Los productos y servicios relacionados con el Día de Muertos elevan sus precios.
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Por más que algunos artífices del Gobierno de México se empeñen en acomodar su discurso por “cambiar” la situación de pobreza, marginación y miseria en que vivimos los mexicanos, los testimonios de las amas de casa, obreros, jefes de familia, campesinos o albañiles se imponen sobre las utópicas publicidades oficiales del morenismo; incluso, algunas cifras del propio gobierno o instituciones como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) subrayan con cierto mentís las afirmaciones sobre la disminución de la pobreza.
El pasado 13 de agosto, La Jornada, diario más afín a Morena, tituló su nota Confirmado: 13.4 millones de mexicanos dejaron la pobreza entre 2018 y 2024; ¿será cierto?, ¿es verdad que la pobreza multidimensional se redujo a 38.5 millones, según el Inegi? o por qué el mismo diario olvidó informar que 80 millones de mexicanos (seis o siete de cada 10 mexicanos) no tienen acceso a algún derecho social, según las mismas fuentes.
Esta situación merece un análisis serio y una reflexión a fondo por parte de los comunicadores nacionales, conocedores de la información relevante, porque a las familias mexicanas se les debe plantear la verdad sobre la crisis que padecemos, por muy dolorosa que sea; debe informárseles por qué insisten en manipular los datos y retorcer las cifras oficiales; y por qué se subdividen los criterios sobre la pobreza: multidimensional, absoluta, relativa, alimentaria, etc. ¡Pobreza es pobreza aquí y en Roma! Y en México hay cerca de 100 millones de pobres.
El Inegi reportó que, en 2024, 38.5 millones de personas (40 por ciento de la población) se ubica en situación de pobreza multidimensional; siete millones estaban en pobreza extrema; es decir, si nos basamos en este informe, sólo tres de cada 10 mexicanos padecen tal tipo de pobreza, y sólo tres son los que no tienen garantizado al menos uno de sus derechos sociales; algo que en las estadísticas y números puede sonar bien; pero la realidad grita que es falso ¡por el abandono social en que vive la población!
En pocas palabras, si eres niño o joven y vas a la escuela (aunque sea con aula de madera y sin laboratorios) y no tengas qué comer, sin hogar, no existan clínicas en tu colonia o pueblo, o que tus calles estén sin pavimentar y sin drenaje, ¡ya no eres pobre! Si tienes “casa” (aunque sea con paredes de cartón y techo de lámina), ya no eres pobre; o si alcanzaste vacuna contra el Covid-19 o para la influenza (porque Morena gobierna muy bien y se preocupa por ti en las pandemias), ¿ya no eres pobre? ¡Qué felicidad!, vivimos en un México próspero, en desarrollo y la pobreza es sólo un mito.
No hay duda de que las cifras triunfalistas manipuladas por Morena y sus aduladores están muy lejos de la realidad y son un engaño; o dígame usted: la carencia de salud pasó de 15.6 a 34.2 por ciento (cerca de 50 millones de mexicanos) casi los 51 millones que el Seguro Popular, en la época priista, afilió pero que la “Cuarta Transformación” borró de un plumazo; el “brillante IMSS-Bienestar” solamente “beneficia” a 4.6 millones. La atención actual a la salud pública es un desastre en casi todo el país.
El gobierno pretende manipular a la sociedad entera para conservar su base electoral; y cree que con ofrecer recursos a las familias mediante becas o apoyos en efectivo a adultos mayores está acabando con la pobreza; eso es totalmente falso y es como lo ha señalado el Premio Nobel de Economía 2024 James A. Robinson: “la centralización de programas sociales no es buena para reducir la pobreza”.
El Inegi informó que seis de cada 10 mexicanos (61.7 por ciento) presentan al menos una de las seis carencias sociales evaluadas por la Medición de Pobreza Multidimensional; esto significa que al menos 80.4 millones de mexicanos no tienen acceso a derechos sociales como alimentación, educación, salud, vivienda decorosa, seguridad social; y menos se atiende la infraestructura social como obras y servicios de drenaje, pavimentación y acondicionamiento educativo para las colonias y pueblos. La reducción de la pobreza no es sino un engaño de Morena. Por el momento, querido lector, es todo.
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Escrito por Miguel Ángel Casique
Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).