Cargando, por favor espere...

La 4T o el orgullo de no atender
La 4T quiere que convaliden y pasen por alto los pobres a los que se les ofrecen migajas con tarjetita.
Cargando...

A la hora de redactar estas líneas, los diputados federales se habían otorgado unos días de descanso con el pretexto de que no podían sesionar porque estaba bloqueado su recinto. No se supo de ningún esfuerzo de ellos por dialogar y llegar a acuerdos con los manifestantes; la directiva de la Cámara federal, en manos del partido Morena, se mostró irreductible, su consigna de primero los pobres se convirtió en “pero solo los que sean morenistas”. No solamente los diputados se mostraron reacios a cualquier diálogo o negociación, el propio Presidente de la República, por esos días, en varios de sus mítines, reiteró sus calumnias y sus insultos a los peticionarios diciendo que pedían dinero, las protestas y las aclaraciones de los agredidos lo tienen sin cuidado. Terquedad digna de mejor causa.

Es necesario insistir en que los miembros del Movimiento Antorchista no solo no pedimos “moches”, sino que nunca, jamás, hemos recibido este tipo de prebendas ni ninguna otra. Nunca, nadie ha podido demostrar que el Movimiento Antorchista, no sea, como decimos que es, una organización que jamás ha recibido ningún subsidio ni abierto ni oculto de parte de ninguna autoridad ni partido político. ¿No se le hace sospechoso, amigo lector, que, en vez de aplicarse a demostrar una verdad supuestamente tan evidente como la de “vivir de moches” o “recibir moches”, los calumniadores, opten por repetir la calumnia para que, a la manera fascista, algo quede? Toda la tozudez se sustenta sobre una mentira. Los demócratas y partidarios del pueblo rehuyendo el debate.

Lo rehuyeron los diputados de Morena y sus aliados. No quisieron escuchar que el Movimiento Antorchista no pide dinero, pide que la autoridad ejecute obras en pueblos y colonias pobres. La diferencia es abismal. Nunca, en ninguna parte se ha entregado dinero al Movimiento Antorchista. La verdad no puede ser escondida ni sepultada siempre, tarde o temprano acaba por aparecer y se sabe quien miente. Con plantón o sin plantón, los antorchistas estamos reclamando obras por valor de tres mil 800 millones de pesos que abarcan mil 587 acciones de agua potable, drenaje, pavimentación de calles, clínicas, escuelas y otras que sirven para mejorar un poco la calidad de vida de la población más vulnerable. Es una lista de obras para los más necesitados la que con gran orgullo rehúye discutir la representación de la “Cuarta Transformación” (4T).

Esa política de cancelar las obras básicas ha traído como consecuencia que la economía no crezca. El cero de crecimiento hay que buscarlo precisamente aquí y en la indisposición de los empresarios a arriesgar sus capitales. Si un modesto tendero tiene un establecimiento con un capital, digamos de 250 mil pesos que le rinde –atendiéndolo personalmente de seis de la mañana a 11 de la noche sin cerrar domingos ni días festivos– unos 50 mil pesos al mes y este comerciante quiere que su negocio crezca, tiene, necesaria y obligadamente, que aumentar su capital, tiene que invertir ¿de dónde? ése ya es otro cuento, pero tiene que invertir. Esto significa que si la economía no crece en nuestro país es principalmente porque los empresarios no tienen interés o tienen temor a invertir, llamarles “fifís” y conservadores un día sí y otro también tiene sus costos, pocos arriesgarán un capital significativo de unos cien millones de dólares y para eso hay que hacer reuniones de convencimiento con ellos y todavía, quién sabe, como lo dicen las cifras terribles de cero crecimiento. A ello hay que agregar la paralización de la inversión gubernamental como detonante del crecimiento, sustituyéndola por algunas ayudas en efectivo a sectores bien escogidos de la población ¿en que país del mundo se ha logrado hacer crecer la economía a tasas vigorosas siquiera del cinco por ciento, repartiendo dinero con tarjetitas?, ¿qué modelo seguimos?, ¿el de los Macuspana boys?

La inversión está mal. Durante los primeros nueve meses de este año, el primero de la 4T, la inversión pública cayó 14.4 por ciento en términos reales, de acuerdo con datos de la propia Secretaría de Hacienda y, en el caso de la inversión privada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), hasta el primer semestre de este año, que es el último dato disponible, se informa que retrocedió un cuatro por ciento. La Secretaría de Hacienda también ha reportado que, de julio a septiembre, el apoyo federal repartido a las 32 entidades cayó 72.8 por ciento con respecto al año pasado; esta caída ha afectado más a las entidades opositoras que a las de Morena: en siete gobernadas por PAN y PRI los recursos bajaron entre 88 y 93 por ciento al cierre de septiembre, mientras que Tabasco solo ha visto reducido el apoyo federal en 7.7 por ciento, Ciudad de México en 32.4 y Veracruz 57.5. Puebla es la excepción, con 86 por ciento, aunque el presupuesto fue aprobado cuando estaba por tomar posesión la gobernadora fallecida.

La caída de la inversión privada se explica por la confrontación verbal permanente del Presidente de la República con los sectores empresariales y con las señales que ha enviado con respecto a sus inversiones, la cancelación autoritaria del proyecto de aeropuerto en Texcoco no es un factor menor, no obstante, hay que añadir la suspensión de las rondas petroleras, la cancelación de las alianzas estratégicas (farmouts) de Pemex con empresas del sector privado, la cancelación de la subasta eléctrica y el conflicto que la CFE entabló con las empresas constructoras y operadoras de ductos. A eso agregue usted el tema de la reforma para equiparar la defraudación fiscal a delincuencia organizada que muchas empresas vieron como terrorismo fiscal y el tema de la reforma a la Ley de Extinción de Dominio que incrementó el temor de que el gobierno tenga un instrumento jurídico que pueda ser usado discrecionalmente contra el sector privado.

Entre todas las demandas despreciadas por la 4T y colocadas por el Presidente de la República bajo la categoría de “quieren dinero” está, para Michoacán y para Morelia, la sobrevivencia de la escuela primaria de tiempo completo en el Centro Educativo Maestro Aquiles Córdova Morán. Está institución recibe a 454 niños de escasos recursos quienes desayunan y comen todos los días en la escuela y terminan sus actividades a las 18 horas. Ahora, según la política revolucionaria de la 4T, se reducirá el presupuesto: el año anterior, la federación autorizó 10 mil 189 millones para este tipo de escuelas y este año, según el proyecto aprobado, solo se destinarán cinco mil 89 millones de pesos, lo que significa una reducción de 52 por ciento para los comedores escolares de los pobres de México. Ante la evidente alarma de los padres de familia, se les ha contestado que para el 2020 solo se afectará el rubro llamado “gestión escolar” con el que se puede comprar loza y algún equipo de cocina como son las licuadoras y no se afectará la alimentación en sí. ¿Cuántas ardientes promesas no se han cumplido? Y, ¿qué va a pasar en 2021? Estamos ante otra tragedia para los pobres de México, como la cancelación del Ramo 23, que la 4T quiere que convaliden y pasen por alto los pobres a los que se les ofrecen migajas con tarjetita, quieren que los pobres traicionen a otros pobres. 


Escrito por Omar Carreón Abud

Ingeniero Agrónomo por la Universidad Autónoma Chapingo y luchador social. Autor del libro "Reivindicar la verdad".


Notas relacionadas

Después de este primer año de haber ganado la elección y 6 meses de gobierno fallido, ya hay acuerdos y el gobierno estaría entendiendo que debe generar alianzas con el poder económico y político.

“Jóvenes Construyendo el Futuro es una oportunidad maravillosa, con grandes beneficios, primero para las iglesias, porque podemos ir y predicar el Evangelio"

Se instalará una mesa permanente con las representaciones de los municipios de México

Dicha decisión es a todas luces ilegal, violatoria de la Constitución Política del Estado de Veracruz, así como de la Ley Orgánica de la Fiscalía.

A pesar de las condiciones en las que trabajan los mexicanos, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, propuso que se discuta la agenda laboral hasta después del proceso electoral 2024.

El engrosamiento de las fuerzas armadas gracias a la integración de la Guardia Nacional al Ejército servirá para imponer la voluntad del gobierno. El asunto es sobre quién se quiere imponer esa voluntad.

Los diputados de Morena se apoderaron de  este cabo suelto y de la distracción pública generada por la emergencia sanitaria.

Si AMLO tuviera la más mínima congruencia hoy se aplicaría lo mismo que escribió en 2015 y diría lo mismo sobre lo que el país vio ayer en Sinaloa

“Nosotros le pedimos al gobernador Cuitláhuac que voltee a ver a los campesinos indígenas de Soteapan; aquí hay mucha pobreza", dijo uno de los vecinos.

Mientras platicaba con un grupo de policías, el periodista Jesús Gutiérrez Vergara fue acribillado por unos criminales. Los hechos ocurrieron en la colonia Aviación, en San Luis Río Colorado, Sonora.

"Pedimos nuevo censo porque Bienestar no hizo bien su trabajo, dejaron muchas familias de escasos recursos fuera, no hemos recibido apoyos".

México no está preparado para atender la pandemia como es debido y se ha preferido invertir en elefantes blancos como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el Aeropuerto de Santa Lucía.

López Obrador sigue siendo un presidente que siempre busca distractores y ante las crisis que presenta nuestra nación reacciona muy tarde.

La decisión fue tomada pensando en el bienestar de todos los asistentes y competidores.

Ninguno de los candidatos presidenciales se ha pronunciado por una reforma fiscal que ayude a disminuir las condiciones de desigualdad.