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editorial
El despido de trabajadores en Volkswagen
Lo peor de las crisis económicas no es la ruina de los capitalistas, sino el despido, la enfermedad y la muerte por hambre de los trabajadores.


El capitalismo no puede escapar del fenómeno de la crisis económica, lo acompañará a lo largo de su existencia; su fase superior, el imperialismo, así lo demuestra: ningún país capitalista puede librarse de esta ley, ni siquiera los más desarrollados, aquellos que gozan de gran bonanza y aventajan a los demás.

La crisis puede comenzar o ser muy aguda en ciertas ramas de la economía; ése es el caso de la industria automotriz, rama que desde hace algunos años enfrenta problemas en los países productores, que surten de vehículos al mercado mundial.

Pero lo peor de las crisis económicas no es la ruina de los capitalistas, sino el despido, la enfermedad y la muerte por hambre de los trabajadores.

La competencia, en su nivel más alto, más feroz, irracional y sanguinario puede ejemplificarse con la historia de la industria automotriz que, a principios del Siglo XX, se vio claramente ligada al imperialismo alemán; Hitler apostó a esta industria para lograr el éxito en sus planes de dominio mundial.

Pero el fenómeno es actual; en este primer cuarto del Siglo XXI, el afán de supremacía tecnológica en las diversas ramas de la industria (sin descartar la automotriz) está íntimamente ligado al afán imperialista de dominio global, a las guerras, invasiones y despojo de recursos naturales y territorios de otras naciones; ejemplos de esto son la invasión a Venezuela, la masacre del pueblo palestino, el uso de Ucrania como instrumento para invadir a Rusia, etc. El espíritu del imperialismo alemán vive hoy en Estados Unidos y reencarna una y otra vez en sus presidentes, atizando guerras para apoderarse del mundo entero.

La crisis en la empresa Volkswagen es el caso de la industria automotriz del que se ocupa nuestro Reporte Especial, que esta semana habla del origen, desarrollo y la reestructuración en esa empresa alemana; reestructuración que obedece a fuertes problemas en sus ventas y que consiste, principalmente, en reducir la producción, lo que redundará por fuerza en el despido de trabajadores, que suman cientos de miles en todo el mundo y que ya han comenzado a sufrir los efectos de esta crisis. 


Escrito por Redacción


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