Joseph Conrad creció, educó y trabajó como marino mercante y escritor en Inglaterra.
Cargando, por favor espere...
Kālidāsa es el dramaturgo y poeta épico más importante de la literatura sánscrita de la época clásica; aunque no es seguro, suele situarse su existencia alrededor del año 400 d. C. Con frecuencia se sitúa su actividad poética en la corte de Candra Gupta II (376-414 d. C.) en la actual ciudad india de Ujjain. En esta ocasión, presentamos fragmentos del Meghaduta o La nube mensajera, poema considerado su obra maestra, objeto de gran admiración entre los románticos occidentales y en el cual la bella ficción de enviar un mensaje a la amada lejana mediante una nube, le permite describir, desde una altura a la vez física y poética, el paisaje de la región del Ganges. La naturaleza, tanto en su aspecto gigantesco y sublime de altas montañas y tempestades, como en la ternura de la primavera y la flor, halla en Kālidāsa un poeta compenetrado con ella hasta el punto de identificarla con sus sentimientos.
1
Por ser negligente en sus funciones, desposeído de su rango por maldición de su maestro, severa por tenerle separado de su amada todo un año, un Yakŝa1 habitaba en las ermitas del monte de Râma2 protegidas por la deliciosa sombra de los árboles, rodeadas de agua santificadas por haberse bañado en ellas la hija de Janaka3.
2
Separado ya en aquella montaña varios meses de su tierna esposa, mientras dejaba deslizarse por su brazo el brazalete de oro, el amante, un apacible día del mes de âsâdha4 percibió una nube que abraza las laderas, imponente como un elefante que en sus embestidas arremete contra una muralla.
3
Levantándose apenado delante de quien hace que nazca la flor del Ketaka5, conteniendo sus lágrimas, el servidor del rey de reyes se sumió largo tiempo en sus pensamientos. A la vista de las nubes se entristece el corazón del hombre feliz: ¿Qué ocurrirá entonces al hombre que alejado de su amada arde en deseos de abrazarla de nuevo?
4
Aproximándose ya el mes de nabhas6, deseosos de sostener la vida de su amada, decidió confiar a la nube buenas noticias referentes a sí mismo. Junto con frescos jazmines como ofrenda de honor a su visitante, le dirigió, amable, su saludo de bienvenida con amistosas palabras.
7
Tú eres de los atormentados7 el refugio. Oh, nube que concedes la lluvia, a mi amada transmite este mensaje mío, separado como estoy de ella por la cólera de Dhanapati8.
8
Cuando te eleves hasta el camino de los vientos, levantando su trenza te mirarán llenas de confianza y consuelo las mujeres de los viajeros9. ¿Quién dejaría abandonada a su esposa estando tú presta a iniciar tu viaje, a no ser alguien que como yo viva sujeto a voluntad ajena?
28
Con un cordón de pájaros ciñendo su cintura que se agitan al ritmo del rumor de sus ondas, deslizándose al romperse dulcemente, dejando ver su ombligo, que forma un remolino, el río Nirvindhyâ te dará de su agua y entraréis en contacto íntimo en tu camino. La turbación de la mujer resulta ser para su amante la suprema prueba de amor.
32
Con tu cuerpo aumentado por los vapores olorosos que emanan de los cuidados cabellos a través de las rejas de las ventanas, acogida como un amigo por los pavos reales del palacio que danzan en tu honor, cansada del viaje en sus palacios perfumados de flores, pintados de rojo con que las mujeres hermosas colorean sus pies, pasarás la noche.
40
En la corriente del río Gambhirá10, como en una mente limpia el Ser, penetrará tu sombra de sí tan agradable. Procura no hacer inútiles sus guiños con tu excesiva firmeza11, brillantes como el nenúfar blanco, hechos de saltos de peces ágiles en sus aguas.
77
Identificable por esos signos ya grabados en tu espíritu, buena amiga, y por las figuras del Loto y de la Concha12 que aparecen grabadas a uno y otro lado de su puerta, podrás reconocer nuestro palacio, ahora por mi ausencia un tanto marchita su belleza. Pues cuando el Sol se pone la flor de loto no despliega ya su galanura.
79
Esbelta, bronceada, de dientes agudos, de labio inferior rojo como una fruta madura, con ojos de gacela temblorosa, de ombligo profundo, de andar lánguido por el peso de sus caderas, un poco inclinada por sus senos, a ella que tal vez sea entre las jóvenes la criatura más perfecta del creador, allí la encontrarás en medio.
80
Reconócela a ella, taciturna, como la vida compañera de mi vida, solitaria como el pájaro fiel13, estando yo, su compañero, ausente. Me la imagino convertida en una tierna flor de loto maltratada por el frío y deformada en estos días dolorosos de ansiedad que han pasado.
82
Por sus abundantes lágrimas sus ojos están inflamados, su labio inferior descolorido por el ardor de sus continuos suspiros. Su rostro, apoyado en sus manos, apenas visible por su cabellera colgante, tiene la tristeza de la Luna cuyo esplendor disminuye con tu presencia.
87
Enflaquecida, encogida y echada de costado en su lecho solitario, parece el cuerpo de la Luna cuando sólo presenta un delgado arco por encima del horizonte oriental. A ella le gustaría evocar siquiera fuese en sueños la unión conmigo, y busca el sueño que las lágrimas alejan de sus ojos.
94
Si mi amada estuviera, nube, en ese instante entregada a su sueño, permanece junto a ella lo que dura una vigilia, y evítale el sobresalto de tu trueno. Tal vez en ese instante, en sueños, está unida a mí, su amante, en firme abrazo… ¡Que no tenga que apartar entonces de mi cuello sus brazos de lianas!
96
“¡Oh, mujer, no eres viuda! Reconoce en mí, la nube, a un amigo muy querido de tu esposo que a ti llego con su encargo bien grabado en mi memoria. Yo soy quien hace en los caminos apretar el paso a la tropa fatigada de los viajeros14, ansiosos por deshacer la trenza de los cabellos de su amada, con el dulce y ronco gruñido de mi trueno”.
97
Cuando eso le digas, ella levantará hacia ti su mirada como otrora hiciera la princesa de Mithila15 con el hijo de Pavana, con su corazón suspirando de ansiedad, y cuando te reconozca te escuchará con atención, amiga nube, pues para las mujeres desposadas las noticias que le traen los amigos de parte del esposo procuran un gozo muy poco inferior al del encuentro.
110
¿Vas, nube amiga, a cumplir para mí este deber de hermano? Tu silencio me imagino que no debo entender como una negativa. Pues también en silencio es como otorgas la lluvia que te piden los câtakas16. La respuesta, en efecto, de los virtuosos a las súplicas es el dar cumplimiento a esos deseos.
111
Ya que te has apiadado de mí, bien sea por mi insólita plegaria o, en tu tierno corazón, por haberme encontrado solitario, aléjate hacia las tierras que deseas, nube amiga, espléndida en belleza por la estación lluviosa, y ni siquiera un instante te veas separada de tu esposo el relámpago.
NOTAS
1. Los Yakŝas son unos seres de carácter semidivino que sirven a Dhanapati “El Señor de la riqueza” y habitan en la ciudad de Alakâ.
2. El monte Râma (en indio Râmagiri) es probablemente la actual Râmtêk, situada en las cercanías de la ciudad de Nagpur.
3. Janaka es un rey de Videha, padre de Sîtâ, que es la esposa de Râma.
4. El mes de âsâdha es el que corresponde al final del verano, época en que se desarrolla el encuentro de la nube con el Yakŝa.
5. El ketaka es el Pandanus odoratissimus, de la familia de las pandanáceas y del género Pandanus, se encuentra especialmente en el sudeste asiático y en Australia. Su tronco aparece levantado del suelo por raíces adventicias. Es una de las plantas que forman los manglares y sus flores aparecen en inflorescencias compactas. Aquí el poeta llama a la nube “quien hace nacer la flor del ketaka”, ya que la nube estimula con su lluvia su florecimiento. Por otra parte, el ketaka es un árbol asociado al amor, aludiéndose así al estado anímico del Yakŝa.
6. Nabhas es el primer mes de la estación lluviosa, y el que sigue inmediatamente en el calendario del mes de âsâdha, antes mencionado. Mientras âsâdha corresponde a la última quincena de junio y la primera de julio, Nabhas coincide con la última de julio y la primera de agosto.
7. “Atormentado” traduce la palabra india samtapta, que en su sentido primario significa “calentado, quemado” y en sentidos derivados significa también “sufriente, atormentado”. Aquí, como en tantas otras ocasiones en este poema y en general en la literatura india de la época, se juega con dos sentidos simultáneos: por una parte, en el sentido primario, la nube es refugio para los que se encuentran abrumados de calor al protegerlos con su sombra. Por otro, sirve de consuelo al Yakŝa, atormentado por sus sufrimientos amorosos, al prestarse a transmitir el mensaje a su amada.
8. Dhanapati es un epíteto de Kubera, con el significado de “Señor de la riqueza” en su origen, Kubera el jefe de los espíritus malhechores que habitan las tinieblas. Pero posteriormente evoluciona hasta convertirse en el “Señor de la riqueza”. Dios de la región septentrional, al que sirven los Yakŝas, que constituyen su séquito. A su vez, Kubera es un servidor de Ŝiva.
9. Cuando una mujer queda sola porque su esposo marcha de viaje, abandona el cuidado de sus cabellos como signo de fidelidad, dejándolo o bien suelto cayendo delante de su cara, o bien sujeto en una trenza única que el esposo ha de desatar al regreso.
10. Es, probablemente, otro de los afluentes del río Siprâ.
11. La relación amorosa de la nube y un río. La mujer (en este caso el río) invita al amor al hombre (en este caso, la nube) con los guiños de sus ojos. El poeta exhorta al amante (la nube) a que se deje seducir por los encantos de la mujer y no se resista a la invitación de sus guiños, que en el caso del río están representados por los saltos de los peces en sus aguas.
12. Son dos de los tesoros de Kubera.
13. El Anas casarea. La pareja de estos animales es extremadamente sensible a la separación, llamándose sin cesar.
14. Por anunciar la proximidad de la estación lluviosa en que los viajeros regresan a sus hogares.
15. Es Sitâ, quien también levantó la mirada para recibir el mensaje que de parte de su esposo Râma le traía Hanumant, hijo de Pavana. Este episodio es narrado en el Râmayana.
16. El câtaka es un pájaro, concretamente el Cucculus melanoleucos, que se alimenta, según creencia de la época, de las gotas de lluvia pura, antes de que caigan al suelo. En el poema es mencionado varias veces.
Joseph Conrad creció, educó y trabajó como marino mercante y escritor en Inglaterra.
Su obra es clave para entender a esa generación de escritores y poetas que hubieron de enfrentar persecución, exilio y muerte en aquellos largos años de empoderamiento del fascismo en España.
Poeta, pintor, diplomático y miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua, Diego Dublé Urrutia (1877-1967).
Kālidāsa, el genial dramaturgo y épico del Siglo IV, es también uno de los más altos y líricos indios.
En municipios indígenas más del 75 por ciento de los nacimientos son atendidos por parteras.
Kumārasambhava o El nacimiento de Kumāra es un poema épico-lírico de Kālidāsa, el más famoso autor de la literatura clásica india.
Durante todo el Siglo XX surgió en los círculos intelectuales latinoamericanos la discusión sobre la pertinencia de integrar nuestro universo cultural al llamado mundo occidental.
En comparación con el sánscrito, que carece de elementos locales reconocibles, el lenguaje del Sattasaī busca transmitir el sabor rústico y local de Maharashtra.
El gobierno de India calificó como “desinformadas e inapropiadas” las declaraciones de Donald Trump sobre trabajadores del sector tecnológico.
22 estados de la República registran municipios con afectaciones: Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas encabezan el listado.
Y si la lengua es un producto histórico donde cada signo ha sido fijado por milenios de uso, el poeta es depositario y custodio de ese instrumento heredado.
En el Siglo II a. C. tiene lugar el nacimiento del drama indio, una de las manifestaciones más brillantes y artísticas de la antigua literatura sánscrita.
El Ramayana no es obra de un solo autor (aunque tradicionalmente se venga suponiendo que fue escrito por Krishna-Dwaipayana, llamado Viasa), ni de una escuela, sino que es fruto de la actividad poética de varias generaciones.
En este poema de Ignacio Rodríguez Galván pueden identificarse claramente, y de principio a fin, múltiples rasgos distintivos del primer romanticismo.
El Ramayana es una de las dos grandes epopeyas de la India.
Exigen comunidades indígenas frenar violencia en Guerrero
Policía de Chimalhuacán detiene a líder social por exigir agua potable
Explota demanda y riesgo de trata en CDMX ante el Mundial
Documenta Causa en Común más de 4 mil atrocidades y casi 7 mil víctimas en 2025
A dos meses del derrame en Veracruz, pescadores denuncian falta de apoyos
Hablan Sheinbaum y Trump de seguridad y comercio en su llamada 18
Escrito por Redacción