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Internacional
China responde a EE. UU. por telecomunicaciones: “México no tiene por qué garantizar tu seguridad”
La Embajada de China en México acusó a Washington de utilizar el argumento de la seguridad para presionar contra proveedores chinos de telecomunicaciones y recordó el escándalo de espionaje PRISM.


La disputa entre China y Estados Unidos respecto a las redes de telecomunicaciones llegó nuevamente a México, luego de que la Embajada china respondiera a los señalamientos de Washington contra la participación de empresas chinas en infraestructura tecnológica en México y el continente americano. 

En un posicionamiento difundido en sus redes sociales, la representación diplomática china cuestionó que Estados Unidos (EE. UU.) invoque razones de seguridad para advertir sobre los riesgos asociados con proveedores de telecomunicaciones chinos y sostuvo que esas acusaciones responden, en realidad, a la pérdida de participación de empresas estadounidenses frente a sus competidores chinos.

Y refutó: “Hace trece años, sorprendió al mundo entero el escándalo de espionaje PRISM orquestado por el gobierno estadounidense”, en referencia al programa clandestino de vigilancia electrónica y recopilación de datos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), que salió a la luz pública en junio de 2013 tras ser filtrado por Edward Snowden. 

Las declaraciones de la Embajada china en México se dieron luego de que la Embajada estadounidense replicara en sus redes sociales las declaraciones de Juan Pablo Segura, subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, en las que aseguró que las tecnologías de empresas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI están sujetas a la voluntad del gobierno chino, por lo que advirtió a sus socios de hacer negocios con ellas. 

Segura afirmó que la legislación china obliga a estos proveedores a cooperar con los servicios de inteligencia de Beijing, lo que, afirmó, representa riesgos para la seguridad de las redes y la soberanía de los países que utilizan sus productos. Por lo que instó a los socios de EE. UU. en el continente americano a “cambiar rápidamente a proveedores de confianza para proteger a su población y su soberanía”. 

China, por su parte, cuestionó la legitimidad de las advertencias estadounidenses sobre la seguridad de las redes de telecomunicaciones y recordó que el escándalo PRISM evidenció la capacidad de agencias de inteligencia de Estados Unidos para acceder y espiar la información los usuarios a través de sus grandes compañías tecnológicas.

La representación diplomática sostuvo que el caso PRISM dejó una lección para otros países: no depender excesivamente de proveedores estadounidenses para garantizar la seguridad de sus comunicaciones. “Justamente debido a que los proveedores de telecomunicaciones chinos, con soluciones seguras y sin ‘puertas traseras’, han reducido la cuota de mercado de los espías, se ha desatado la ansiedad por seguridad de los ‘amigos estadounidenses’”, afirmó.

Ni China, ni México tiene por qué garantizar la seguridad de EE. UU.: Beijing 

La publicación de la Embajada china constituye una respuesta política a la presión que EE. UU. pretende ejercer sobre los países que utilizan tecnología china en sectores considerados estratégicos. Washington ha expresado durante años preocupaciones de seguridad nacional respecto de compañías como Huawei y ZTE, a las que acusa de representar supuestos riesgos potenciales para las redes de comunicaciones debido a sus vínculos con el gobierno chino. Las empresas han rechazado esas acusaciones y negado que sus equipos contengan mecanismos secretos de acceso.

Por su parte, el gobierno chino ha acusado a EE. UU. de utilizar el concepto de seguridad nacional para limitar la competencia de empresas tecnológicas chinas. La propia Embajada china en México ya había defendido esa posición en años anteriores, al rechazar las acusaciones estadounidenses contra Huawei y cuestionar que Washington exigiera a otros países excluir a empresas chinas de sus redes de telecomunicaciones. 

En el nuevo pronunciamiento, Beijing coloca a México en el centro de la disputa al sostener que ningún país debe sacrificar sus propios intereses de seguridad para responder a las preocupaciones estratégicas de Washington. “Ni China, ni México, ni ningún otro país del mundo tiene por qué garantizar la seguridad de Estados Unidos a expensas de la suya”, afirmó la representación diplomática.

La declaración se produce en un momento en que México mantiene una relación estratégica tanto con Estados Unidos como con China. Mientras Washington es el principal socio comercial mexicano y mantiene una estrecha cooperación en materia de seguridad, Beijing ha profundizado sus relaciones comerciales y de inversión con México.


Escrito por Adamina Márquez

Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.


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