La prosa de Álvaro Mutis tiene tanto de poética como su poesía roza la narración.
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El teórico alemán Theodor Adorno escribió en 1941 un ensayo titulado Sobre la música popular. En él se ocupa no solamente de tratar de definir sus particularidades, sino de averiguar qué elementos objetivos diferencian a la música popular de la “culta”. Varios de sus argumentos han tenido una fuerte influencia en el debate posterior sobre este tema.
Uno de ellos es el concepto de estandarización. Para Adorno, la música popular está completamente estandarizada, preconstruida. “Un juicio claro que concierna a la relación de la música seria con la música popular puede ser conseguido solamente por medio de una atención estricta a la característica fundamental de la música popular: la estandarización. La estructura entera de la música popular está estandarizada, incluso donde se hace el intento de eludir la estandarización. La estandarización se extiende de los rasgos más generales a los más específicos”, nos dice.
Antes de avanzar debemos detenernos en la discusión conceptual sobre el binomio música popular-música seria. El texto de Adorno, que fue escrito originalmente en inglés, utiliza los términos ingleses popular music y serious music, que generalmente son traducidos literalmente al español. En diversas lenguas se ha propuesto una terminología adecuada que refleje una categorización menos desprejuiciada. En español, y en otras lenguas romances, me parece que el término más adecuado es el de música académica, y no música seria, música clásica, música artística, etc.
La estandarización de que habla Adorno no es exclusiva de la música popular; de hecho, sucedió durante muchos siglos en la música académica (y en el arte en general) en estrictos sistemas que “obligaban” a las y los artistas a regir sus productos según ciertas normas. Un motete en estilo del Renacimiento tardío, una fuga barroca o una sonata del periodo clásico están construidas con base en modelos perfectamente estandarizados. La creación musical actual de “música seria”, por reproducir la expresión de Adorno, sigue también ciertos estándares que sólo serán sistematizados por los teóricos del futuro.
Adorno sigue, luego de abordar otros temas, por una ruta que intenta establecer funciones diferentes para los dos tipos de música. “El estado de ánimo al que la música popular inicialmente apela, del que se alimenta y que continuamente refuerza, es simultáneamente un estado de distracción y de desatención. Los oyentes son distraídos de las demandas de la realidad por el entretenimiento que, por otra parte, tampoco exige poner atención”.
El planteamiento de Adorno no debe leerse como una simple descalificación de la música popular, sino como una crítica a sus condiciones de producción y recepción dentro de la industria cultural. Su reflexión sigue siendo relevante en la medida en que invita a examinar críticamente los modos de escucha, la función social de la música y los mecanismos que moldean la experiencia estética contemporánea.
La prosa de Álvaro Mutis tiene tanto de poética como su poesía roza la narración.
Entre cada presentación, el público, cubierto en un murmullo de emoción, se sentía parte de algo más grande que un simple espectáculo.
En esta magnífica jornada artística se mostraron destacados grupos dancísticos y musicales procedentes de Colombia, Panamá y Eslovaquia, así como el prestigiado Ballet Nacional de Danza y de Música del Movimiento Antorchista Nacional.
Precisamente una de las características que hacen de las expresiones artísticas una fuente fructífera para la reflexión es que logran hacer que personas de diferentes contextos se reconozcan en ellas.
Su primera novela fue La cabeza en las nubes (1989).
El mundo moderno, con todos sus adelantos, sigue siendo tributario de Sumeria.
La poetisa y periodista argentina Olga Orozco forma parte de la generación conocida como la Tercera Vanguardia.
Harto conocida es la importancia jurídica de este extenso código.
El encuentro cultural reunirá expresiones artísticas de Colombia, Panamá, Eslovaquia y México.
El volumen está integrado con siete ensayos.
Hoy compartimos dos poemas de la argentina María Meleck Vivanco (1921-2010) en los que se expresa su militancia antibélica y su profunda preocupación por la realidad convulsa de su tiempo.
Fue la única mujer que formó parte del grupo de poetas surrealistas argentinos, en una sociedad en que las mujeres no votaban ni podían ser votadas.
Se trata, pues, de una poesía el servicio de la ética y de un ideal moral y acético, razón por la cual está expresada en estilo gnómico (sapiencial).
Este extenso poema escrito en sánscrito y que consta de casi ocho mil versos repartidos en ocho libros o secciones es a la vez una epopeya y un documento de gran valor sobre el pasado.
La revelación es cruel: ya nadie aclama a la poesía.
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Escrito por Aquiles Lázaro
Licenciado en Composición Musical por la UNAM. Estudiante de la maestría en composición musical en la Universidad de Música de Viena, Australia.