Cargando, por favor espere...

Mar de Libros
Por qué no hay extraterrestres en la Tierra
Con esta obra se cebó el cuete de los viajes interestelares e intergalácticos hacia nuestro hogar terráqueo en todo el pasado y en el futuro próximo.


Si los fascistas modernos llegaran a controlar el mundo, este libro mexicano publicado en 2003 sería de los primeros en ser quemados, sin duda. Y no porque denuncie con santo y seña las atrocidades que cometen por todo el mundo, sino porque es un libro de popularización de la ciencia astronómica, muy útil para ayudar a la humanidad a poner los pies sobre la Tierra, a diferencia de los extraterrestres.

El objetivo de “liberar” fotos y videos de supuestos extraterrestres de los archivos “clasificados” de Estados Unidos es drogar ideológicamente a la humanidad, desviar su atención hacia una especie de moderno chupacabras interestelar en el que se entretenga, mientras destruye países y pueblos y obtiene ganancias astronómicas por sus genocidios, por la venta de armas y proyecta nuevas plusvalías al construir Gazas turísticas… y esta obra del científico Armando Arellano Ferro, de tan solo 169 páginas, aún sin quererlo, echa por tierra esos planes.

Con esta obra se cebó el cuete de los viajes interestelares e intergalácticos hacia nuestro hogar terráqueo en todo el pasado y en el futuro próximo. Lo malo para los narcotizadores de la humanidad es que proporciona razones científicas irrebatibles. Y sólo queda a los defensores de la ideología burguesa o desprestigiar el papel mismo del científico, poniéndole comillas y sembrando el veneno de un escepticismo irracional, asunto que el propio Arellano comenta con toda claridad, o de plano ordenar a Amazon –moderno capitán Beatty– que destruya los libros.

Pero Arellano Ferro no tiene comillas y sí al menos 221 estudios científicos publicados, analizando composición química de estrellas y cúmulos de estrellas, distancias, etc., según catálogos de ADS y NASA y 214 estudios científicos reportados por orcid.org, un importante identificador de investigadores a nivel mundial. No niega desde luego la posibilidad de más vida en el Universo; sin embargo, con su ciencia, Arellano le ha puesto un tapabocas del tamaño de la Vía Láctea a los narcovnizadores, quienes sentirán un odio visceral si usted toma en sus manos este librito y lo comienza a leer y entender.

La comprensión de la imposibilidad como la ausencia de condiciones materiales para el surgimiento de un fenómeno, un proceso, un desarrollo o una cosa, da calma espiritual, permite enfocar pensamientos y acciones en aquello que es racionalmente posible, que tiene posibilidades no sólo formales, sino reales de ser o existir. Esta comprensión proporciona la certeza espiritual de no buscar o querer aquello que nunca obtendremos. “De ahí que la humanidad siempre se plantee sólo tareas que puede resolver…”, dijo El Moro de Tréveris.

El libro, al salir a la luz, habla de 67 exoplanetas conocidos en abril de 2001; hoy rondan los seis mil 350 y las conclusiones generales del libro siguen siendo válidas. Arellano Ferro no se desdice de ellas y nos conduce, paso a paso, a la comprensión de la imposibilidad física, química, planetaria, solar, estelar, comunicacional y tecnológica, de que haya extraterrestres merodeando por allí y secuestrando humanos para hacer con ellos terribles experimentos, todo ello sin contar las enormes distancias siderales que un viajero interestelar deberá cubrir a la velocidad de la luz (imposibilidad que también demuestra) sólo para venir a ocultarse de nuestra vista. Todo su planteamiento conduce al entendimiento de que no hay condiciones materiales para el “encuentro cercano del tercer tipo”, que hoy sólo existe en las fantasías de las películas, y en las ilusiones de los “agujeros de gusano”. Mandar un mensaje a la galaxia más cercana tardaría en llegar 2.5 millones años a la velocidad de la luz y su respuesta tardaría otro tanto en llegar a nosotros ¡cinco millones de años, cuando hace apenas 350 mil años no había Homo sapiens en la Tierra y hace 150 años no éramos capaces de producir ondas electromagnéticas! Un envío nada práctico.

Arellano concluye: “La descripción del Universo, su estructura, su tamaño, y sus leyes vertidas a lo largo de los capítulos de este libro nos empuja inevitablemente a una sola conclusión: no es posible que haya habido jamás seres vivos e inteligentes de origen extraterrestre en nuestro planeta”. El problema para muchos lectores es que suelen no tener la preparación científica para asimilar los argumentos y abandonan su lectura incluso desde las primeras páginas.

Pero comprender este tipo de imposibilidad permitirá a la humanidad pensar mejor, sin drogas ideológicas y actuar sobre su realidad terrestre para transformarla; eso sí es mucho más posible a que los extraterrestres nos salven de la extinción. 


Escrito por Luis Miguel López Alanís

Periodista y escritor. Autor del libro “Ecos de los organizadores”.


Notas relacionadas

La resistencia ha estado en Cuba históricamente; con el marxismo-leninismo ha aguantado los embates del imperialismo.

Las grandes editoriales las regalías significativas fluyen casi exclusivamente hacia los bolsillos de los escritores “consagrados”

El imperialismo moderno se constituyó robando tierras indígenas...

Los dominios de estos objetos matemáticos pueden ir más allá de los números reales y ser realizados en dominios más abstractos.

El lector puede terminar repugnando el tour, luego de leer este libro venezolano de 2017.

Su obra evoluciona desde las formas y temas clásicos hasta una enérgica ruptura con lo establecido.

El matemático suele mostrar amor por desarrollar nuevos teoremas y no en convertirse en un erudito sobre distintos temas matemáticos.

El hecho de que los estudiantes mexicanos no alcancen los niveles básicos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias se debe a que la política educativa es errónea de principio a fin.

Si en México la educación es pública, universal, laica y gratuita, el Estado debería cumplir con esos principios básicos de nuestra Carta Magna.

Isenberg nos muestra que la basura humana no es cosa de un lejano pasado histórico, sino también un presente de pavor.

Fue también editor especialista en la Dirección General de Publicaciones de la UNAM y es autor del célebre manual Cómo presentar originales y corregir pruebas para su edición.

En términos etimológicos, lo político se refiere a todo lo relacionado con la vida de la ciudad o del asentamiento humano en cuestión, por lo que no es posible pensar en problemas sociales que no sean políticos.

Visconti hace con esta historia una profunda crítica al “arte” burgués.

Pito Pérez atisba otra forma de ser del hombre en el fondo de una botella, y justo es reconocer que no conmina a volverse alcohólico como él.

El capital, con su hambre insaciable de trabajo, que devora a diario la vitalidad de incontables hombres y mujeres, aparece personificado en El Dios Millón.