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Opinión
Sistema de planes quinquenales de China
El sistema de planes quinquenales le permite a China coordinar estratégicamente sus recursos para alcanzar objetivos específicos


Los gobiernos de todos los países trazan planes de desarrollo nacional con aspiraciones estratégicas, pero la mayoría no logra materializar esos planes de forma exitosa. China es una excepción. Con su sistema de planes quinquenales, el país avanza en un proceso de modernización socialista sin parangón. En este escrito presentaré brevemente la historia de los planes quinquenales, los mecanismos de diseño y aplicación y las características del plan quinquenal actual, ejemplificando el sistema con el caso de Shanghai.

La República Popular China fue establecida en octubre de 1949, pero el primer plan quinquenal no comenzó en esa fecha, sino hasta 1953. Entre 1949 y 1953, Beijing terminó de consolidar la unidad territorial y administrativa del país y enfrentó a las tropas imperialistas de Estados Unidos en la Guerra de Corea. Sólo en 1953 estuvieron sentadas las condiciones para que China pudiera realizar una planeación estratégica del desarrollo económico nacional. Los primeros planes quinquenales eran muy similares a los planes soviéticos, en la medida en que Beijing aprendió directamente de Moscú y el Gosplan a diseñar y ejecutar ese tipo de planes. Si bien el primer plan quinquenal (1953-1957) fue exitoso, el segundo y tercero fueron entorpecidos por el Gran Salto Adelante y la Gran Revolución Cultural Proletaria, regresando a un funcionamiento medianamente regular hasta el cuarto plan quinquenal (1970-1975). Los primeros cinco planes quinquenales (1953-1980) se centraban únicamente en el crecimiento económico y eran de carácter estrictamente obligatorio para todos los sectores y territorios. Esto comenzó a cambiar con el sexto plan quinquenal, que necesariamente se relajó al darle espacio a la propiedad privada y el mercado con la Reforma y la Apertura, e incluyó objetivos no sólo económicos, sino también sociales. A partir de la edición número 11 (2006-2010) el plan dejó de ser obligatorio (salvo en aspectos estratégicos) y adquirió un carácter mayoritario de orientación.

Los planes quinquenales fijan objetivos de desarrollo económico y social, señalan los principales rubros que seguirá el país en los próximos cinco años y trazan las líneas generales para todos los territorios y sectores. Pero estos planes no salen de la cabeza del Secretario General del Partido Comunista ni de ningún líder. Su formulación y aplicación es un proceso complejo que tiene como protagonistas a dos instituciones centrales: la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR), y el Comité Central del Partido Comunista. En el tercer año del plan quinquenal en turno, la CNDR realiza una evaluación integral para identificar aspectos susceptibles de mejora y comisiona a universidades, think tanks y centros de investigación para que estudien proyectos clave que podrían ser incluidos en el siguiente plan quinquenal. Simultáneamente, el Comité Central del Partido realiza una investigación de carácter territorial y sectorial para conocer el estado que guarda el plan, y con esa información redacta unas “recomendaciones”, que en realidad son directrices. Dichas recomendaciones son transmitidas a la CNDR, quien las debe considerar en la elaboración del siguiente plan quinquenal. Para redactar la propuesta de plan quinquenal, la CNDR abre un periodo de consultas en el que todos los ciudadanos pueden hacer propuestas, observaciones y comentarios; al mismo tiempo, las ramas provinciales y locales de la CNDR, así como los diferentes sectores, hacen llegar sus preocupaciones e intereses a la oficina central de la CNDR. Esto lleva a que el borrador del plan sea modificado en múltiples ocasiones. La elaboración del 15 plan quinquenal (2026-2030) recibió 3.11 millones de sugerencias y fue revisado 211 veces. Cuando existe una versión final, ésta debe ser aprobada por el Comité Permanente del Politburó del Partido. Posteriormente, es sometida a votación en la Asamblea Nacional Popular. Cuando es aprobado por ese cuerpo legislativo, el nuevo plan adquiere carácter nacional y vinculante en algunos aspectos. Será la guía del país por los siguientes cinco años.

Del plan quinquenal nacional se derivan los objetivos y las líneas generales que seguirán los planes quinquenales territoriales y sectoriales. El peldaño inmediato inferior después del nivel nacional son las 31 divisiones administrativas: provincias, regiones autónomas y municipalidades. Cada una de éstas elabora su propio plan quinquenal, tomando como base el plan nacional. En el caso de Shanghai (municipalidad), la CNDR de la ciudad y el comité del Partido de la ciudad llevan a cabo un procedimiento análogo al que se realiza a nivel nacional, pero éste contempla sólo a Shanghai. Redactada la propuesta final, ésta debe ser aprobada por la Asamblea Popular de Shanghai, el cuerpo legislativo local. Con el plan quinquenal de Shanghai publicado, cada uno de los 16 distritos de la ciudad lo toma como base para replicar el mismo procedimiento realizado previamente a nivel nacional y municipal. En el caso del distrito de Songjiang, la rama distrital de la CNDR y el comité distrital del Partido se coordinan para enviar una propuesta de plan a la Asamblea Popular del Distrito de Songjiang, el cuerpo legislativo local. En el siguiente nivel inferior, los 11 pueblos y seis subdistritos de Songjiang no elaboran su propio plan, sino que implementan el del distrito según sus propias demarcaciones. Los diferentes sectores siguen un proceso similar. En el caso de la educación, el Ministerio de Educación designa un grupo para redactar una propuesta de plan; posteriormente, esa propuesta es presentada al Consejo de Estado para ser aprobada. A nivel Shanghai, la oficina de educación y el gobierno de la ciudad se basan en el plan del Ministerio de Educación para redactar y aprobar su propio plan quinquenal de educación. A nivel del distrito de Songjiang se sigue el mismo procedimiento. Las universidades que se encuentran en Songjiang también elaboran su propio plan quinquenal, siguiendo tanto el plan del sector (educación) como el del territorio (distrito).

En el caso del 15 plan quinquenal, que comenzó este año, algunos de sus objetivos son: crecimiento económico anual de aproximadamente cinco por ciento; inversión en Investigación y Desarrollo superior al siete por ciento anual; avances en Inteligencia Artificial, 6G, semiconductores y fusión nuclear; garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro nacionales en caso de un choque externo; tener autosuficiencia tecnológica y científica; entre otros. Los objetivos del plan quinquenal de Shanghai se enmarcan en los planes nacionales: convertirse en un centro global de innovación científica y tecnológica; consolidarse como centro económico, financiero, comercial y de transporte marítimo; fortalecer la integración industrial que ya existe en la ciudad en diferentes ramas; entre otros. Los objetivos del plan quinquenal de Songjiang se alinean con los de Shanghai: que su ciudad universitaria pase de ser académica a ser de innovación; fortalecer su industria y su carácter de conector de Shanghai con el río Yangtsé; convertirse en una “zona de nueva productividad”. Los objetivos de los planes quinquenales de las universidades ubicadas en Songjiang implican involucrarse directamente en la generación de nuevas tecnologías y en la industria ya existente en la zona, siguiendo el plan del distrito, de la ciudad y del país.

El sistema de planes quinquenales le permite a China coordinar estratégicamente sus recursos para alcanzar objetivos específicos. Hay una integración vertical que va de las demarcaciones más pequeñas al nivel nacional; y una horizontal que abarca todos los sectores sociales: economía, educación, seguridad, tecnología, ciencia, medio ambiente, etc. El sistema de planes quinquenales garantiza que el diseño de los planes no sea vertical, sino que haya una participación activa y un involucramiento permanente de todos los territorios y sectores, lo que da como resultado que la elaboración no sea resultado de decisiones arbitrarias de la élite política, sino que se apega a las realidades sobre el terreno. De esta manera, el Partido logra que los mil 400 millones de chinos trabajen coordinadamente para lograr las mismas metas.

Este nivel de coordinación estratégica que integra lo macro y lo micro sólo puede existir gracias al sistema político de China, dominado por el Partido Comunista y con un funcionamiento basado en el principio leninista del centralismo-democrático. El sistema de planes quinquenales permite entender que el desarrollo económico y social que ha tenido China en las últimas décadas no es resultado del libre desarrollo de las fuerzas del mercado, como sostienen los defensores del liberalismo, sino de un cuidadoso trabajo de ingeniería política y social, perfeccionado durante más de siete décadas. No puede entenderse el éxito económico y social de China si no se entiende primero su sistema político basado en el Partido Comunista. El sistema de planes quinquenales de China puede ser un elemento extrapolable a otras latitudes, siempre y cuando el sistema político sirva como estructura que le da soporte. Sin esta condición sine qua non, el diseño y aplicación de planes generales que busquen coordinar los recursos de un país para alcanzar objetivos estratégicos no pasará de ser una lista de aspiraciones. El Plan Nacional de Desarrollo en México, supuesto plan maestro para el trabajo de cada sexenio, es un buen ejemplo de ello. 


Escrito por Ehécatl Lázaro

Columnista de politica nacional


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