Las dos mayores petroleras estatales de América Latina buscarán nuevos yacimientos, reactivar campos maduros y compartir tecnología en medio de la caída de producción.
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Ciudad de México.- El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este viernes que las subastas de contratos para la exploración y explotación de petróleo y gas estarán suspendidas hasta que se revisen los contratos que han sido adjudicados.
López Obrador, que asumirá la presidencia el 1 de diciembre, ha dicho que se revisarían los contratos, que suman más de una centena, pero no había sido claro sobre qué pasaría con las licitaciones petroleras.
Hace unas semanas el regulador del sector petrolero difirió tres licitaciones previstas para este año al 14 de febrero.
López Obrador también quiere cambiar una parte de las reformas energéticas de 2014 que requieren que Pemex reciba aprobación regulatoria cuando elige socios en bloques petroleros, informó Bloomberg el pasado 14 de agosto, citando a personas con conocimiento de la situación.
La práctica de requerir aprobación regulatoria para los socios ha sido un punto conflictivo para algunos ejecutivos de Pemex, quienes lo han comparado con un matrimonio arreglado y dicen que la burocracia adicional retrasa el proceso.
Los defensores dicen que su objetivo es proporcionar una mayor transparencia a la que a menudo es una opaca empresa estatal.
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El nuevo gobierno también evaluaría dejar la Agencia Internacional de Energía (AIE) -creada tras la crisis del petróleo de la década de 1970 con el fin de asesorar a las economías occidentales sobre cómo lidiar con una interrupción del suministro-, a la que se unió apenas en febrero de este año.
En cambio, exploraría la "posibilidad de un mayor acercamiento y mejor coordinación" con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que agrupa a muchos de los mayores productores de crudo del mundo.
Las medidas representarían un cambio de timón frente al gobierno de Enrique Peña Nieto, quien emprendió una amplia reforma energética que abrió al capital privado la cadena de los hidrocarburos y adjudicó en subastas más de una centena de contratos de exploración y extracción a empresas distintas a Pemex.
Las dos mayores petroleras estatales de América Latina buscarán nuevos yacimientos, reactivar campos maduros y compartir tecnología en medio de la caída de producción.
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Escrito por Redacción