquéllas, los países subdesarrollados, que tienen abundante fuerza de trabajo “no calificada”, y por tanto bajos salarios, pueden tomar ventaja comparativa para exportar bienes manufacturados –ayudados por la inversión extranjera, a la que deben dar todas las facilidades y seguridades– a los mercados de los países ricos, lo que les permitiría generar crecimiento y corregir sus desequilibrios externo e interno con base en una política de austeridad.

Además de este funcionamiento ideal en el mercado liberalizado –que en nada se debe a la experiencia de China– hay un error no menos importante: concebir las exportaciones como un fin en sí mismo, en lugar de verlas como un medio. En China, los arquitectos de la reforma económica en los años 80 nunca cometieron tal error. La estrategia de desarrollo costero, adoptada en 1988, tuvo el objetivo de atraer industrias que usaran intensivamente mano de obra, que no dependieran de inversión externa, y que exportaran para obtener divisas para el desarrollo de tecnología local. Desde ese periodo, el desarrollo exportador de China estuvo supeditado a una estrategia más abarcadora de desarrollo nacional.

Pese a ello, el crecimiento explosivo de China ante el mercado mundial generó dependencia del exterior. En 2006, sus exportaciones con proporción al Producto Interno Bruto (PIB) se situaron en un máximo del 36 por ciento. A sabiendas de esta vulnerabilidad, en el onceavo Plan Quinquenal para el periodo 2006-2010, se estableció que el crecimiento económico debía basarse cada vez más en la demanda interna, en particular en el consumo de los hogares.

Desde entonces, esa proporción disminuyó hasta el 18.5 por ciento en 2020. Sin embargo, la guerra comercial que Estados Unidos (EE. UU.) le declaró en 2018-2019 y el choque generado por la pandemia de Covid-19 en las cadenas globales, obligaron al Estado chino a avanzar en esta dirección, y en el catorceavo Plan Quinquenal (2021-2026) con la estrategia de circulación dual doméstica-internacional. Este modelo económico tiene el propósito de acelerar el ritmo del desarrollo económico “hacia afuera”, que prevaleció por varios años, y “hacia adentro” reducir la dependencia del país en torno a los mercados y la tecnología, avanzar hacia la autosuficiencia y corregir los desequilibrios acumulados desde la apertura económica.

Hoy se ve en China una ofensiva contra los dogmas del neoliberalismo que durante décadas habían permanecido intactos. Conceptos como “desarrollo hacia adentro” y “autosuficiencia”, que eran vistos como “pasados de moda” en la época de la globalización, alcanzan vigencia impulsados por el Partido Comunista Chino.

¿Qué pasa en México? En nuestro país, la liberalización comercial estuvo determinada, desde el inicio, por el error teórico de admitir el desarrollo exportador como un fin en sí mismo, en lugar de concebirlo como un medio. Este proceso generó el surgimiento de enclaves exportadores desconectados de la economía doméstica, incapaces de dinamizar el desarrollo y crecimiento. Las exportaciones alcanzaron, en proporción al PIB, el 40 por ciento en 2020 y la tendencia sigue al alza. Y aún peor: cerca del 80 por ciento se dirigen a EE. UU.

Las amenazas del expresidente estadounidense Donaldo Trump en torno a imponer aranceles sobre las exportaciones mexicanas si no se militarizaba la frontera sur; las permanentes intromisiones del gobierno de su sucesor, Joseph Biden, en asuntos laborales de México y los choques por la pandemia no han sido suficientes para que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador reconozca la enorme vulnerabilidad en que México se halla con respecto al vecino del norte y el mercado mundial. Por el contrario, el Presidente ha mantenido y profundizado el fallido modelo económico del neoliberalismo. En México necesitamos aprovechar las ventajas del comercio internacional, pero poniendo énfasis en el desarrollo hacia adentro. Lo que está haciendo China ofrece importantes lecciones que no deberían desaprovecharse.


Escrito por Jesús Lara Jáuregui

COLUMNISTA


Notas relacionadas

El cine sí puede utilizar la ciencia ficción con un enfoque humanista y de aliento progresista.

El portavoz chino subrayó que la proporción y los estándares de las contribuciones evaluadas a la OMS son decididos conjuntamente por sus estados miembros y no dictados solo por EE.UU.

El Foro se dio en torno a tres temas: el intercambio de experiencia de gobernación y administración del Estado en China y México, la cooperación entre China y México en la pospandemia, y la gobernanza mundial y desarrollo común.

Adentrarse a la huella de Sinovac, en Beijing, acerca no solo a su tecnificada fabricación, sino a la filosofía de una empresa estatal que convirtió la lucha contra la pandemia de Covid-19 en un tema de seguridad nacional.

El Presidente de la República Popular China, Xi Jinping, llamó a recuperar la lucha por la paz y el desarrollo como únicas garantías para darle auténtico bienestar a los pueblos del mundo.

“Con su disciplina China demostró que la prioridad fue proteger la vida humana. Nosotros desde aquí se lo reconocemos y con admiración decimos que todavía tenemos mucho que aprender".

Si Estados Unidos insiste en la teoría de la ´fuga de laboratorio´, en primer lugar debería invitar a la Organización Mundial de la Salud a investigar los laboratorios de Fort Detrick y la Universidad de Carolina del Norte

La presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, aterriza en Taiwán a pesar de las advertencias de violentar el principio de una sola China.

"China hará todo lo posible para ayudar a los países en vías de desarrollo a hacer frente a la pandemia de Covid-19".

Los pueblos del mundo deben cambiar su concepción sobre la palabra socialismo y para ello deben ver en China cómo es posible la construcción de una sociedad más justa, desarrollada, equilibrada, libre de pobreza extrema. Veamos en qué consiste la tarea.

Hace falta descongelar los activos extranjeros de Afganistán y devolverlos a sus propietarios, ya que la situación humanitaria en el país empeora, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian.

Al enfatizar que el gigante asiático se opone a cualquier forma de ciberataque, ha sostenido que, “en realidad, Washington actúa como la fuente del mayor número de ciberataques del mundo”.

La Embajada de China en México acusó a EE. UU. de inventar y difundir hechos y comentarios que critican de manera irresponsable el comercio normal de productos químicos entre China y otros países.

Hasta hoy, 183 países del mundo han establecido lazos diplomáticos con China. La reanudación de las relaciones diplomáticas entre China y Nauru ha demostrado una vez más al mundo que la adhesión al principio de una sola China forma una tendencia histórica imparable.

El presidente de China, Xi Jinping, declaró que su país se halla en un ciclo de revitalización económica y tecnológica, con el que está superando los múltiples riesgos y desafíos que Occidente le plantea.