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El Marx desconocido
Marx no fue un economista cualquiera, fue un verdadero científico dispuesto a sumergirse en los complejos andamiajes de las moléculas, las ecuaciones, el metabolismo de materia y energía para validar o rectificar sus teorías sobre economía.
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La idea general que existe sobre Marx es la del economista y filósofo. Sin embargo, otros de sus fructíferos campos de estudio, sus intereses en otras disciplinas científicas, son generalmente desconocidos. Particularmente se desconocen los escritos de sus últimos años, aquellos que no alcanzó a publicar en vida. Diversos manuscritos, parte de su correspondencia y de la inmensa montaña de extractos y anotaciones que Marx acostumbraba a hacer mientras leía nunca se habían publicado hasta un esfuerzo reciente conocido como MEGA2, la edición completa Marx-Engels Marx-Engels-Gesamtausgabe. Ésta es la mayor recopilación de los escritos de Marx y Engels; de los 114 volúmenes contemplados se han publicado 53.

Como parte de esta colección, recientemente se publicó un volumen con los escritos ecológicos y también los Cuadernos Etnológicos de Marx. Este material ha sido estudiado por Kohei Saito, cuyos hallazgos apuntan a que en sus últimos años de vida, cuando Marx tendría que estar terminando los Tomos II y III de El Capital, estaba en realidad estudiando las ciencias naturales, biología, química, geología, mineralogía, botánica. Este giro apunta a un cambio en el pensamiento de Marx con un creciente interés en la ecología. No obstante, Marx no pudo integrar en su Crítica de la Economía Política la mayor parte de su investigación tardía sobre las ciencias naturales, por lo que la importancia de su trabajo ha quedado oculta durante más de un siglo.

Este desconocimiento ha llevado a varios académicos a criticar a Marx por considerarlo un promotor del “productivismo”, que planteaba un crecimiento económico infinito, ignorando los límites de la naturaleza. Sin embargo, después de rastrear los escritos ecológicos tempranos y tardíos de Marx, Kohei Saito demuestra en La naturaleza contra el capital cómo Marx no fantaseaba con una visión utópica del futuro socialista basada en el aumento infinito de las fuerzas productivas y la libre manipulación de la naturaleza. Por el contrario, reconocía seriamente los límites naturales y consideró la compleja y profunda relación entre el capital y la naturaleza como una contradicción central del capitalismo.

Los cuadernos tardíos de Marx también evidencian su creciente interés por las sociedades precapitalistas no occidentales. Este hecho es importante porque refuta el “eurocentrismo” (visión del mundo en la que la cultura occidental es el centro de todo) que han señalado algunos académicos en las obras de Marx. Las notas que Marx escribió a partir de 1879 y sus Cuadernos Etnológicos de 1880-1881 (dos años antes de su muerte) evidencian su profundo interés en las formas de propiedad en sociedades no occidentales y precapitalistas como Norteamérica, Argelia, India; así como de otros sitios con propiedad comunal como Rusia.

Kolja Lindner, otro estudioso del último periodo de Marx, dice que “Marx considera que esta forma de propiedad comunal, que según él estaba muy extendida en Asia, era económicamente superior” a la propiedad capitalista.

De lo anterior se desprende que aún hay cosas que aprender sobre la evolución del pensamiento marxista. Algunos de sus cuadernos, parte de su correspondencia y notas que hacía en sus libros no han sido publicados ni traducidos. Sin embargo, de los hallazgos de Kohei Saito y Kolja Lindner, sabemos que: informado de las culturas y sociedades precapitalistas no occidentales, e informado también por sus estudios ecológicos, la idea de comunismo de Marx cambió significativamente; y ya no estaba impulsada por el crecimiento económico infinito. Sabemos también que, al final de su vida, Marx enfatizó la importancia de aprender de estas otras partes del mundo para las sociedades occidentales. En palabras de Saito “las sociedades precapitalistas tenían una forma única de regulación comunal de la tierra”, “y también impusieron diversas reglas a su producción y consumo que hicieron realidad un estado más estable de producción sostenible”. Así, podemos rescatar a Marx no como un economista cualquiera, sino como un verdadero científico, dispuesto a sumergirse en los complejos andamiajes de las moléculas, las ecuaciones, el metabolismo de materia y energía para validar o rectificar sus teorías y planteamientos sobre economía política. También podemos rescatar a Marx como pionero del ecologismo; desde sus obras tempranas hasta sus últimos escritos, analizó la evolución de la relación humano-naturaleza y criticó la forma “enajenada” y destructiva de esta relación dentro del capitalismo.


Escrito por Citlali Aguirre Salcedo

Maestra en Ciencias Biológicas por la UNAM. Doctora en Ecología por la Universidad de Umeå, Suecia.


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