El hecho de que los estudiantes mexicanos no alcancen los niveles básicos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias se debe a que la política educativa es errónea de principio a fin.
Cargando, por favor espere...
Los que han visitado mi biblioteca personal y/o han visto mis charlas por YouTube, que generalmente realizo en mi biblioteca, han preguntado: ¿para qué tener tantos libros? ¿has leído todos? ¿Qué sentido tiene acumular libros de Matemática que tratan sobre el mismo tema? Además, afirman: “Todo está en Internet y los libros en PDF no ocupan espacio, están disponibles gratuitamente”.
Es difícil explicar el amor por los libros, puesto que ahí opera un sentimiento humano adquirido a través de cientos de años de evolución. Cuando a Umberto Eco –que tenía más de 30 mil libros en su casa– le preguntaban: “¿Los has leído todos?”, él respondía:
“Es una tontería pensar que tienes que leer todos los libros que compras, como es una tontería criticar a quienes compran más de los que jamás podrán leer. Sería como decir que deberías usar todos los cubiertos o vasos o destornilladores o brocas que hayas comprado antes de comprar otros nuevos”.
Para el caso de los libros de matemática, no es lo mismo que leer una novela o poesía. Por ejemplo, ¿por qué tener 20 libros de Cálculo diferencial e integral, si en todos esos libros se encuentran los mismos temas, incluso problemas y ejercicios parecidos? Pocos investigadores en Matemática tienen una biblioteca extensa, y de libros básicos como Cálculo, suelen tener uno, dos o quizás tres nada más. De este tema existen libros clásicos imprescindibles, y que no son de edición reciente o pedagógicamente asequibles. Quizás un pedagogo en matemática necesite más libros y, sobre todo, ediciones recientes; un matemático investigador, en principio, no los necesita. Incluso, la mayoría de los matemáticos se rehúsan a escribir un libro de Cálculo porque piensan que “los mejores libros de cálculo ya están escritos”; prefieren escribir nuevo conocimiento matemático.
La matemática, como conjunto de sistemas formales, con una semántica universalmente aceptada, en una línea específica de investigación, es susceptible de incursionar en ella con pocos libros básicos –por supuesto que es necesario cierta formación para ello–; todo lo demás se encuentra en papers, seminarios y en el talento para generar nuevas ideas matemáticas. Es común ver un lugar lleno de papers en las oficinas de un matemático, escritos en la pizarra y en hojas de papel y pocos libros a la vista.
El matemático suele mostrar amor por desarrollar nuevos teoremas y no en convertirse en un erudito sobre distintos temas matemáticos. Entonces, ¿por qué tener tantos libros de Matemática? Daré una respuesta personal; no me atrevo a decir que es el mismo sentimiento de todos los matemáticos con una biblioteca amplia.
Los que miramos a la matemática más allá de un conjunto de sistemas formales, ontológicamente neutra, como una empresa profundamente humana y que trata de entender y explorar las ideas matemáticas desde sus profundidades: ¿qué es la Matemática?, ¿qué es un objeto matemático?, etc.
Para tal empresa, no sólo es necesaria una formación matemática con doctorado, sino también poseer una amplia cultura histórica-filosófica para poder intervenir en ese ámbito. Para ello son necesarios muchos libros, no solamente de áreas fundamentales de la matemática, sino también de historia y filosofía, porque hay que contextualizar a los matemáticos y su pensamiento: procesar sus ideas, darles sentido, además de identificar sus problemas epistemológicos esenciales.
Escribir un libro de matemática, aunque sea de un tema básico como el Cálculo diferencial e integral, puede aportar experiencia y dar un estilo y enfoque personal al contenido. Debe ser un texto que se diferencie de otros; tiene que contribuir con algo más. Para ello, también es necesario tener muchos libros, no sólo de Cálculo, sino también de Análisis, Geometría Diferencial, Topología, etc. Todo está conectado: para percibir la belleza de las ideas, es necesario ver distintas miradas en diversos libros.
El amor por el objeto físico del libro es otro tema. A veces compro libros usados; algunos vienen con marcas o mal cuidados; son las cicatrices del alma del libro. Trato de repararlos, los limpio, los forro… conmigo pasan a mejor vida. Cuando entro a mi biblioteca, siento que me miran y me agradecen.
El hecho de que los estudiantes mexicanos no alcancen los niveles básicos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias se debe a que la política educativa es errónea de principio a fin.
Si en México la educación es pública, universal, laica y gratuita, el Estado debería cumplir con esos principios básicos de nuestra Carta Magna.
Isenberg nos muestra que la basura humana no es cosa de un lejano pasado histórico, sino también un presente de pavor.
Espero que la incursión en la IA contribuya a crear una mejor Matemática, y nos ayude a ser más humildes con nuestras ideas matemáticas.
Pito Pérez atisba otra forma de ser del hombre en el fondo de una botella, y justo es reconocer que no conmina a volverse alcohólico como él.
Es complejo analizar la verdad en Matemática, cuestionar su método hipotético-deductivo p→q, sus objetos de estudio, su sentido, su sistema formal, etc
Esta obra es un rosario de consejos amorosos dirigido a los padres y madres para que ayuden a construir hombres nuevos, mujeres nuevas, de una calidad superior, altamente fraternos y solidarios.
Sheinbaum desestimó los resultados de la prueba PISA 2025 y justificó que la caída en matemáticas y lectura también ocurrió en otros países.
Este problema se genera porque no existe una definición universal de la Matemática.
En etapas iniciales de la formación cerebral humana (básica y media), el uso de la IA incapacita al cerebro.
Las librerías llevan años pidiendo mejores condiciones para poder sobrevivir, mientras compiten con grandes plataformas que pueden vender con ventajas que una librería pequeña difícilmente puede igualar.
Con esta obra se cebó el cuete de los viajes interestelares e intergalácticos hacia nuestro hogar terráqueo en todo el pasado y en el futuro próximo.
La historia intelectual de la Matemática analiza la influencia filosófica en contextos sociales y políticos del trabajo matemático.
Creo que la neurociencia debe crear propuestas científicas para entender por qué no se aprende matemática.
Emiliano Fernández Almazán obtuvo 80 puntos en la Competencia Internacional de Matemáticas para Estudiantes Universitarios, con lo que se ubicó entre los 10 mejores del mundo y consiguió el mejor resultado para un mexicano en la historia del certamen.
Documental NAZA llegará a todo el mundo a través de internet y será gratis
Toman estudiantes el plantel “Melchor Ocampo” del IEMS en Azcapotzalco
EE. UU. presiona a México en su guerra contra China
Ministro de Asuntos Exteriores de Irán: “Estamos preparados para la paz o la guerra”
Chiapas: la sequía en el paraíso hídrico
Decisivos comicios en Lugansk, el campo de batalla geopolítico
Escrito por Dr. Esptiben Rojas Bernilla
Colaborador