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Carlos Ehécatl Lázaro
El Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia como Gran Estrategia de China
Para entender qué quiere China en el mundo no basta conocer su política exterior, pues ésta se amolda a las coyunturas del sistema internacional conforme éstas cambian. Es necesario conocer la Gran Estrategia del país.


Para entender qué quiere China en el mundo no basta conocer su política exterior, pues ésta se amolda a las coyunturas del sistema internacional conforme éstas cambian. Es necesario conocer la Gran Estrategia del país. El concepto de Gran Estrategia da cuenta del objetivo estratégico de un Estado, de las capacidades con las que cuenta para alcanzar dicho objetivo y de la manera en que serán utilizadas con esa finalidad. Tener una Gran Estrategia implica tener un plan de largo plazo, una visión panorámica del sistema internacional y claridad estratégica de los objetivos a alcanzar. Todos los países tienen política exterior, pero sólo pocos tienen Gran Estrategia. En el caso de China, los liderazgos de Mao Zedong, Deng Xiaoping, Jiang Zemin y Hu Jintao desarrollaron una estrategia internacional y una política exterior, pero sólo hasta el liderazgo de Xi Jinping el país desarrolló una Gran Estrategia. Cuando Xi se convirtió en el Secretario General del Partido, encontró una China que por primera vez tenía un poder de alcance global que no sólo permitía, sino también exigía, la formulación de una Gran Estrategia clara.

El Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia encarna la Gran Estrategia de China. Plantea de manera clara los objetivos estratégicos, hace una valoración de las capacidades nacionales, las integra en un gran plan orientado a fines claros y plantea una visión general de la que se desprenden la estrategia internacional y la política exterior. Xi Jinping propuso algunos de sus conceptos más importantes desde el principio de su gobierno (como la Iniciativa de la Franja y la Ruta), pero el concepto Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia sólo fue formulado e institucionalizado hasta 2018. En el XIX Congreso del Partido, en 2017, el Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas en la Nueva Era (Pensamiento de Xi Jinping) fue formalmente integrado en los estatutos del Partido, consagrándolo como la teoría que guía la práctica del Partido. La centralidad atribuida al Pensamiento de Xi Jinping se reflejó en su inclusión, en marzo de 2018, en la Constitución de la República Popular China. En junio de 2018, en la Conferencia Central sobre el Trabajo de Asuntos Exteriores, el Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia fue establecido como guía para el trabajo diplomático de China en todos los frentes. Desde entonces, el Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia se investiga, se enseña y se implementa en toda la estructura institucional relacionada con los asuntos exteriores del país. La importancia de esta teoría en el seno del Partido ha aumentado en los últimos años, conforme el país continúa su ascenso internacional.

El objetivo de la Gran Estrategia es crear un contexto internacional que permita realizar el Sueño Chino, la Gran Revitalización de la Nación China, el Gran Rejuvenecimiento de la Nación China o la Segunda Meta Centenaria. Estos términos son sinónimos que expresan un mismo objetivo para el país: tener una economía poderosa, con un PIB per cápita equiparable al de los países de altos ingresos; niveles elevados de desarrollo humano; ser líder mundial en educación e innovación científica y tecnológica; líder mundial en cultura, deporte y salud; modelo de desarrollo sostenible en términos medioambientales; tener estabilidad social y democracia popular avanzada; las fuerzas armadas más poderosas; y la influencia internacional más grande. En términos internacionales, la realización de este objetivo implica colocar a China en el centro del escenario mundial. En la perspectiva china, desempeñar ese rol no significa convertirse en una potencia hegemónica que impone unilateralmente su voluntad, al estilo estadounidense o europeo, sino tener un papel determinante en la construcción de un sistema internacional de nuevo tipo que resuelva los problemas del sistema internacional actual. Esta propuesta de sistema internacional, basada en un nuevo tipo de relaciones internacionales, recibe el nombre de Comunidad de Futuro Compartido para la Humanidad; conformarlo constituye el objetivo general de la Gran Estrategia del país.

Del objetivo general de la Gran Estrategia se derivan estrategias puntuales. Aquí se encuentra la Iniciativa de la Franja y la Ruta (2013). Esta iniciativa busca fortalecer el desarrollo económico nacional, estrechando las relaciones entre la economía china y la de los demás países en términos comerciales, de inversión y financiamiento. En su perspectiva, el desarrollo de la economía china no implica el subdesarrollo de las otras economías, sino que el desarrollo conjunto es posible y deseable. Esta propuesta despertó un interés general en la comunidad internacional. Con la Iniciativa de Desarrollo Global (2021), China busca liderar la agenda internacional de desarrollo, específicamente en los campos de reducción de la pobreza, seguridad alimentaria, cambio climático, industrialización, economía digital y conectividad, aportando su experiencia para resolver problemas del desarrollo y convirtiéndose en un referente mundial del tema. Con la Iniciativa de Seguridad Global (2022), China busca aumentar su participación en la salvaguarda de la paz mundial, defendiendo la soberanía, independencia e integridad territorial de los países e impulsando el diálogo como solución de los conflictos. A través de esta plataforma, refrenda el carácter pacífico de su propio desarrollo. Con la Iniciativa de Civilización Global (2023), China plantea que las diferentes civilizaciones del mundo pueden, y deben, coexistir, enriqueciéndose mutuamente y aprendiendo entre sí; pondera como igualmente valiosas todas las civilizaciones existentes y rechaza la imposición de una civilización específica (entiéndase la occidental) como requisito para conducir procesos existosos de modernización. Relacionado con el pluralismo cultural, China defiende el pluralismo de sistemas políticos: cada país puede tener el sistema político que más le convenga y ningún otro país puede arrogarse el derecho de modificarlo con golpes de Estado, invasiones, Revoluciones de Color ni bloqueos económicos. Con la Iniciativa de Gobernanza Global (2024), China plantea liderar la reforma del sistema de gobernanza global, en aras de hacerlo más justo y equitativo para los países del Sur Global, manteniendo a la ONU como centro y defendiendo el multilateralismo.

A través de las cuatro iniciativas globales, China sostiene que su experiencia en temas de crecimiento económico, desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza pueden contribuir centralmente a resolver los problemas que enfrenta la humanidad en la actualidad. La Gran Estrategia parte de un juicio estratégico: el mundo está experimentando cambios no vistos en cien años, marcados por el declive de Estados Unidos como potencia hegemónica y la crisis de Occidente como horizonte civilizatorio global; la humanidad está en una encrucijada llena de incertidumbres, crisis, riesgos y retos. Este escenario internacional, en este preciso momento histórico, representa para China un periodo de oportunidades estratégicas. Si el país logra mantener su soberanía y su estabilidad política, continúa fortaleciendo sus capacidades económicas, tecnológicas y militares, y aumenta su influencia sobre el mundo a través de las iniciativas globales y otros mecanismos orientados al mismo fin, entonces saldrá de esta coyuntura convertido en el país más poderoso y podrá liderar la construcción de la Comunidad de Futuro Compartido para la Humanidad.

El Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia es la brújula que guía a China para avanzar continuamente hacia el centro del escenario mundial. Este plan maestro tiene tiempos definidos. De 2020 a 2035, China realizará la modernización socialista básica: se convertirá en líder de innovación tecnológica, creará nuevas fuerzas productivas de alta calidad, fortalecerá sus relaciones económicas internacionales y duplicará su PIB. De 2035 a 2049, China completará su modernización socialista. Estos dos momentos están claramente establecidos, pero los objetivos específicos dentro de cada periodo se van estableciendo cada cinco años, a través de los planes quinquenales. El XV plan quinquenal, aprobado en 2026, funciona como ruta definida para el periodo 2026-2030, teniendo como horizonte la primera fecha importante de 2035. La tarea de la Gran Estrategia es moldear el contexto internacional para que esa ruta de desarrollo no descarrile. La confianza estratégica que tiene el país actualmente en su sistema político, su civilización, sus capacidades materiales su influencia internacional, aunado al juicio estratégico del Pensamiento de Xi Jinping sobre Diplomacia, crean en Beijing el sentido común de que la llegada de China al centro del escenario mundial es una tendencia inevitable y de que “el tiempo está de nuestra parte”.

China no esconde su Gran Estrategia como secreto de Estado. Al contrario. La comunica permanentemente por todos los canales posibles. Los documentos que la contienen son públicos y están disponibles digitalmente en chino e inglés, y ocasionalmente en otros idiomas. Los acuerdos alcanzados en las reuniones de alto nivel del Partido y del gobierno, como las Dos Sesiones, el Congreso del Partido, etc., se informan a la prensa, se publicitan en las redes sociales y el cuerpo diplomático los hace públicos en cada país donde China tiene embajada. Desde la perspectiva de Beijing, comunicar con claridad sus objetivos estratégicos, sus principios y sus políticas, es necesario no sólo para responder oportunamente las preguntas que han surgido por su rápido ascenso internacional, sino también es conveniente hacerlo para brindar certidumbre, para que sus objetivos no se tergiversen y sean correctamente entendidos, para dialogar directamente con la comunidad internacional y para aumentar su influencia en el mundo. “Contar adecuadamente la historia china” al mundo es una de las tareas más importantes de la diplomacia y los medios de comunicación chinos en la actualidad. En Beijing están convencidos de que el mundo necesita una reforma mayúscula y de que nadie está mejor preparado que China y su Gran Estrategia para dirigir ese cambio. El mundo, cada vez más, abraza la misma conclusión. 

 

 


Escrito por Ehécatl Lázaro

Columnista de politica nacional


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