Cargando, por favor espere...

Esténtor Político
EE. UU.: el poder asedia a la prensa
Hoy, ante una relación conflictiva con la prensa gringa, se advierte que podría traerle problemas de cara a las elecciones de noviembre.


El viernes 18 de septiembre, el presidente de Estados Unidos (EE. UU.), mediante su red social Truth, decidió vetar a tres medios de Washington del acceso a la Casa Blanca: las cadenas de televisión CNN, MS NOW y el digital Político; textualmente, el mensaje fue: “Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, prohíbo el acceso a la Casa Blanca a la CNN de noticias falsas, a MS NOW (que recientemente cambió su nombre de MSNBC debido a su falta de audiencia y credibilidad) y a Político (…) como resultado de su constante cobertura de noticias falsas”.

La política actualmente desempeñada por el mandatario gringo no está en su mejor momento; y no lo está porque se vislumbran, a menos de dos meses ‒el tres de noviembre‒, las elecciones federales generales en EE. UU., comicios conocidos como midterms, que se realizan a mitad del periodo presidencial para renovar el Congreso estadounidense; por otro lado, la Suprema Corte frenó el intento de Donald Trump de restringir el voto vía correo; y la guerra que orquestó contra Irán no le ha salido como esperaba, porque se encuentra con un país dispuesto a defender su soberanía.

Si, previo a las elecciones, Trump mostrara liderazgo ante el pueblo, algo de empatía y un acercamiento real con los votantes, ocurriría todo lo contrario; y lo observamos una vez más con la difusión de escenas que lo muestran como “poderoso”, “arrogante” y “soberbio”: un estilo de gobernante que ansía más poder económico y político; y para eso recurre a todo tipo de acciones que, aunque le alleguen desprestigio, buscan imponer poder y someter al contrincante; y ahora, se ha volcado a un nuevo objetivo: asediar y controlar a la prensa.

Con el argumento de que CNN, MS NOW y Político publican “noticias falsas”, el presidente-empresario retiró acreditaciones a periodistas de estos medios; esto se suma a otros hechos como el del año pasado, en 2025, cuando sacó a la agencia AP de la Oficina Oval porque se negó a llamar Golfo de América al Golfo de México; y ocho años antes, en 2018, le retiró acreditación al periodista Jim Acosta de CNN. Sin embargo, hoy el veto resulta mayor porque se ejerce sobre tres medios.

Los medios ABC, CBS, CNN, Fox y NBC son las cadenas televisivas que se turnan para seguir la cobertura de temas presidenciales; pero a raíz de la agresión contra CNN, ninguna de las cuatro cubrió la fuente; las cinco empresas que ordinariamente compiten por la audiencia, hoy coincidieron ‒en solidaridad o simplemente porque ven afectados sus intereses‒ en rechazar el veto porque sentaría un precedente negativo para la libertad de expresión en el “país de la libertad”.

La relación de Trump con la prensa estadounidense se ubica en la peor marca y los principales canales de televisión decidieron solidarizarse con los medios ahora excluidos; así decidieron suspender temporalmente el sistema de cobertura de las actividades presidenciales, en tanto que los tres medios afectados ya llevaron el caso ante los tribunales; y más allá de lo legal, surge la interrogante sobre hasta dónde llegará la posición de asedio, acoso, censura y ataques de Trump contra la prensa cuando decidió quién entra o no a la Casa Blanca; y, por otro lado, hasta dónde están dispuestos los medios de comunicación a unirse e impedir tal situación.

La guerra contra la prensa en EE. UU. no es nueva y que las cámaras de las grandes cadenas se censuren, aunque sea temporalmente, debido a las decisiones del presidente estadounidense, no es un asunto menor; porque parte de su imagen se produjo en 14 temporadas del programa televisivo The Apprentice; y luego, esos programas se constituyeron en el pilar fundamental de su carrera política.

Donald Trump siempre busca destacar y eso para él es aire que oxigena su ego; y hoy, ante una relación conflictiva con la prensa gringa, se advierte que podría traerle problemas de cara a las elecciones de noviembre; además, provocaría que una parte de la población estadounidense defendiera la libre tarea de informar a la sociedad sobre los sucesos económicos, sociales y políticos actuales, una labor que, si se realiza con objetividad y compromiso, siempre será necesaria; y los pueblos deben defenderla; hoy en EE. UU. También en México se pretende restringir y sancionar a la prensa que no comulga con Morena y el oficialismo. Por el momento, querido lector, es todo. 


Escrito por Miguel Ángel Casique

Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).


Notas relacionadas

La caída en el valor de las cosechas provocada por los aranceles abre la posibilidad de una derrota republicana en los comicios del 3 de noviembre.

La gobernadora Jenniffer González firmó una resolución para solicitar la admisión de Puerto Rico como el estado 51 de Estados Unidos.

La nueva organización, impulsada desde Bolivia a través de Runasur, busca articular fuerzas sociales de izquierda en defensa de la soberanía regional y contra la influencia de Washington.

Las autoridades aclaran que no existen privilegios para empresas extranjeras en la búsqueda de hidrocarburos

La izquierda ha dado la batalla sin reconocer el problema, ha querido salvar a las naciones discursivamente dejando en su lugar el camino abierto a la derecha al fracasar estrepitosamente con su política sin principios, sin fundamentos, sin una teoría correcta, revolucionaria.

México y Serbia celebran su añejo vínculo; siempre han afirmado la autodeterminación frente a sus poderosos vecinos y vislumbran su progreso en un futuro multipolar.

La política de Washington es un crimen de guerra y sus responsables deberían ser enjuiciados como se hizo en los juicios de Nuremberg, después de la derrota del nazismo.

La resistencia ha estado en Cuba históricamente; con el marxismo-leninismo ha aguantado los embates del imperialismo.

El imperialismo moderno se constituyó robando tierras indígenas...

El presidente estadounidense anunció un acuerdo energético con Moscú para aumentar el suministro de diésel y reducir los precios del combustible, en medio de una crisis internacional agravada por la guerra con Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz.

Miles de estudiantes se movilizaron en distintas ciudades del país al cumplirse tres años del genocidio en Gaza; exigieron el fin de las hostilidades y denunciaron la crisis humanitaria.

La escasez del combustible afectará a consumidores y transportistas.

El presidente Trump enfrenta el 59 por ciento de desaprobación en América Latina.

Desde una izquierda recompuesta, Luiz Inácio Lula da Silva libró la batalla en defensa de los recursos y el multilateralismo de Nuestra América.

Los mexicanos debemos estar listos para frenar cualquier ataque. Listos para movilizarnos en defensa de nuestra patria.