México se ubicó por debajo de la mayoría de los países del continente, superando únicamente a Haití, Cuba, El Salvador, Nicaragua y Venezuela.
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buzos habla esta semana del empeoramiento de la situación de la mujer en México, del incumplimiento de la promesa presidencial de otorgar recursos para lograr la igualdad de género y de la reducción presupuestal de los programas destinados a apoyarlas.
La ciencia explica por qué, en la sociedad, la mitad de la población pertenece al género femenino y la otra mitad al masculino; y demuestra que la mujer es capaz de realizar todas las actividades sociales, igual que el hombre, incluida la de gobernar un país. La sociología enseña, a este respecto, que antes de que existiera el patriarcado, existió el matriarcado, es decir, las mujeres gobernaban la sociedad; la dominación del hombre y el sometimiento de la mujer es un fenómeno histórico íntimamente relacionado con la división de la sociedad en clases y la explotación de una clase minoritaria sobre la mayoritaria. El capitalismo se caracteriza no sólo por la explotación de la mayoría de la sociedad por una clase dueña de los medios de producción, las fábricas, las tierras, etc., sino también por ser una sociedad machista: el hombre supedita a la mujer, la discrimina, la excluye. Todo lo anterior viene a cuento porque, al ser una sociedad capitalista, en México también existe esta doble dominación.
En la historia de nuestro país, la lucha de las mujeres ha conseguido solamente algunos avances, pero no ha logrado la igualdad de género.
A punto está de concluir el gobierno que se autoproclamó de la “Cuarta Transformación” (4T); dentro de sus múltiples promesas –desarraigar la corrupción, desterrar el neoliberalismo, distribuir equitativamente la riqueza, eliminar la pobreza– destacaba una “acción sin precedentes”: asignar recursos para lograr la igualdad de género; es decir, la lucha de las mujeres sería coronada al fin con la merecida igualdad.
Después de cinco años, el gobierno morenista ha hecho todo lo contrario: los recursos destinados a apoyar a las mujeres fueron reducidos; los renglones presupuestales para atender la salud de niñas y mujeres no sólo no aumentaron, sino sufrieron importantes recortes; la inseguridad, el crimen y la violencia han permanecido igual o han empeorado. Esta semana, buzos recoge el testimonio de una legisladora que denuncia que, a diario, una de cada cuatro mujeres sufre violencia en México; que en lo que va del sexenio se han cometido cuatro mil 550 feminicidios y que casi 29 mil mujeres han desaparecido. Estas cifras demuestran el incumplimiento de las promesas del gobierno “transformador” y dan idea de lo que debemos esperar en 2024 como despedida de la 4T: la continuación de esta tendencia, más muertes y desapariciones de mujeres como consecuencia de una política no pensada para atenderlas. Desafortunadamente, queda muy poco tiempo a la 4T para combatir las tendencias, porque frenarlas no es un asunto de voluntad ni de promesas.
México se ubicó por debajo de la mayoría de los países del continente, superando únicamente a Haití, Cuba, El Salvador, Nicaragua y Venezuela.
Analistas han advertido que, sin una transformación profunda de las fiscalías y las unidades de inteligencia financiera, la reforma electoral de Sheinbaum continuará siendo inútil.
La falta de recursos económicos es uno de los principales factores por los que persiste el acceso limitado a alimentos saludables.
Siete entidades concentraron el 50.6 por ciento del total nacional de homicidios dolosos, lo que representa a 798 víctimas en enero pasado.
Las disciplinas de futbol, basquetbol, voleibol y las competencias de atletismo cerraron el tercer día con reñidos torneos.
Autoridades educativas llaman a prevenir la violencia involucrando a estudiantes, docentes, familias e instituciones.
*El índice de precios se ubicó por encima del objetivo del Banco de México de tres por ciento.
La niñez antorchista demuestra su alto rendimiento en el deporte.
Aquiles Córdova: El mundo enfrenta graves riesgos por la guerra de Estados Unidos por el dominio del mundo.
El imperialismo tiene un grave problema: no cuenta con suficientes “minerales críticos”, así llamados por los altos costos de exploración y las dificultades técnicas para extraerlos.
La codicia del capital trasnacional por los “minerales críticos”, imprescindibles en la gran industria, especialmente la militar, obliga cada vez más al gobierno de Donald Trump a promover guerras para garantizar este suministro.
Mientras la “Cuarta Transformación” asegura que trabaja en favor de las mujeres indígenas, en los hechos, éstas carecen de empleo, acceso a la salud y a la educación.
Las clases bajas de México se hallan frente a la encrucijada de un mercado laboral con escasas opciones de trabajo y donde sólo pueden ofrecer su mano de obra.
Las mujeres destinan 12 por ciento menos recursos que los hombres a la adquisición de instrumentos financieros y activos.
El tiempo dedicado al cuidado de menores de 0 a 5 años en el hogar es aproximadamente el doble en las mujeres en comparación con los hombres.
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Escrito por Redacción