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editorial
Paquete Económico 2027: la misma política fiscal
El Presupuesto de Egresos de la Federación resulta insuficiente para cubrir las necesidades de millones de mexicanos.


El gobierno de México anunció, como una característica positiva del Paquete Económico 2027, entregado al Poder Legislativo, el hecho de que no contendrá nuevos impuestos. Esto significa que el año entrante, y probablemente en el resto del presente sexenio, no existirá ningún replanteamiento presupuestal encaminado hacia una reforma fiscal.

La rotunda negativa del gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) a ceder un ápice en la aplicación de impuestos que graven la riqueza se sostiene firmemente, a pesar de todos los argumentos de expertos en la materia que insisten en la apremiante necesidad de un incremento en las finanzas públicas, de una redistribución de la riqueza nacional que tenga como base una política impositiva progresiva, es decir, cobrar más impuestos a los individuos y estratos sociales de más altos ingresos, ni más ni menos que afectar los intereses de fortunas multimillonarias.

Esta política sólo beneficia a personas y grupos de elevados ingresos, pero mantiene a la clase trabajadora, a la mayoría de los mexicanos, en las mismas condiciones de desigualdad e injusticia.

Los trabajadores no podrían pagar más impuestos, porque al recibir el salario de cada día o cada semana se les descuentan obligatoriamente esos impuestos; y porque al momento de pagar los productos que diariamente consumen, también entregan el impuesto correspondiente.

Año con año, el Presupuesto de Egresos de la Federación resulta insuficiente para cubrir las necesidades de millones de mexicanos; problemas educativos, de salud, de infraestructura y múltiples servicios quedan sin atender; y año con año, el gobierno evita afectar a los sectores de más elevados ingresos, negándose a aplicar una medida que aliviaría la situación del país al mejorar la capacidad del Estado para solucionar los problemas.

La protección de los más ricos es una larga historia, pero las llamativas promesas de campaña de la 4T no se corresponden con la negativa a cobrarles más impuestos. El primer piso de la 4T priorizó los intereses de los más ricos y ahora, en el tercer año del “Segundo Piso”, una vez más se protegerán los mismos intereses: la economía, las finanzas públicas, tendrán como fuente principal de sus ingresos los impuestos pagados por millones de trabajadores mexicanos empobrecidos, que ganan muy poco pero que entre todos aportan un gran porcentaje de los ingresos del Estado.

Hoy los especialistas hablan de nuevo y analizan la persistencia de una incorrecta política fiscal que vuelve intocables a los millonarios. Éste es el tema obligado de nuestro Reporte Especial.


Escrito por Redacción


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