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Matemáticas
La IA y la Matemática
En etapas iniciales de la formación cerebral humana (básica y media), el uso de la IA incapacita al cerebro.


Este 2026, la inteligencia artificial (IA) ha incursionado en casi todo el quehacer académico, social y tecnológico. Casi toda esfera de la civilización se ve optimizada con la ayuda de la IA. Es una herramienta disponible que está utilizándose en todos los aspectos de la actividad humana.

En vista de que la IA, como simulador de la inteligencia humana, representa un conjunto de programas que analiza, conecta y sintetiza información mundial útil para la actividad intelectual, además, lo hace con más rapidez y eficiencia que la mente humana; resulta ser una plataforma tecnológica que extiende el cerebro humano hacia muchas de sus diversas funciones intelectuales.

Existen matemáticos prestigiosos que se han pronunciado positivamente en el sentido de que la IA les ha ayudado a establecer relaciones, conexiones impensables y que, por lo tanto, representa una herramienta de la que ningún matemático puede sustraerse para beneficio de la investigación. También existen otros matemáticos, no menos prestigiosos, que se han pronunciado por la no-utilización de la IA, por razones éticas (la información, ideas o procesos ofrecidos por la IA pertenecen a personas anónimas) y que confían en desarrollar sus propias ideas innovadoras, lo suficientemente originales para que la IA jamás las pueda sugerir.

En efecto, el cerebro humano puede conectar, generalizar dos o tres ideas matemáticas; pero la IA es capaz de hacerlo con toda la información disponible, rebasando las capacidades humanas. Sin embargo, todo teorema, demostración o conclusión generados por la IA no pertenece a ningún humano, pertenece a la IA (aunque el matemático haya realizado la pregunta y constatado la veracidad de las afirmaciones) que, a lo sumo, sería un “revisor” y no su autor. Representa un problema ético que debería subsanarse antes de publicarse.

Lamentablemente existen noticias de que este tipo de publicaciones realizadas con IA fueron formalmente revisadas por pares; sin embargo, resulta que todo el artículo incurre en un sinsentido matemático porque no fue revisado por colegas ni por el supuesto autor, incurriendo en un “delito académico”. La revisión por pares no es infalible porque es una actividad no remunerada y son pocos los académicos serios que la revisan concienzudamente. Es un problema que ha rebasado las capacidades humanas, dada la enorme información existente, tan solo en un tema específico. La IA puede ser de gran ayuda para detectar estos casos de fraude académico que hoy existen.

También vemos que la IA se emplea como recurso pedagógico. En particular, en la enseñanza de la Matemática que es la disciplina que fomenta el buen razonamiento en el cerebro humano, como la inteligencia aeroespacial, se ve vulnerado puesto que con la IA podemos expresar tales actividades formativas para nuestro cerebro. Sabemos que si las conexiones neuronales no se usan, se atrofian. En etapas iniciales de la formación cerebral humana (básica y media), el uso de la IA incapacita al cerebro. Existen investigaciones que lo están demostrando, el uso de estas tecnologías forma un cerebro con poca capacidad de concentración, sin habilidades cognitivas para analizar y procesar la información disponible, sin herramientas motores ni inteligencia aeroespacial; además, limita las capacidades sociales que caracterizan la dimensión humana.

Lo anterior no significa que no debamos usar esta herramienta, sino que debemos buscar el equilibrio, formar un cerebro competente en las etapas iniciales para instruirlo en el uso de esta tecnología sin dejar de ser humanos.

La IA es una de las tecnologías más poderosas inventadas por el ser humano. En conocimientos como el cálculo algorítmico, programación de software, análisis de la información, conexión entre las ideas, creación de imágenes, etc., la IA es mucho más eficiente y podemos sacarle mucho provecho para potenciar nuestro trabajo intelectual.

Sin embargo, una idea realmente creativa, un trabajo matemático inédito, no estará en la información del mundo; por lo tanto, no estará disponible para que la IA lo procese. Es así como podemos ganarle a la IA; hoy más que nunca, los seres humanos más creativos, más innovadores, los investigadores realmente serios, siempre le podrán ganar a la IA. 


Escrito por Dr. Esptiben Rojas Bernilla

Colaborador


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