Cargando, por favor espere...

Reportaje
Operación Caudal: más problemas que solución a la escasez de agua en el Edomex
El Gobierno del Estado de México (Edomex) decidió implementar el Operativo Caudal (OC) como una respuesta a la recurrente crisis en el suministro de agua potable durante los últimos dos años en varias regiones del estado.


El Gobierno del Estado de México (Edomex) decidió implementar el Operativo Caudal (OC) como una respuesta a la recurrente crisis en el suministro de agua potable durante los últimos dos años en varias regiones del estado.

Con el argumento de “desmantelar redes dedicadas al robo y comercio ilegal de agua, durante las acciones se intervinieron diversos pozos, tomas clandestinas y pipas empleadas para la distribución irregular del líquido”, que afectan el abastecimiento regular en los municipios del Valle de Toluca y del Valle de México.

Todos los órdenes de gobierno, las fuerzas castrenses y cuerpos de policía, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y sus agentes fueron los protagonistas de este megaoperativo que inició a las cero horas del 24 de octubre para abatir la carencia de agua potable en la entidad mexiquense, justificó la gobernadora Delfina Gómez Álvarez. “No es una cacería ni se busca afectar a quienes nos brindan un servicio… tenemos que regular tanta situación de huachicol”, declaró, pero los resultados ponen en duda lo dicho.

A una semana de haber activado el operativo, éste únicamente agravó la crisis en el abasto de agua potable, encareció el suministro mediante carros cisterna, pipas y, como consecuencia, generó una serie de protestas por toda la Zona Oriente del Valle de México, denunciaron los usuarios. Transportistas por su parte, vieron truncada su actividad cotidiana de la venta de agua. En los municipios más poblados se acentúa la gravedad por la falta de agua. Ecatepec, Chimalhuacán e Ixtapaluca son algunos de ellos.

Los resultados del operativo

En un comunicado oficial, distribuido cuando se realizó el Operativo Caudal, se notifica que fueron intervenidos los pozos y sistemas de agua en 48 de los 125 municipios mexiquenses, los más poblados. Llama la atención que, de la zona norte, las acciones del operativo no hayan tocado a Atlacomulco. En los valles de Toluca y México, todos los municipios fueron intervenidos.

Según las autoridades, se detectaron irregularidades en 189 inmuebles, se localizaron 51 pozos y 138 tomas clandestinas de agua, redes ilícitas, acaparamiento en pipas sin los permisos correspondientes. Además, sin muchas pruebas, se dirigieron contra organizaciones sociales, sindicatos y asociaciones de comerciantes y transportistas, así como “comisariados ejidales, particulares o en complicidad con autoridades”.

A poco más de un mes de realizado el Operativo Caudal, los resultados visibles, que el mismo gobierno presume en sus redes sociales, son las detenciones de tres personas: un líder de trasportistas, un líder sindical y un regidor del municipio de Chalco, que no fueron detenidos el día de la intervención gubernamental, sino en la “segunda fase” del operativo, mediante “investigaciones” realizadas por la FGJEM.

En su remate, el comunicado señala que “las acciones operativas no afectaron el funcionamiento de la infraestructura y pozos oficiales, y el Gobierno del Estado de México, a través de la CAEM, en coordinación con organismos de agua municipales, contaban con un plan para atender alguna contingencia de abasto”; sin embargo, los municipios más afectados mostraron que no existía tal estrategia de contingencia y la protesta ciudadana no esperó.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) reveló que una de las causas de escasez de agua, de manera particular en la Zona Oriente del Valle de México, corresponde a “la mala gestión” que ha llevado a los municipios a padecer desabasto de agua potable; y en vez de recibirla mediante las tuberías, deben comprarla a los “piperos”.

El agua como negocio y control político

El crecimiento desmesurado de los asentamientos populares en el Valle de México en municipios como Ecatepec, Chimalhuacán, La Paz, Chicoloapan e Ixtapaluca, generó el incremento en proporción a la demanda de servicios como agua, electricidad, drenaje y pavimentación de calles y avenidas, y más infraestructura urbana. El agua es el servicio que mayor atención merece por las implicaciones que acompañan a su carencia.

A los gobiernos municipales les corresponde resolver la necesidad de agua, pero la atienden de diversas formas: los más insensibles e inhumanos simplemente la ignoran, hacen negocio o hasta la utilizan para fines políticos y de proselitismo electoral, según denuncian los propios habitantes que mantuvieron bloqueos de vialidades por varias horas.

Por ejemplo, el pasado 15 de octubre, durante el cierre del Circuito Mexiquense protagonizado por unos cuatrocientos chimalhuaquenses, mayoritariamente mujeres, los inconformes denunciaron la falta de agua y el incumplimiento de compromisos por los directivos del organismo municipal encargado del agua y la regularización del abasto mediante una red con la que ya cuentan y que, en su defecto, la enviarán gratuitamente en pipas.

Además del incumplimiento de la palabra empeñada por los directivos, los manifestantes denunciaron el deficiente servicio, el alto costo, el condicionamiento y chantaje político para otorgar el servicio de pipas.

El caso Chimalhuacán

Chimalhuacán es el municipio que refleja con mayor nitidez los señalamientos que el IMCO enumera como las causas de la falta de agua potable y los errores que se cometen al intentar resolver la carencia del vital líquido.

Entrevistado por buzos, Jorge Meraz, ingeniero egresado del Instituto Politécnico Nacional, experto en los temas de agua potable y saneamiento y exdirectivo del Organismo de Agua Potable y Saneamiento (ODAPAS) de este municipio, explicó que al entregar el sistema hidráulico al gobierno electo y a los nuevos directivos designados en 2021, se contaba con 34 pozos, de los cuales 32 estaban en operación normal, los otros dos estaban en mantenimiento. Además, existían tres pozos administrados por usos y costumbres, que abastecían al cinturón de la población nativa.

Durante la administración pasada, coordinada por el Proyecto Nuevo Chimalhuacán, se había alcanzado una cobertura de 96 por ciento del suministro de agua potable mediante la red municipal y 97 por ciento en saneamiento, lo que significó que solamente el cuatro por ciento de la población carecía del servicio regular de agua y al tres por ciento le faltaba drenaje.

Así, de forma natural, sin operativos o persecuciones ni violencia administrativa, se había erradicado el uso y la dependencia de los “piperos”, su negocio ya no generaba las ganancias buscadas; las amenazas de cortar el agua para control y “chantaje político” había desaparecido.

La extracción y explotación ilegal del agua en este municipio también fue abatida hace 18 años, con la intervención municipal de los tres pozos que abastecían irregularmente. “Sustraían 50 litros por segundo las veinticuatro horas del día”, lo que resultó en que, aproximadamente, dos mil carros cisterna de 30 mil litros cargaban agua diaria para ser comercializada, principalmente para la industria en las alcaldías de Iztapalapa e Iztacalco.

Con el cierre de estos tres pozos, los compradores se trasladaron a los municipios de Texcoco y Chicoloapan; cuatro y dos, respectivamente, son los pozos que actualmente surten a los “piperos” desterrados de Chimalhuacán.

La actual carencia de agua potable en esta demarcación, como difundió el IMCO, es “la mala gestión”, además de los compromisos políticos. Desde el primer año de la administración morenista, en 2022, se percibió la carencia del agua, hoy es el pan de cada día.

“Un pozo colapsado representaba un gran problema y teníamos que resolver inmediatamente”, reconoce el entrevistado. Según se documentó, en la actualidad hay siete pozos colapsados; con la falla de sólo uno de ellos, además de la carencia del vital líquido, se acelera el deterioro de las redes de suministro; y otra falla en la actual gestión del organismo es la falta de mantenimiento de las redes.

La primera evidencia grave en la operación de la red de agua potable fue la explosión de un tanque en las inmediaciones de la colonia Tepenepantla, “la falta de mantenimiento y la nula capacidad para su operación por el Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento” fue el diagnóstico final.

Un problema sin solución trae otro. Así, la carencia de agua revivió la dependencia de las pipas, decenas de estos vehículos recorren las calles de Chimalhuacán, desde el Cerro del Chimalhuache hasta la parte baja, incluyendo la zona del Ejido Santa María, con sus más 30 mil familias, aproximadamente. “Antes sólo utilizábamos las pipas de los bomberos para las emergencias, hoy las utilizan diariamente para llevar agua a las casas”, denuncia el ingeniero Meraz.

Ante la carencia de agua, los vecinos acuden al ODAPAS, “son más de cinco mil familias, distribuidas en los barrios Hojalateros, Curtidores, Ebanistas, Alfareros, Cesteros, que tienen más de 30 días sin agua”, alertó la dirigente social María de los Ángeles Hernández. Esta zona, con cien mil habitantes, aproximadamente, es sólo una parte del problema; y las respuestas del organismo “son sólo promesas”, concluyó la dirigente social.

La coyuntura también evidenció el improvisado operativo. Intervinieron el Pozo San Pedro o “Los Naranjos”, como también se le conoce, que es administrado por usos y costumbres y donde tuvieron que recular, por acusar falsamente a sus administradores como lugar de abasto ilegal de agua; nada de eso encontraron, la percepción estatal falló aquí, como en otros lugares

“Piperos”, transportistas, ciudadanos, comerciantes de embotelladoras de agua que empezaron a proliferar ante el desabasto de agua potable, mantienen a la población en constante acoso por los cierres carreteros y avenidas importantes, por la falta del vital líquido y las fallas del operativo como el cierre del Circuito Mexiquense, el pasado 15 de octubre, por más de siete horas.

Sin atención real al problema

Con el arribo de Morena a los gobiernos municipales y al estatal, la expectativa de los mexiquenses era de esperanza, como versa el promocional del partido en el poder. El ofrecimiento de un gobierno mejor que los anteriores, en evidente referencia al Partido Revolucionario Institucional y al Partido Acción Nacional, captó la atención de los votantes; pero paulatinamente se ha convertido en “agua de borrajas”, las expectativas sólo las mantienen los apoyos directos, dinero del erario regalado a “los más necesitados”.

La atención presidencial dada a la Zona Oriente del Valle México se resume en el Plan Integral para el Oriente del Estado de México, que considera a 10 municipios mexiquenses del Valle de México, cuyos presidentes municipales merecieron el honor de ser convocados a reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en más de una decena de ocasiones desde hace 10 meses para que tomen como suyo el plan y realicen las obras de infraestructura urbana; los municipios más mencionados son Ecatepec, Chimalhuacán, Chicoloapan y La Paz.

Históricamente, la Zona Oriente del Valle de México ha representado una “preocupación” para los candidatos y gobernantes; los últimos tres, incluyendo a la Presidenta, se han manifestado por mejorarla, particularmente Chimalhuacán, de donde abundan los videos en los que presumen su preocupación y deseos por mejorarlo en redes sociales, pero todo se ha quedado ahí. El progreso que vivió este municipio no fue obra de ningunos de los presidentes de la República o gobernadores, fue la organización ciudadana que agrupó a decenas de organizaciones sociales, en un organismo que llamaron “Proyecto Nuevo Chimalhuacán”.

El Plan Integral contiene obras de necesidad elemental, pero no trata el problema de fondo, como propusieron los integrantes del mencionado organismo, que corresponde a la generación de empleos: ésa es una deuda histórica en la Zona Oriente del Valle de México.

Se podrán implementar medidas espectaculares, como el Operativo Caudal, con el aparatoso apoyo de las fuerzas judiciales, policiales y militares, como ocurrió en esta última jornada, para detener a tres ciudadanos que muy probablemente acabarán como muchos otros acusados, como “chivos expiatorios” de intereses económicos superiores.

Cuando la necesidad existe y no se resuelve, se buscan “cauces de solución”, como el agua que falta a miles de ciudadanos. Los “piperos”, el huachicol del agua, las protestas y el cierre de carreteras continuaran agravándose mientras las autoridades no resuelvan los problemas que, en el caso del agua, son por falta de conocimiento, capacitación y responsabilidad en la administración, falta de mantenimiento efectivo a las redes de agua potable existentes y la perforación de pozos.

El desabasto de agua sólo evidencia la incapacidad del partido gobernante para llevar a mejor destino a los mexicanos; y los afectados son los primeros que deben considerar que, a pesar de las promesas, sus necesidades no se han atendido. 


Escrito por Alejandro Torres

Colaborador.


Notas relacionadas

El rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán y la gobernadora de Guerrero, Evelyn Cecia Salgado Pineda, son los personajes centrales de este nuevo melodrama morenista, pero ahora escenificado en uno de los estados con mayores rezagos socioeconómicos, políticos y educativos de México.

A casi dos meses de las intensas lluvias, provocadas por la vaguada monzónica que afectó a 28 municipios de Hidalgo, los estragos exhiben el abandono de decenas de comunidades por el gobierno del estado encabezado por el morenista Julio Menchaca.

Alrededor de 12 millones de pesos se gastaron en tres meses para atender el servicio urbano; sin embargo, hay reportes que continúan sin atención.

Jóvenes de todo el mundo se han apropiado de este anime para expresar su inconformidad. En diversos países, el hartazgo ante problemas como corrupción, desigualdad y falta de oportunidades los ha llevado a tomar las calles.

En la entidad se calcula un total de 200 mil menores que trabajan y que son invisibles para los gobiernos estatal y municipales. Esta cifra coloca a la entidad como uno de los más afectados por este problema.

La infraestructura de la UNACH permanece en ruinas, desmantelada, pero con una esperanza: que el espacio donde está podría reactivarse y ofrecer un mejor futuro a las nuevas generaciones.

Las lluvias cesaron hace más de un mes; el pronóstico oficial lo anuncia: sin precipitaciones importantes para una temporada que, para efectos prácticos, ya terminó.

La conversión de los hospitales de la Secretaría de Salud (Ssa) y de las entidades federativas al sistema del IMSS Bienestar ha sido un completo fracaso.

Cierres parciales provocan filas extensas y molestia entre usuarios de la Línea 7.

Estas nuevas disposiciones también aplican a vehículos particulares que realicen la misma práctica.

Las autoridades estatales pidieron cuidado extremo en el uso del agua y atención constante a los comunicados oficiales.

El Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo aplicará “impuestos saludables”, en 2026, al consumo de bebidas azucaradas, tabaco, apuestas, videojuegos e ingreso a zonas arqueológicas y museos; pero no cambiará el trato preferencial otorgado a las familias más ricas del país.

El robo de gas licuado de petróleo (LP) en Veracruz ya no es clandestino porque se ha convertido en una arista más de la visible economía informal en vastas regiones del estado.

“¡Ayúdennos, no nos dejen!” es la súplica generalizada en comunidades poblanas, que no solamente son víctimas de la naturaleza, sino además de la negligencia de las autoridades locales.