Cargando, por favor espere...

Brújula
El circo de cada seis años
Desde el mes pasado, los precandidatos de los distintos partidos ofrecen “las perlas de la virgen” para ofrecerse como el mejor aspirante a la Presidencia de la República.


Hay quienes afirman que los mexicanos tenemos memoria de corto plazo, y que rápido olvidamos. Esto explica por qué los mecanismos de manipulación del sistema político funcionan y creemos inocentemente que, al término de un sexenio, se acaba el mal y en el próximo las cosas serán mejores. Por ello, en el primer mes del segundo semestre, los precandidatos están ofreciendo “las perlas de la virgen” para ofrecerse como el mejor aspirante a la Presidencia de la República. Y aunque en los últimos años, el abstencionismo ha sido cada vez mayor, muchos mexicanos se verán inmersos en la vorágine electoral de 2024; debido a que, en cada elección, la mercadotecnia crea personajes que despiertan las simpatías y las esperanzas de los ciudadanos, mientras que gran parte de la sociedad vive en la pobreza, marginación y desempleo.

En la elección del año 2000 se nos vendió la idea del cambio, que con la salida del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Los Pinos y el fin de su régimen autoritario de 70 años, acabarían todos los males; y el pueblo se volcó en torno al candidato del Partido Acción Nacional (PAN) ¿Y qué pasó? Nada, como era de esperarse. Luego, con la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia, que para algunos significó casi la misma alternancia “democrática” que se da en Estados Unidos (EE. UU.), el cambio tampoco se produjo; y en 2018, los constructores de imagen mediática crearon un “líder del pueblo” de supuesta militancia de izquierda que, con un discurso anti-neoliberal y anticorrupción, hicieron triunfar a Andrés Manuel López (AMLO). Fue así como la oligarquía logró convertir en “caudillo revolucionario” a un bufón que únicamente sabe entretener a las masas incautas.

Y como el sistema político sabe que cada sexenio debe renovar sus formas de manipular a las masas, so pena de perder credibilidad para la próxima elección presidencial, ya está preparando un show diferente en el que prevalecerán las cuestiones de género y, por primera vez, tendremos una Presidenta. En la política y en la sociedad, las casualidades no existen. La clase dominante ha movilizado a sus “momios” en el escenario y debe complacer a los espectadores, como acaba de ocurrir en la elección del Estado de México. Por ello, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez son hoy las estrellas del momento.

La primera, construida por el Gobierno Federal morenista en el curso de los cinco años pasados, y la segunda sacada como un as de la manga para instalarse de inmediato en la mente de los ciudadanos gracias al inmenso poder que el dinero tiene para construir una candidatura presidencial de la noche a la mañana. Las dos precandidatas se han inventado ya una historia de vida como emprendedoras; y ahora tendrán que convencer con su retórica que provienen del pueblo. Las dos dicen que vienen “de abajo”; una de un hogar académico y otra de uno indígena.

Pero las dos han disfrutado las delicias del poder, vivido al amparo de cargos públicos; y su estilo de vida demuestra que mienten con respecto a su verdadero origen. No en balde Joseph Eugene Stiglitz, Premio Nobel de Economía, en alguna ocasión declaró que el 90 por ciento de los que nacen pobres mueren pobres por más esfuerzo o mérito que hagan; mientras que el 90 por ciento de los que nacen ricos mueren ricos, independientemente de que hagan o no ningún mérito. ¿Es que ambas nos quieren hacer creer que pertenecen al 10 por ciento que logró salir de la pobreza?

Ni Xóchitl ni Claudia saben el significado de trabajar para vivir o qué es trabajar para vivir, ganar un mísero salario, quedarse sin empleo y dormir con hambre; en contraste con el 80 por ciento de los mexicanos que viven diariamente una situación así, y no pueden escapar de la pobreza como supuestamente lo hicieron las precandidatas morenista y la panista. Mientras en el país prevalezca este tipo de falacias mediáticas pero, sobre todo, que impere la ofensiva desigualdad socioeconómica que afecta a la mayoría de nuestros paisanos, mal hacemos en aplaudir las funciones del “circo de dos pistas” que el sistema político actual.


Escrito por Capitán Nemo

COLUMNISTA


Notas relacionadas

No debe sorprendernos que los políticos salten de un partido a otro como chapulines. Cambian de siglas, de colores y de discursos, pero no de los intereses esenciales que representan.

El avance de la derecha representa un retroceso para la región, ya que las conquistas sociales se ven amenazadas, tal como ocurre en Brasil.

La jefa de Gobierno Clara Brugada asegura que no habrá incrementos al impuesto. Por su parte, el secretario de Planeación, Enrique Irazoque, sostiene que el programa no puede, por sí mismo, aumentar el predial, modificarlos usos de suelo ni ordenar subastas de propiedades.

Hoy, todos admiten que la crisis de vivienda en España es estructural. Los españoles adultos y jóvenes que rentan vivienda, aparecen como las víctimas principales de la especulación del sector.

La izquierda ha dado la batalla sin reconocer el problema, ha querido salvar a las naciones discursivamente dejando en su lugar el camino abierto a la derecha al fracasar estrepitosamente con su política sin principios, sin fundamentos, sin una teoría correcta, revolucionaria.

Las formas para seleccionar candidatos cambiaron, pero el oportunismo, los cacicazgos y la disputa por posiciones todavía encuentran espacio para reproducirse.

Si ganan en 2027, la forma de administrar será la misma: gobernar con tarjetitas y comprar las conciencias de los mexicanos.

Es un grave error que el PAN, pero sobre todo el PRI, prefieran coquetear con la ultraderecha internacional que ya gobierna en distintos países de América Latina.

En términos etimológicos, lo político se refiere a todo lo relacionado con la vida de la ciudad o del asentamiento humano en cuestión, por lo que no es posible pensar en problemas sociales que no sean políticos.

El Comité Estatal del Movimiento Antorchista exigió a autoridades federales y estatales investigar las amenazas y garantizar la seguridad de su dirigente, Jerónimo Gurrola Grave, y de los integrantes de la organización.

Plejánov examina cómo el papel progresista de la clase dominante llega a su fin.

El Partido Comunista de Venezuela rechazó el acuerdo que contempla desarrollar 17 campos petroleros con un potencial de 65 mil millones de barriles y cuestionó la participación de Estados Unidos en el negocio energético venezolano.

La mandataria destinó sólo 3 minutos a enlistar los resultados en materia de seguridad, el resto fueron sólo agradecimientos.