El capital, con su hambre insaciable de trabajo, que devora a diario la vitalidad de incontables hombres y mujeres, aparece personificado en El Dios Millón.
Cargando, por favor espere...
Surgido a fines del milenio IV a.n.e., el régimen esclavista del antiguo Egipto se desarrolló sobre la base de la agricultura de irrigación y de la ganadería. Es tan rico y variado el legado arquitectónico, científico, filosófico y literario de la cultura egipcia, que su conocimiento ha fascinado desde hace siglos a eruditos, científicos e historiadores del arte. Un aspecto, sin embargo, hay que destacar: el Estado de la nobleza esclavista –la monarquía despótica de los faraones– no sólo se basaba en la explotación del trabajo esclavo, sino también en la implacable explotación de los miembros de las comunidades agrícolas. La religión politeísta, piedra angular de la superestructura social, cumplía la función de canalizar las aspiraciones del pueblo oprimido a la esperanza de una feliz existencia ultraterrena. Sin embargo, la vida de sufrimientos e injusticias se reflejan también en los monumentos literarios de contenido religioso.
Presentamos ahora fragmentos del Papiro Nu, de El Libro de los muertos, texto funerario que recoge los conocimientos mágicos que debía poseer un difunto para enfrentarse al juicio de los dioses; en este texto, a fin de granjearse el favor divino, el alma del muerto debe realizar una serie de negaciones que, vistas como parte de la vida cotidiana, brindan pormenores de la agricultura, la ganadería, el comercio y las costumbres religiosas de esta antigua civilización; también exhiben las injusticias, la violencia y las privaciones de unos hombres y la opulencia de otros, es decir, la explotación de una clase por otra en la idealizada sociedad egipcia; y, finalmente, permite asomarnos a la estructura de un Estado teocrático.
Papiro Nu, o la confesión negativa
¡Salve, dios grande, Señor de la Verdad y de la Justicia,
Amo poderoso: heme aquí llegado ante ti!
¡Déjame pues contemplar tu radiante hermosura!
Conozco tu Nombre mágico y los de
[las cuarenta y dos divinidades
que te rodean en la vasta Sala de la Verdad-Justicia,
el día en que se hace la cuenta de los pecados ante Osiris;
la sangre de los pecadores (lo sé también) las sirve de alimento.
Tu Nombre es
“El-Señor-del-Orden-del-Universo-cuyos-dos-Ojos-son-las-dos-diosas-hermanas”.
He aquí que yo traigo en mi Corazón la Verdad y la Justicia,
pues he arrancado de él todo el Mal.
No he causado sufrimiento a los hombres.
No he empleado la violencia con mis parientes.
No he sustituido la Injusticia a la Justicia.
No he frecuentado a los malos.
No he cometido crímenes.
No he hecho trabajar en mi provecho con exceso.
No he intrigado por ambición.
No he maltratado a mis servidores.
No he blasfemado de los dioses.
No he privado al indigente de su subsistencia.
No he cometido actos execrados por los dioses.
No he permitido que un servidor fuese maltratado por su amo.
No he hecho sufrir a otro.
No he provocado el hambre.
No he hecho llorar a los hombres mis semejantes.
No he matado ni ordenado matar.
No he provocado enfermedades entre los hombres.
No he sustraído las ofrendas de los templos.
No he robado los panes de los dioses.
No me he apoderado de las ofrendas destinadas
[a los Espíritus santificados.
No he cometido acciones vergonzosas en
[el recinto sacrosanto de los templos.
No he disminuido la porción de las ofrendas.
No he tratado de aumentar mis dominios
[empleando medios ilícitos,
ni de usurpar los campos de otro.
No he manipulado los pesos de la balanza ni su astil.
No he quitado la leche de la boca del niño.
No me he apoderado del ganado en los prados.
No he cogido con lazo las aves destinadas a los dioses.
No he pescado peces con cadáveres de peces.
No he obstruido las aguas cuando debían correr.
No he deshecho las presas puestas al paso de las aguas corrientes.
No he apagado la llama de un fuego que debía de arder.
No he violado las reglas de las ofrendas de carne.
No me he apoderado del ganado perteneciente
[a los templos de los dioses.
No he impedido a un dios el manifestarse.
¡Soy puro! ¡Soy puro! ¡Soy puro!
He sido purificado como lo ha sido
[el gran Fénix de Herakleópolis.
Pues yo soy el Señor de la Respiración
que da vida a todos los Iniciados el día solemne
[en que el Ojo de Horus,
en presencia del Señor divino de esta tierra,
culmina en Heliópolis.
Puesto que he visto culminar en Heliópolis el Ojo de Horus,
pueda no sucederme ningún mal en esta Región
¡oh, dioses! ni en vuestra Sala de la Verdad-Justicia.
Pues yo conozco el Nombre de esos dioses que rodean a Maat,
la gran divinidad de la Verdad-Justicia.
Hubo, sin embargo, un momento en que se bifurcó la superestructura creada para defender la base económica del esclavismo teocrático egipcio; es entonces cuando surgen manifestaciones literarias en las que el pueblo deja de cantarle a los dioses y a los gobernantes y nacen sus primeras rebeldías sociales, pasivas, desesperadas; revela sus fatigas, los sufrimientos del campo y la ciudad en las clases olvidadas; sus cantos no tienen como finalidad conservar la estructura, sino expresar su inconformidad. Dentro del gremio artesano aparecen Los cantos de los trabajadores que, en singulares estrofas, patentizan la miseria en los diferentes aspectos del trabajo en una sociedad cuyo monumental legado sigue causando admiración, pero que no debemos olvidar que es producto de innumerables generaciones de explotados anónimos.
El labriego
Cargar el trigo es nuestra labor diaria
los graneros están pletóricos y los barcos rebosantes.
El cargamento rebasa las bordas
pero aún se trae más.
Trabajamos doblegados, hambrientos
nuestras espaldas de bronce
nuestros corazones de bronce
cargan y cargan.
El albañil
Te diré cómo al albañil
la enfermedad le consume
porque está
expuesto a los vientos
edificando penosamente
pegado a los capiteles en forma de loto, a las casas
para lograr sus fines.
Sus brazos se desgastan en el trabajo
sus vestidos están desarreglados
se roe a sí propio
sus dedos son para él panes
no se lava más que una vez al día
se hace humilde para agradar.
El tintorero
Al tintorero los dedos le huelen mal
al olor de los pescados podridos
los ojos los tiene muertos de fatiga
su mano no para jamás
pasa el tiempo cortando harapos
dan horror sus vestimentas.
El tejedor
El tejedor dentro de las casas es
[más desgraciado que una mujer
tiene las rodillas a la altura del estómago
no disfruta del aire libre
si un solo día deja la tela que le corresponde
es atado como el loto a las charcas.
El capital, con su hambre insaciable de trabajo, que devora a diario la vitalidad de incontables hombres y mujeres, aparece personificado en El Dios Millón.
La poesía, para Díaz Mirón, tiene una misión más alta que el individuo.
Éste es el poema de amor más antiguo, cuyo original se haya en el Museo Arqueológico de Estambul, donde se expone la placa de arcilla con el número 2461.
Dos mujeres y cuatro hombres murieron luego de que la unidad de la Ruta 30 quedó varada frente a la estación Cueyamil; investigan una posible fuga de gas carburante.
La hoja de vida de Dolores Correa Zapata resulta excepcional en una época en que las mujeres no tenían cabida en el quehacer intelectual.
El mito cuenta la historia de la victoria del gran dios Marduk sobre las fuerzas del caos y cómo éste establece el orden en la creación del mundo.
El presidente chino Xi Jinping planteó una propuesta de cuatro puntos para rediseñar la seguridad en Medio Oriente, con énfasis en reducir la injerencia extranjera, fortalecer a los países de la región y colocar la cuestión palestina en el centro de la agenda.
Además de La Ciudad Indecible es autora de los poemarios Un Modo de Cantar, Viaje en la Arena, En la Orilla del Vuelo, Al Oído del Viento, Grabados y Poemas y Mi Patria Tiene Fomia de Esperanza.
La belleza expresiva del lamento de Gilgamesh por la muerte de su amigo ha sido comparada con los cantos elegíacos por la muerte de Patroclo, Sigfrido, Rolando y otros héroes legendarios.
Aristides Martínez denuncia al gobierno estadounidense que, en nombre de la libertad, la democracia y los derechos humanos promueve guerras de exterminio y rapiña
Gilgamesh era dos tercios divinos y un tercio humano y, sin embargo, lo humano se impone constantemente a través de sus defectos y sus virtudes.
Para el futuro autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, los ensayos y relatos cortos de Anatole France aportaron una doble revelación que siempre estaría presente en su vida literaria.
La vida del poeta y periodista peruano Gustavo Valcárcel Velasco está ligada indisolublemente a las luchas libertarias de los pueblos latinoamericanos en la segunda mitad del Siglo XX.
Contamos con una serie de resúmenes, más o menos breves, de diferentes “imaginaciones creadas” para dar respuesta al problema fundamental que planteaban los orígenes del Universo.
Se reportan 195 desaparecidos, mil 136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y daños en 807 escuelas; el epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, a 103 kilómetros de profundidad
Petróleo y oro: empresas estadounidenses se apodera de recursos venezolanos
Asesinan a joven de 18 años frente al CETIS 33 en Azcapotzalco
Pemex mantendrá dependencia financiera del Estado en 2027: IMEF
Sheinbaum reporta avances en negociación comercial con EE. UU. tras llamada con Trump
Mercado ilegal de medicinas alcanzará los 38 mil mdp en 2026
Trump anuncia acuerdo con Dinamarca con el que EE. UU. asumirá el control de Groenlandia
Escrito por Redacción