Reportaje
Los estantes vacíos de las Farmacias del Bienestar
A cuatro meses de haberse activado el proyecto de las Farmacias del Bienestar, los municipios del Estado de México (Edomex) sólo disponen de los medicamentos básicos y además insuficientes.
A cuatro meses de haberse activado el proyecto de las Farmacias del Bienestar, los municipios del Estado de México (Edomex) sólo disponen de los medicamentos básicos y además insuficientes, lo que evidencia la mentira del discurso oficial sobre sus grandes beneficios para la población.
La Presidenta de la República anunció el pasado dos de diciembre este proyecto con la marca del gobierno de la llamada “Cuarta Transformación” (4T) durante su conferencia de prensa “mañanera del Pueblo”.
El anuncio se efectuó con la participación virtual –según un comunicado de Palacio Nacional– de la gobernadora del Estado de México (Edomex), Delfina Gómez Álvarez, y el director de la paraestatal Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, S.A. de C.V. (Birmex), Carlos Alberto Ulloa Pérez, desde la Unidad de Salud Benito Juárez de la populosa colonia El Molinito, en Naucalpan.
Tanto la mandataria mexiquense como Ulloa Pérez participaron también por cuenta de los alcaldes de los municipios de Ecatepec, Valle de Chalco y Atlacomulco, desde donde los enlaces virtuales proyectaron imágenes en las que “adultos mayores comenzaron a surtir sus recetas de medicamentos”.
En uno de estos enlaces, la gobernadora mexiquense agradeció y reconoció al Gobierno Federal que las mencionadas farmacias “ayudarán en la cuestión médica y económica de los adultos mayores y personas con discapacidad”.
Aunque el comunicado de Palacio Nacional afirma que los enlaces ocurrieron en vivo, en realidad las imágenes y las intervenciones fueron videos grabados en los centros de salud de los cuatro municipios mexiquenses.
En los videos transmitidos durante la conferencia matutina aparecen adultos mayores, con su nombre y apellido, recibiendo su pensión bimensual y los medicamentos de las Farmacias del Bienestar, evento que marcó el inicio de “producto de la 4T”.
Pero a más de tres meses de su habilitación, estas tiendas apenas funcionan, la entrega de medicamentos resulta escasa porque su cuadro básico está muy limitado y, para colmo, el abasto es insuficiente frente a la creciente demanda popular.
En su comunicado, la Presidencia de la República reportó que se abrirán farmacias “en 500 Unidades del Instituto Mexicano del Seguro Social e IMSS Bienestar y en Tiendas del Bienestar del Estado de México… donde las y los adultos mayores comenzaron a surtir sus recetas de medicamentos”.
Sería un despropósito negar el beneficio que traería consigo la activación de este programa, porque está destinado a atender a la población más vulnerable: adultos mayores y pacientes con enfermedades crónico-degenerativas, entre ellas hipertensión y diabetes.
Pero las Farmacias del Bienestar sólo surtirán gratuitamente 22 medicamentos, por lo que los pacientes que requieren otros no incluidos en este cuadro básico deberán adquirirlos por otros medios.
Además, ni las autoridades sanitarias ni los empleados de Birmex –la paraestatal que tiene subrogadas todas las farmacias del sistema de salud pública– han difundido los medicamentos que se surtirán en estas “boticas”.

Surtido sin fecha
La empleada de una tienda Bienestar en Chimalhuacán –de quien se omite el nombre por razones de seguridad laboral–, comentó a buzos que “se surtirán las recetas de acuerdo al padrón realizado por los Servidores de la Nación casa por casa. Si usted no tiene una, debe acudir a un centro de salud para que lo evalúen”. Esto ocurría el mismo día en que los funcionarios federales declaraban que sus auxiliares habían realizado casi nueve millones de consultas domiciliarias a “personas adultas mayores y con discapacidad”.
Durante el último trimestre de 2025, en los municipios del oriente mexiquense se vio “un enjambre” de burócratas encuestando casa por casa; y después de censar los domicilios, colocaron un adhesivo con la leyenda “Salud y Bienestar”.
El 20 de enero de 2026 fueron inauguradas la Segunda Tienda y la Primera Farmacia del Bienestar en Chimalhuacán, por la presidenta municipal Xóchitl Flores, instaladas en un edificio que alberga una Policlínica y varias oficinas administrativas. Ese edificio está ubicado en el centro de la población y recientemente fue bautizado como “Plaza de la Transformación”. Con relación a la “tienda” se alude a otro de los productos de la 4T, aunque realmente la mayoría son centros comerciales de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), más tarde denominados Tiendas Diconsa; ahora se les llama Tiendas del Bienestar y exhiben el lema “Generamos felicidad”.
Don Carmelo, un campesino mixteco que administra una tienda rural, informó a buzos: “nos dicen que nos van a mandar 300 productos, pero no es cierto; tenemos que completar con otros productos para sostener la tienda”.
Durante un recorrido de este semanario por la tienda y la Farmacias del Bienestar inauguradas en Chimalhuacán, se pudo constatar que siguen sin medicamentos.
La supuesta farmacia se reduce a un anaquel metálico pintado de guinda cuya imagen se reproduce en las redes sociales de la alcaldía; sólo lució lleno de medicamentos durante su inauguración, pero se vació en cuanto se tomó la foto pal´feis.
Los adultos mayores de Chimalhuacán que padecen una enfermedad crónico-degenerativa deben recorrer largas distancias porque la Farmacia del Bienestar se encuentra lejos de los barrios y colonias de mayor concentración habitacional, a pesar de que el anuncio oficial prometió que en su primera etapa habría “500 Unidades de Salud del IMSS, IMSS Bienestar y en Tiendas del Bienestar en el Edomex”.
Una farmacia para un municipio que rebasa los 700 mil habitantes, como Chimalhuacán, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 2020, y cuyos adultos mayores alcanzan los 60 mil, resulta por demás insuficiente.
Aún no hay fecha para el surtido de los medicamentos, según reportó la empleada de la tienda, quien sólo mostró el espacio que ocuparía el personal de la Farmacia del Bienestar y el anaquel que será utilizado para los faltantes.

Centros de salud mexiquenses sin medicamentos
Mary (nombre que daremos a la declarante para proteger su identidad) es una médica con más de 30 años de servicio en un centro de salud ubicado en el municipio mexiquense de Nicolás Romero, al norponiente del Valle de México; ella reveló a buzos que las Farmacias del Bienestar son “una farsa sin un solo medicamento para diabéticos”.
Para la doctora Mary, el actual sistema de salud “no tiene pies ni cabeza. Nos mandan muy pocos medicamentos y material de curación. Tampoco tenemos material para atender una urgencia; a veces ni alcohol tenemos”.
En su centro de salud se atiende “un promedio de siete personas por médico; son pocos si los comparamos con los que atendíamos antes de que Morena cambiara todo. Yo atendía como a 20 personas al día, mayoritariamente diabéticos. Tenía medicamento suficiente; hoy nos envían unos 30 frasquitos de insulina al mes y eso no alcanza a veces ni para una semana. Entonces la gente a qué viene; ya nada más le queda esperar la muerte”.
Sin embargo, la médica reconoce que la situación material de los edificios ha mejorado, así como el mantenimiento de los sanitarios, la impermeabilización, la pintura de la fachada e interiores, aunque ahora esos “arreglos” presenten muchas fallas. Lo mismo ocurre con algunos equipos médicos como baumanómetros, glucómetros, lámparas de mano, estetoscopios, dopplers y computadoras, entre otros instrumentos.
Eso sí, los Servidores de la Nación piden “cooperación voluntaria” de unos cuantos miles de pesos por las mejoras o los implementos recibidos, tanto en el edificio como a los médicos. Muy irritada, la doctora confió a buzos: “yo no les di nada”.
Otra de las consecuencias derivadas de los cambios en la política del sector salud desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), radica en la falta de médicos y personal de enfermería capacitado.
Las protestas de los profesionales de la salud son acalladas o minimizadas por los medios de comunicación y las redes sociales; además, se les amenaza con el despido y sanciones penales. Sin embargo, la denuncia por la falta de medicamentos y doctores, así como las protestas, persisten.
La doctora Mary reveló: “no puedes recetar medicamentos fuera de los 140 de que disponen las farmacias, porque te amenazan con correrte”. Sus compañeros sufren porque dan una atención limitada y en reiteradas ocasiones han protestado con cartulinas que denuncian: “trabajamos bajo protesta”.
El Hospital Pedro López, en Ixtapaluca, conocido en Chimalhuacán como el “90 Camas”, y el Hospital Adolfo López Mateos de la Ciudad de Toluca destacan por la falta de medicamentos, el alto número de protestas y la suspensión de servicios médicos vitales como las hemodiálisis.
Éstos son sólo unos ejemplos de las inconformidades del personal sanitario y administrativo que se han atrevido a denunciar la falta de médicos, medicamentos y el despido injustificado de doctores con el argumento de una “transición hacia el sistema de salud IMSS-Bienestar”.
“Otra raya al tigre”
Catalogado como de segundo nivel, el Hospital General Municipal Hermenegildo Galeana, del municipio mexiquense de Jiquipilco, cuya construcción data de hace 20 años, ha sido denunciado por su mal funcionamiento: negligencia médica, maltrato a pacientes, falta de medicamentos y descuido del edificio.
Leonel Navarrete, cabeza visible del Comité Ciudadano de Vigilancia, formado exprofeso para asegurar que el nosocomio responda a las necesidades de atención sanitaria adecuada en este municipio, denunció que sus fallas no se han resuelto.
Advirtió que el cambio de director fue la única exigencia lograda por el comité de referencia, pero la atención a los pacientes no ha cambiado, pues falta lo esencial: la buena atención médica.
“Ya acudimos al Instituto de Salud del Edomex (ISEM). Nos recibió una funcionaria de la Secretaría de Gobernación mexiquense; nos mandaron a las oficinas del IMSS-Bienestar en la CDMX, donde tampoco nos resolvieron. Nada hemos conseguido; nos traen de un lado a otro, sin soluciones buenas. Solamente nos dicen que es por la transición al sistema de salud IMSS-Bienestar. No les interesa realmente la salud de la gente, únicamente recetan ibuprofeno y ketorolaco”, concluyó en tono irónico y muy molesto, aseverando que “la Farmacia del Bienestar es sólo una promesa”.

Sólo anaqueles vacíos
El Edomex, la entidad más poblada y la segunda potencia económica del país, padece los efectos de la pésima política de salud impuesta desde el arribo de Morena a la Presidencia de la República: graves deficiencias en la atención a las necesidades médicas de la población.
Sin embargo en Toluca, al igual que en el resto de la República, prevalecen las declaraciones triunfalistas, como el caso del director general del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (Cevece), Víctor Torres Meza, quien aseguró que ahora el Edomex registra “alrededor del 90 por ciento de abasto de medicamentos”, y del restante 10 por ciento responsabilizó, como es costumbre en los morenistas, a “la transición administrativa y operativa del Instituto de Salud del Edomex (ISEM) al IMSS-Bienestar.
La gobernadora Delfina Gómez también contribuyó a esta mentira, pues en su segundo informe de gobierno aclaró que “se está atendiendo el desabasto de medicamentos en clínicas y hospitales”; y aseguró que ya comenzó la distribución de las claves para medicamentos. “Ahora lo que toca es cuidar que no vuelva a ocurrir un desabasto”, agregó el 23 de septiembre de 2025.
De las “mil 800 unidades médicas” en el Edomex reportadas en 2020 por el Inegi, no se conoce una sola en la que el abasto de medicamentos sea suficiente. El problema es minimizado con la arenga oficial de que “vamos requetebién”.
Fueron 15 mil las farmacias anunciadas por Claudia Sheinbaum en mayo de 2025; todas iniciarían en agosto del mismo año, lo que no ocurri. En las 500 inauguradas en el Edomex el dos de diciembre, únicamente hay vitrinas vacías.
Las Farmacias del Bienestar no existen, como testifican los entrevistados en Jiquipilco, Nicolás Romero, Ixtapaluca y Chimalhuacán. Además, se carece de medicamentos en los centros de salud y hospitales, cuyas farmacias no dependen de estas unidades médicas, pero sí obedecen a los designios de Birmex, cuyo director es respaldado por la Presidenta de la República y la gobernadora mexiquense, a quienes el reclamo ciudadano y la muerte de muchos mexicanos no conmueve ni afecta.
Escrito por Alejandro Torres
Colaborador.