En el capitalismo moderno, la explotación del trabajo no se limita al espacio visible de la producción: se extiende más allá de él.
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Luego de que el pasado lunes trabajadores y trabajadoras de la industria restaurantera se manifestaron con un "cacerolazo" en la Ciudad de México para ser considerados como industria esencial y poder reabrir sus locales que han permanecido tiempo cerrados ante la pandemia de Covid-19, el gremio y el gobierno capitalino llegaron a un acuerdo para abrir a partir de este lunes.
Los restauranteros se comprometieron a cumplir con las siguientes medidas de seguridad para poder ofrecer sus servicios:
-Contar con una terraza y espacios al aire libre. En caso de no ser así, pueden hacer uso de banquetas, cajones de estacionamiento y parques, en el caso de que estén cerca.
-Mantener una distancia de 1.5 metros entre las mesas con la finalidad de guardar la sana distancia.
-Pedirle al comensal que registre su estancia con un código QR que debe estar a la entrada del establecimiento. De este modo se podrá tener el rastro de posibles contagios.
-Realizar pruebas de Covid-19 tipo PCR a los empleados cada semana.
-El consumo estará permitido hasta las 18:00 horas; después de esa hora solo habrá servicio para llevar.
En el capitalismo moderno, la explotación del trabajo no se limita al espacio visible de la producción: se extiende más allá de él.
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Escrito por Redacción