Cargando, por favor espere...

Esténtor Político
Sarampión exhibe crisis de salud en México
En la semana anterior, el sarampión alertó a los mexicanos y al Gobierno Federal, debido a que la autoridad de Salud se mostró lenta para actuar frente al alto número de contagios.


Con la salud de los mexicanos y la de cualquier ser humano del mundo, nunca se debe jugar; más bien, debe ser todo lo contrario, una prioridad en la atención de los gobernantes actuales: destinar recursos económicos suficientes para prevenir y atender cualquier brote de enfermedades. Lamentablemente, en México no ha sido así, porque desde la pandemia de Covid-19, pero, concretamente, con la llegada de Morena y la “Cuarta Transformación” al poder en el 2018, la salud de los mexicanos empeoró y ha estado en crisis permanente, aunque desde el gobierno se busca ocultar la situación.

En la semana anterior, el sarampión alertó a los mexicanos y al Gobierno Federal, debido a que la autoridad de Salud se mostró lenta para actuar frente al alto número de contagios, nueve mil 74 casos confirmados, de los cuales dos mil 642 pertenecen al último mes y medio, y por las 29 muertes que ya había cobrado; la alarma y preocupación causó que el tema fuera abordado por la Presidenta durante la mañanera del miércoles 11 de febrero, cuando declaró que ya estaban tomadas las medidas con 28 millones de dosis de vacunación y prioridad para los infantes mexicanos.

El resurgimiento de sarampión en prácticamente todos los estados del país exhibe nuevamente la vulnerabilidad del sistema de vacunación mexicano; incluso se plantea que la campaña de vacunación activada durante días pasados podría no ser suficiente debido al incremento de los contagios; expertos en epidemiología han señalado que los altos números de casos derivan de “las fallas sistémicas en la cobertura de vacunación y una relajación en la vigilancia sanitaria” y estaríamos, una vez más, ante un fracaso de las políticas de prevención que ya habían demostrado ser eficientes, al menos con la enfermedad del sarampión, en décadas anteriores.

 La atención de la salud en México es crítica ahora, en parte, debido a que en 2025 se destinaron 881 mil millones de pesos (mdp) al sistema de salud público, cifra 12 por ciento menor (122 mdp) al asignado en 2024, que fue de un billón de pesos. Todo esto sucede cuando, entre 2019 y 2024, se había incrementado ligeramente, un tanto por la presión ocurrida por la trágica pandemia del Covid-19. Otro aspecto negativo consiste en que los 881 mdp apenas representan el 2.5 por ciento del producto interno bruto (PIB), en contraste con el seis por ciento recomendado por la Organización Mundial de la Salud para atención pública.

Pero, además, debemos recordar que esa cantidad de recursos ha resultado insuficiente ante los 48 millones de mexicanos (aunque el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social plantea 50.4 millones), 37 por ciento de la población que la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024 reportó que no pueden acceder a servicios de salud pública; la misma encuesta estima que los mexicanos con menores ingresos, en mayor situación de pobreza y marginación, tienen cada vez menos acceso a servicios de salud.

De acuerdo con especialistas, el gobierno de Claudia Sheinbaum tendría un mes para contener el brote y evitar que México pierda su estatus “libre de sarampión” otorgado por la Organización Panamericana de la Salud; pero hasta el jueves 12 de febrero, eran siete entidades: Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Tabasco y Ciudad de México, donde se concentraba el 85 por ciento de los casos de sarampión; y donde más muertes hubo fue en Chihuahua con 21 decesos.

 Aunque la mandataria mexicana llame a mantener la “calma” y se implemente, suponiendo que ahora sí sea cierta, una campaña de vacunación efectiva, no puede ocultar la fragilidad de la salud mexicana, sobre todo de los niños; tampoco afronta la exigencia de que México necesita un sistema de salud de primer mundo, donde la vida de la población no dependa de un brote de sarampión o de un pequeño resfriado.

 Todas las naciones, incluido México, merecen un sistema de salud eficiente y equitativo, como el que tienen Francia, Italia o Dinamarca; este último destina 9.4 por ciento de su PIB a la salud pública. Sin embargo, para lograr esto, se requieren políticos que gobiernen diferente, con verdadero humanismo y no con demagogia, manipulación o sólo para mantenerse en el poder. Por el momento, querido lector, es todo. 


Escrito por Miguel Ángel Casique

Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).


Notas relacionadas

En México, la población sin acceso a servicios de salud se duplicó entre 2018 y 2024 al pasar del 16 por ciento al 34 por ciento, lo que representa un retroceso en derechos sociales.

En lo que va del 2026, la SSa ha confirmado más de dos mil 900 casos de sarampión, con dos defunciones.

Tras solicitar discreción en la cobertura de notas rojas sobre inseguridad, la Jefa de Gobierno pidió no destacar alcaldías con más contagios de sarampión.

Claudia Sheinbaum Pardo presumió hace unos días que ya se habían aplicado un millón de vacunas contra el sarampión en Chiapas; aún así, el avance de esta epidemia tiene todavía en alerta a la población.

Las imágenes cotidianas sobre el uso de las redes sociales (RR. SS.) son muy reveladoras y quizá aterradoras, pues más que funcionar como herramientas tecnológicas de comunicación y medios para la mercadotecnia, están generando estragos, sobre todo en las infancias.

La medida busca reducir el riesgo de contagio entre estudiantes, docentes y personal educativo.

México ocupa el primer lugar de contagios, con seis mil 428 casos y 24 defunciones. Instalan módulos de vacunación en el Metro de CDMX.

Imagine usted que de pronto todos los “corruptos” de antaño y también los del presente son puestos tras las rejas, es decir, sean encarcelados; el “problema” sería que nos quedaríamos sin gobernantes y no habría millonarios mexicanos.

Los estados más afectados son: Chihuahua, Jalisco y Chiapas.

Autoridades de Salud urgen alcanzar una cobertura nacional del 95% para conservar el estatus sanitario del país.

Entre 2025 y el 26 de enero de 2026, se han contabilizado siete mil 417 casos, así como un total de 26 defunciones por sarampión.

Con la acelerada acumulación del patrimonio de los multimillonarios durante 2025 se podrían distribuir 250 dólares a todos los pobladores del planeta y aun así tendrían 500 mil millones de dólares (mdd) extra.

El plazo busca contener el brote de sarampión y evitar que México pierda su estatus de país libre del virus.

La SSa atribuyó los cuadros graves y las defunciones por sarampión a las poblaciones con esquemas de vacunación incompletos.

Autoridades de salud exhortan a vacunarse; el sarampión es más contagioso que la COVID-19.