Estudio de México, ¿cómo vamos? revela desigualdad regional, retroceso educativo y crisis en salud pese a menor pobreza multidimensional.
Cargando, por favor espere...
El aire de fin de año tiene un olor inconfundible: a pino, a canela, y sobre todo, a reencuentro. Pero más allá del ajetreo, las compras, las luces que adornan las casas y las calles, el verdadero corazón de esta época late en un lugar simple y profundo: la mesa.
Las comidas, celebraciones y reuniones son mucho más que sentarse a la mesa a comer juntos y llenar el estómago; es un acto social de vital importancia que promueve los vínculos sociales y fomenta la conexión humana, a la vez que nos ofrece una oportunidad única para crear hábitos saludables en familia. Planear, preparar, cocinar y servir los alimentos también es una forma de amor que siembra memorias y promueve la salud a largo plazo.
Cuando compartimos un buen guisado, una ensalada fresca, una bebida caliente y reconfortante o incluso el postre más tradicional, nuestro cerebro libera oxitocina, esa hormona clave que nos hace sentir más cercanos y seguros, que influye en comportamientos sociales y de vínculo, como la confianza, la generosidad y las relaciones sociales.
Además, cuando comemos en un ambiente relajado y social, se estimula la liberación de serotonina, hormona producida en un 90 por ciento en el tracto gastrointestinal y un 10 por ciento en el cerebro, y que está asociada con la tranquilidad, la felicidad, la digestión, la regulación del sueño y el apetito. De ahí que un ambiente de convivencia agradable reduzca el estrés y favorezca un estado de bienestar.
De igual forma, al compartir la mesa con calma, activamos el sistema nervioso parasimpático, encargado de devolver el cuerpo a un estado de calma, relajación y equilibrio, después de una situación de estrés o de cualquier actividad, mientras se llevan a cabo las funciones digestivas esenciales, lo que se traduce en una mejor absorción de nutrientes y menos malestar o inflamación.
Y si a eso le sumamos que los platos especiales –llámense pavo, romeros o tamales– que se sirven son una explosión de sabor y color, sí, generalmente un festín de energía, pero también lo pueden ser de antioxidantes y fibra. Pastas, ensaladas o rellenos vibrantes con pasas, arándanos y frutos secos oleaginosos que aportan texturas, colores y oportunidades para experimentar. Lo que demuestra que el secreto de una alimentación nutritiva en estas fechas no está en sacrificar sabor, sino en elevar la calidad de los ingredientes y consumirlos en porciones conscientes, la clave no está en la prohibición, sino en el equilibrio.
En medio de las celebraciones, donde las emociones están a flor de piel –entre la alegría y el inevitable estrés– nuestra elección alimentaria se convierte en una herramienta para gestionar nuestro estado de ánimo. ¿De qué sirve el alimento más perfecto si se come en soledad o en medio de tensión? El verdadero valor reside en el afecto con el que se sirve y se comparte. La convivencia festiva siempre será el mejor aderezo para cualquier plato.
Estudio de México, ¿cómo vamos? revela desigualdad regional, retroceso educativo y crisis en salud pese a menor pobreza multidimensional.
Comunidades mantienen cerrado el paso en exigencia de obras carreteras, medicamentos y apoyos al campo
La nutrición resulta crucial durante la vida y el desarrollo de la infancia.
El sueño deficiente dificulta la toma de decisiones y provoca menor concentración.
Solo el 78 por ciento de los mexicanos tiene acceso a servicios básicos de salud, y la mortalidad prevenible es casi el doble del promedio de la OCDE.
El financiamiento al sector salud sigue lejos de lo recomendado por la OMS.
El de Olimpia fue uno de los miles de casos diarios de mujeres que pierden trabajos, relaciones, oportunidades y “respeto” por vivir su vida sexual libremente.
El estrés se ha incrementado en la población mexicana a causa del ritmo tan acelerado en que vivimos.
El análisis de más de 130 mil adultos sugiere que la suplementación continua podría aumentar hospitalizaciones y mortalidad por causas cardíacas.
Los recortes podrían afectar la calidad de los servicios médicos y el acceso a medicamentos, sobre todo para personas sin seguridad social.
Tiene como objetivo detectar necesidades emocionales y garantizar el acceso a los servicios adecuados.
Además de este virus, Hidalgo registró brotes de varicela, dengue y estomatitis herpética; Salud pide extremar precauciones.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece el derecho de acceso a la cultura física y a la práctica del deporte para todas las personas.
El último reporte de las autoridades federales es de 70 muertos, 72 desaparecidos y más de 100 mil viviendas afectadas.
El personal médico vive bajo amenaza de restricción en pago de primas dominicales, eliminación de plazas y suspensión de sueldos quincenales.
“La vida cultural antorchista se construye ante nuestros ojos”: alcalde de Tecomatlán
“Sin maíz no hay país”; pero sí hay contratos millonarios para Minsa
De la Fuente se ausenta de la Secretaría de Relaciones Exteriores
Una vez más, revientan sesión en el Congreso de la CDMX
Ambulantes saturarán el Centro Histórico por permisos decembrinos
China advierte a Japón con “derrota aplastante” por declaraciones sobre Taiwán
Escrito por Redacción