Foto: Internet
La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México (CDMX) presentó un hundimiento de aproximadamente 40 centímetros en su atrio, provocado por las lluvias extraordinarias del mes de agosto, según especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes evalúan los daños y elaboran un plan de acción para estabilizar la estructura.
El hundimiento tiene origen al menos desde 2016, debido a la inestabilidad del suelo. El paso de una pipa de agua con capacidad de 12 mil litros sobre el atrio oriente provocó deformaciones en el piso. Los sismos de 2017 desviaron la atención de las autoridades, pero este año se decidió intervenir para corregir las irregularidades en el atrio.
Las acciones contempladas incluyen retirar el adocreto que cubre la zona y rellenar el hundimiento, con el objetivo de recuperar la capacidad de soporte del piso. Una vez nivelada la superficie, se colocarán los acabados finales. La Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural y el INAH asumirán las obras de reparación y conservación.
Finalmente, señalaron que el hundimiento puede generar daños estructurales si la intervención no resulta adecuada y la zona del atrio no puede soportar un peso superior a seis toneladas. Además, los equipos de medición requieren renovación para garantizar un monitoreo preciso del hundimiento y evitar nuevos daños.
Escrito por Abigail Cruz Guzmán
Reportera