Entre los puntos se encuentra la reducción del 25 por ciento del gasto electoral.
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Para fortuna del mundo, el reciente ensayo de golpe de estado en Venezuela fracasó rotundamente. Y terminó en una ridícula comedia para lección de los imperialistas. Es necesario decirlo con toda claridad: no existe un solo país independiente de América Latina que no haya sufrido, en distintos grados, la injerencia abusiva del gobierno de Estados Unidos (EE. UU.).
En su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, que se le otorgó por Cien años de soledad, Gabriel García Márquez denunció en 1982 las terribles convulsiones que los intereses extranjeros provocaban en América Latina: “No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército. En este lapso ha habido cinco guerras y 17 golpes de Estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo”. Y desde la tribuna preguntó atónito: “¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social?”.
Es cierto. El arte ha tenido siempre especial agitación ante realidades tan dramáticas. Los imperialistas y sus servidumbres nacionales en América Latina tuvieron siempre una relación tensa con el campo artístico; lo miraban con recelo, con desconfianza, con altanería y despotismo.
La dictadura de Videla censuró en Argentina todas las obras de Julio Cortázar y los servicios de inteligencia abrieron una carpeta de investigación en su contra (a pesar de que llevaba más de dos décadas viviendo en el extranjero), en la que se prohibía al autor de Rayuela presentarse públicamente y difundir su obra. En 1973, un día después de que el dictador Augusto Pinochet usurpara militarmente el poder en Chile, el cantautor Víctor Jara fue detenido, torturado durante tres días en el Estadio Chile (convertido repentinamente en centro masivo de detención y tortura) y asesinado de un disparo en la cabeza. Pablo Neruda, señera figura internacional desde hacía varias décadas, fue asesinado también por la dictadura chilena, según confirman las investigaciones más recientes. La ópera del compositor argentino Alberto Ginastera, Bomarzo, tuvo que esperar su estreno en el extranjero luego de que la junta militar de su país censurara su estreno en el Teatro Colón en 1967. Ese mismo año, el poeta guatemalteco Otto René Castillo fue capturado por la dictadura de su país, torturado durante cinco días y luego quemado vivo.
Hace casi 70 años, William Faulkner, el genial artista estadounidense y Nobel de Literatura, opinaba que en una realidad tan trágica todos los problemas del espíritu habían desaparecido para siempre, y que ahora el único problema humano fundamental era la mera supervivencia física; el arte no debe ser, decía, un simple registro de lo humano, sino un pilar de su resistencia.
Hoy, el aparato ideológico dominante ha romantizado –y caricaturizado– el discurso del arte militante al presentarlo como un vestigio anticuado e inoperante. Le hacen festivales, lo pasean en los museos, le escriben libros y artículos en la Internet, pero en los hechos pretenden suplantarlo, desterrarlo para siempre a través de un sutil discurso posmoderno de abstracción y deconstrucciones conceptuales. No hay duda: cuando el arte toma partido, es un arma.
Entre los puntos se encuentra la reducción del 25 por ciento del gasto electoral.
La mala relación o absoluta desavenencia entre verdad y política es un viejo lugar común.
La Corte rechazó revisar el amparo y ordenó el pago de impuestos.
Especialistas advierten que persisten prácticas que limitan la autonomía sindical y la protección plena de los derechos laborales.
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El 91%, equivalente a 59 mil 363.7 millones de pesos, corresponde a los recursos transferidos por la Federación a gobiernos estatales, municipales y organismos públicos.
En México, la población sin acceso a servicios de salud se duplicó entre 2018 y 2024 al pasar del 16 por ciento al 34 por ciento, lo que representa un retroceso en derechos sociales.
La propuesta será enviada al Congreso de la Unión para su análisis y eventual discusión legislativa.
La entrada en vigor será paulatina: en 2027 la jornada será de 46 horas; en 2028, de 44; en 2029, de 42, y en 2030 quedará en 40 horas.
En Puebla, más de 3 millones de personas no cuentan con acceso a servicios de salud, equivalente al 47.3 por ciento de la población estatal.
Mientras senadores y senadoras accedieron a desayunos y comidas de hasta 750 pesos por persona, el personal de limpieza, jardinería y mantenimiento recibió un menú básico de 80 pesos, según contratos y partidas del gasto legislativo.
Varios de ellos trabajaron con Ricardo Monreal durante su gestión en la alcaldía Cuauhtémoc o en el Senado de la República.
El personal consular de protección desempeña sus funciones sin respaldo institucional y con desgaste profesional y emocional.
Los recortes afectan a personal con hasta 20 años de antigüedad y se suman a los más de cinco mil ceses registrados tras la llegada de jueces electos en 2025.
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Escrito por Aquiles Lázaro
Licenciado en Composición Musical por la UNAM. Estudiante de la maestría en composición musical en la Universidad de Música de Viena, Australia.