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Fiebre, enfermedades estomacales, conjuntivitis, llagas y ardor en la piel son sólo algunas de las afectaciones que sufren los habitantes de Poza Rica, Veracruz, tras permanecer una semana expuestos al agua contaminada y en contacto con lodo y desechos provocados por las lluvias del 9 de octubre.
Los síntomas más frecuentes son ardor, comezón, llagas y fiebre, sobre todo en niños y adultos mayores. Médicos locales advirtieron sobre el riesgo de infecciones graves por hongos y bacterias, debido a que muchos vecinos aún tienen los pies y piernas en contacto con el agua sucia.
La aplicación de pomadas antifúngicas e improvisar botas con bolsas de plástico para reducir el contacto directo con el lodo; así como el uso de cubrebocas para evitar inhalar el polvo, son algunas de las recomendaciones del personal médico local.
De acuerdo con reportes de la comunidad, en el fraccionamiento Bugambilias, las viviendas siguen cubiertas de lodo hasta tres metros de altura, lo que impide una limpieza total.
Además de las afectaciones dermatológicas, los habitantes reportaron casos de fiebre, vómito y diarrea, asociados al consumo limitado de agua potable. La Secretaría de Salud instaló 54 carpas médicas en Poza Rica y Álamo para atender a los damnificados y aplicar vacunas preventivas.
De acuerdo con autoridades federales, el desastre ha dejado 72 personas muertas y 48 desaparecidas hasta la fecha.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.