Sobre la falsedad del origen “natural” de los fenómenos sociales, la historia nos ilustra.
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Me tocó ser uno de los disertantes en el Foro Diálogo sobre fake news el pasado 20 de noviembre, en la ciudad de Moscú, organizado por Lapsha Media y Dialog Regiony.
A dicho encuentro concurrieron personalidades de numerosos países, como España, Corea del sur, Australia, EE. UU., Perú, Suiza, Venezuela, Irlanda y Argentina, entre otros.
Los participantes pudimos compartir interesantes puntos de vista sobre el gran problema que significa la propagación de las noticias falsas y la manipulación de la información que se hace, especialmente, desde los grandes medios de comunicación en complicidad con los gobiernos occidentales. Fue importante también pensar las posibles estrategias para enfrentar esta guerra comunicacional por la verdad y por el dominio del sentido común de los pueblos.
La concurrencia internacional a este foro, del mismo modo que sucede en cada oportunidad que se organizan este tipo de encuentros en Rusia, muestra de manera clara cómo, lejos de haber aislado al gigante euroasiático con sus políticas sancionatorias, el llamado Occidente colectivo se ha ganado, una vez más, la desconfianza de la mayoría global, mientras la Federación Rusa junto a China lideran al mundo multipolar, como quedó plasmado hace tan sólo algunas semanas atrás, en la ciudad de Kazán, en la cumbre de los BRICS.
Es curioso comprobar cómo Europa y EE. UU. viven en un mundo ficticio en el cual Rusia vive enormes penurias económicas y sus ciudadanos sufren los efectos de las sanciones ilegales impuestas desde Occidente. Esto es lo que quieren mostrar al mundo Washington, Londres y Bruselas a través de sus comentaristas en los grandes medios de comunicación. Sin embargo, es muy diferente la realidad con la que uno se encuentra al visitar la Federación Rusa. Moscú es una ciudad deslumbrante que no para de crecer y embellecer su paisaje urbano, evidenciando el buen nivel de vida de los moscovitas. Sin embargo, esta realidad no se limita sólo a la capital rusa. En este último viaje con motivo del foro sobre fake news, del que he regresado hace apenas unos días, pude visitar por primera vez la ciudad de Ekaterimburgo, invitado por la Sociedad rusa Znanie, para una charla con estudiantes de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Federal de los Urales. Esta experiencia me dejó varias impresiones, primero encontrarme con una ciudad que muestra al visitante una belleza y un esplendor dignos de asombro, evidenciando una pujanza económica que envidiarían muchas capitales europeas. Por otro lado, dejaron en mí una gran impresión los estudiantes durante la charla, mostrando un gran interés, inteligencia y conocimientos, a través de sus preguntas acerca de la geopolítica en general y de la actualidad latinoamericana en particular. También podía apreciarse el interés que los jóvenes rusos tienen por el futuro de su país y las relaciones de éste con el resto del mundo en el marco de la multipolaridad, así como un gran sentimiento de patriotismo.
Sin duda todo esto es una pésima noticia para el Occidente decadente que pretende perpetuar un orden unipolar injusto y acabado, mientras que para Rusia no es ni más ni menos que, a mi modo de ver, la confirmación de que no sólo no está aislada, sino que es un país líder a nivel global y que, además, tiene un gran futuro por delante.
Sobre la falsedad del origen “natural” de los fenómenos sociales, la historia nos ilustra.
En México, la población sin acceso a servicios de salud se duplicó entre 2018 y 2024 al pasar del 16 por ciento al 34 por ciento, lo que representa un retroceso en derechos sociales.
El pasado domingo ocho de febrero, los miembros de la comunidad La Unión, del emblemático municipio de Tecomatlán, Puebla, fueron testigos de un evento que trasciende su historia reciente: la inauguración de la calle 5 de Mayo.
Esta nueva decisión impulsiva de Milei, motivada más por sus afinidades personales que por una mirada sobre los intereses de la Argentina o de una estrategia geopolítica, nos permite hacernos algunas preguntas interesantes.
Es el título de uno de los mejores libros escritos por el historiador italiano Carlo María Cipolla.
El ministro de Exteriores ruso subrayó que sólo los pueblos de Cuba y Venezuela tienen la legitimidad para decidir su propio destino, sin injerencias externas.
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Años y años y montañas de dinero en propaganda para fomentar el individualismo y la indiferencia ante el dolor ajeno no han surtido los efectos deseados por las élites dominantes.
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Imperialismo, breve esbozo para el Siglo XXI
La ciencia política clásica sostiene que el Estado detenta el monopolio legítimo de la violencia para garantizar el bienestar común.
El papa León XIV advirtió sobre el riesgo de una “nueva carrera armamentista” e instó a las potencias a “hacer todo lo posible para evitarla”.
El tratado Nuevo START vence el 5 de febrero, lo que deja sin ningún acuerdo vinculante que limite el uso de arsenales nucleares.
“Dentro de unos pocos días el mundo probablemente quedará en una situación más peligrosa”, advirtió el portavoz del Kremlin, Dmitri Pezkov.
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Escrito por Christian Lamesa
Analista geopolítico, fotógrafo y escritor. Autor del libro La paternidad del mal. Los cómplices de Hitler.