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A medio año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las políticas comerciales y económicas impulsadas por su administración con el objetivo de reposicionar a Estados Unidos como la mayor economía del mundo, están impactando negativamente en la confianza y los bolsillos de millones de personas en la nación.
De acuerdo con un informe de la Universidad de Míchigan, la confianza del consumidor estadounidense retrocedió en 5 por ciento al cierre de agosto, para ubicarse en 58.6 por ciento, en gran medida, por “la creciente preocupación por la inflación” entre los ciudadanos.
El reporte también señaló que “las condiciones de compra de bienes duraderos se desplomaron un 14 por ciento, su nivel más bajo en un año, debido a los altos precios; las finanzas personales actuales disminuyeron modestamente en medio de la creciente preocupación por el poder adquisitivo”.
Asimismo, indicó que derivado de las políticas arancelarias de Trump, se detectó que 6 de cada 10 estudiantes esperan que los niveles de desempleo empeoren en el mediano plazo, una expectativa no vista desde 2008.
Por su parte, Joanne Hsu, directora de encuestas a consumidores en el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan, puntualizó que los datos de agosto muestran que los consumidores están mostrando preocupaciones sobre los altos precios y la inflación.
Las expectativas de desempleo también empeoraron, una señal de que los consumidores no cuentan con los fuertes ingresos que respaldaron el gasto sólido en el reciente episodio inflacionario”, agregó.
A pesar de estos datos negativos, Trump afirmó recientemente que los aranceles aplicados por Estados Unidos “no han causado inflación ni ningún otro problema”, pues “se ha demostrado que, en su mayoría, los consumidores ni siquiera pagan estos aranceles”.
Escrito por Sebastián Campos Rivera
Periodista de finanzas, economía, negocios, mercados, divisas, indicadores y el sector energético. | X: @srivera1410