Maduro calificó como un intento de “golpe de Estado” la decisión de Washington y destacó que la CIA ha provocado 30 mil desaparecidos tan sólo en Argentina.
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“No al cambio de régimen… No a los golpes de Estado dados por la CIA. América Latina no los quiere, no los necesita y los repudia”, así respondió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a su homólogo estadounidense, Donald Trump, luego de darse a conocer que autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para operar dentro de la nación sudamericana.
Según fuentes del gobierno estadounidense, la directiva, firmada a inicios del verano, amplió las atribuciones de la agencia para realizar ataques letales en la región; sin embargo, desde Caracas, Maduro calificó como un intento de “golpe de Estado” la decisión de Washington; denunció las operaciones encubiertas de la agencia estadounidense en América Latina que han provocado 30 mil desaparecidos tan sólo en Argentina y recordó el “golpe de estado de Pinochet y los cinco mil jóvenes asesinados”.
Afirmó que “el pueblo venezolano no permitirá otra intervención extranjera” y pidió a los países vecinos mantenerse unidos ante “la amenaza imperial”; asimismo, contestó: “no queremos una guerra en el Caribe ni en Sudamérica. Venezuela busca la paz”.
Para hacer frente al mandatario estadounidense, Maduro anunció además la activación de un plan de defensa nacional en Caracas, Miranda y once regiones costeras, con participación de militares, policías y milicias civiles, quienes protegerán: “montañas, costas, escuelas, hospitales y comunidades” y destacó que el país “está ganando la paz, zona por zona”.
Maduro cerró su mensaje con una denuncia contra el intervencionismo de la CIA: “¿Hasta cuándo golpes de Estado? América Latina no los quiere, no los necesita y los repudia”.
A 81 años de la victoria del Ejército Rojo sobre el nazifascismo, el raquítico imperialismo estadounidense y la ahora colonizada Europa quieren ocultar la gran epopeya militar con la que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) concluyó la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
La comunicación es arma estratégica en un frente invisible, donde Estados y corporaciones expanden su geopolítica. En tiempos de guerra, manipular emociones y decisiones de la clase trabajadora es vital para las élites.
El fiscal de Chihuahua insistió en que los agentes estadounidenses impartían un curso de manejo de drones para capacitar a elementos de la Agencia Estatal de Investigación.
A raíz de la profunda crisis energética por la que atraviesa la isla de Cuba, se ha vuelto tema de conversación recurrente en los círculos intelectuales y los análisis televisivos occidentales cuando remachan constantemente que esta situación ocurre única y exclusivamente por el mal gobierno cubano.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
El potencial económico de estas fábricas es gigantesco, tiende a ser infinito, se trata de una revolución industrial más asombrosa que las que se conocieron en los siglos anteriores.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.