La promesa de tener una casa propia, símbolo de estabilidad y progreso durante décadas, hoy se desvanece para millones de mexicanos.
Cargando, por favor espere...
Me permito hacer algunas reflexiones acerca de la situación de nuestros jóvenes, el futuro de la patria –se dice–, expresión muy desgastada pero estrictamente cierta que debe ser, por tanto, mucho más allá de la demagogia, una gran preocupación. No obstante, cuando se habla de jóvenes es menester precisar que no es igual la situación y el futuro de los hijos de las clases pudientes que la de los hijos de la clase trabajadora y tratarlos como iguales induce a graves errores de apreciación. A mí me interesan, sobre todo, los hijos de las clases trabajadoras que no sólo son la inmensa mayoría de las nuevas generaciones, sino que son los que sufren más la realidad de un modo de producción que privilegia la máxima ganancia por sobre todas las cosas, hasta por sobre la salud y la educación de los individuos.
Hasta hace no mucho tiempo, se pensaba que los tiroteos con muertos y heridos en lugares públicos o, peor aún, en centros escolares atestados de muchachos, eran propios de otros países o de Estados Unidos en particular, ahora, lamentables acontecimientos muy recientes en Lázaro Cárdenas, Michoacán y en Teotihuacán, Estado de México, nos han obligado a caer en la cuenta de que ya existen en nuestro país y que pueden reproducirse. No sólo eso. No han sido hechas públicas estadísticas oficiales y confiables sobre el alcoholismo y la drogadicción en jóvenes y en niños pero, si algún valor podemos otorgarle al estado de ánimo, a la preocupación de las madres y padres de la clase trabajadora que viven en barrios y colonias de bajos recursos, estaremos de acuerdo en que no hacen falta muchas indagaciones ni entrevistas para darnos cuenta de que si no queremos decir que viven aterrados para no parecer tremendistas o exagerados, sí puede decirse sin ningún riego de desmesura que viven sumamente preocupados con lo que ya está pasando y con lo que pueda pasar en un futuro próximo con sus hijos, niños y jóvenes.
¿Y qué hace el Estado para cumplir con sus obligaciones de combatir las causas de tan lamentable situación? Nada. ¿Empleo para todos? No. Vivimos en el sistema de la máxima ganancia en el que hay que aumentar frenética y constantemente la productividad del trabajo, o sea, producir más mercancías por unidad de tiempo y eso se logra con más y mejor maquinaria y tecnología, sólo que eso causa siempre una reducción constante de la plantilla laboral, menos empleo y ya estamos en una situación crítica. Veamos: “En 2025, México registró la creación más baja de empleos permanentes en los últimos diez años”. (Animal político. 23 de enero de 2026) y, para esconder esta realidad, sólo se ha hallado la expresión “empleo informal” que incorpora arbitrariamente la palabra “empleo” a la caracterización porque nadie “emplea” ni contrata a esa fuerza de trabajo, sino que su propietario la usa él mismo para producir algunos pequeños objetos artesanales o vender mercancías en la vía pública con el fin de obtener unos pesos para su sobrevivencia y la de su familia, pero empleo, con todas las de la ley, no hay y, por tanto, los desocupados, insistentemente llamados “empleo informal”, ya son el 54 por ciento de la Población Económicamente Activa y van a seguir aumentando.
¿Y cómo se está preparando para el futuro a los niños y jóvenes? ¿Con conocimientos suficientes para ocuparse?, ¿con la práctica de deporte organizado?, ¿con enseñanza especializada de arte? Vea usted el comunicado al respecto que ha difundido la Secretaría de Educación Pública: “La SEP adelantará el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo cinco de junio. Esta medida responde tanto a la intensa ola de calor que atraviesa el país como a la logística por la celebración del Mundial de Futbol 2026 en México”. (El Universal, siete de mayo). Por el respeto que me merecen mis posibles lectores, quiero dejar bien aclarado que en el momento de redactar estas líneas, la SEP y Mario Delgado Carrillo, su titular, ya habían dado marcha atrás a la orden citada, ya habían dicho que siempre no. ¿Qué los hizo cambiar de opinión? La fuerza invencible del pueblo que por diferentes, pero muy justificadas razones, se expresó indignado en todos los foros que pudo. Se dice que el poder enloquece. Estamos ante un suceso de elocuente muestra.
No hay mediciones de avance educativo, ya se bloqueó a los organismos que los hacen porque los resultados que publicaban eran de escándalo, pero una madre y un padre, con poca formación incluso, se dan cuenta que su vástago no sabe leer bien, que no sabe hacer cuentas, se dan cuenta preocupados de que no está aprendiendo, que constantemente hay puentes y suspensiones de clases por variados motivos y que la televisión transmitiendo 24 horas al día es avasalladora. Sólo para seguir ejemplificando: tengo informes fidedignos de respetables compañeros en el sentido de que en el Estado de México (por lo menos) ya hace tiempo que se dio la instrucción de que las clases diarias en bachilleratos (por lo menos) se den por terminadas a las 12:30 horas. ¿Qué esperan las autoridades que hagan esos jóvenes? ¿Deporte organizado? ¿Actividades artísticas y culturales? En realidad, ¿a dónde y a qué los arrojan? Una posible respuesta (usted juzgará): “Se dispara 150 por ciento el involucramiento de niños y jóvenes en delitos de crimen organizado” (Animal político, 12 de mayo).
Ahora, la novedad: dizque porque hace calor ordenan que se suspendan las clases cuarenta días antes de lo acostumbrado. Pero el calor, con variantes en el país, existe desde siempre y desde nunca se le han proporcionado a la inmensa mayoría de los niños y jóvenes aulas construidas con materiales que propicien la frescura, ni calculadamente bien ventiladas; menos aún, con aires acondicionados y energía eléctrica o solar para mantenerlos funcionando. Ahora, sólo váyanse para que aguanten el calor, su casa sí es fresca, amplia, bien ventilada y, afortunadamente, casi la totalidad están construidas en calles pavimentadas y cuentan con todos los servicios sanitarios de la vida moderna. Pero los padres no se tragan el cuento. Saben perfectamente que ellos tienen que trabajar para llevar algo a sus hijos y que sus hijos, sin clases y sin vigilancia, ante la televisión o en la calle todo el día, corren serio peligro. Ahora sí se aterraron.
No me explico cómo fue que a los expertos en educación de la SEP no se les ocurrió prever la respuesta de los padres de familia. ¿Fue, entonces, una provocación para desprestigiar (más) al gobierno? ¿Fue una artimaña para distraer al pueblo de su preocupación por problemas–si se puede– más graves todavía? En fin, ¿qué clase de gobernantes son esos que manipulan así a sus gobernados? ¿Y en cuanto al Campeonato Mundial de Futbol como pretexto para suspender clases? La población trabajadora mira indignada cómo los señores de la 4T gastan a raudales el dinero del pueblo que no invierten en servicios elementales, para levantar y acondicionar todo tipo de instalaciones y vías de comunicación con el propósito de hacer más grandes todavía las descomunales ganancias que esperan obtener los poderosos e influyentes empresarios que organizan el Mundial. ¿O creen que la gente se los reconoce y lo agradece como apoyo para su entretenimiento?
Una realidad nos ilustra la verdadera preocupación del régimen por los niños y jóvenes. Cito una nota periodística sustentada, esa sí, en datos oficiales: “El presupuesto que el gobierno mexicano destina para los programas de Apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños Hijos de Madres Trabajadoras, Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina, Becas Elisa Acuña, Jóvenes Escribiendo el Futuro y la beca Universal de Educación Media Superior Benito Juárez, equivale a 32.5 por ciento del que se destina a los denominados Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y Pensión Mujeres Bienestar” (El Economista, 22 de marzo). Claro, los niños y los jóvenes menores de 18 años no votan.
La promesa de tener una casa propia, símbolo de estabilidad y progreso durante décadas, hoy se desvanece para millones de mexicanos.
El avance de la IA podría transformar el empleo, aumentar las amenazas y afectar las relaciones humanas.
Organizaciones alertan por violencia, impunidad y falta de protección al gremio periodístico.
El Gobierno de Canadá recibió información sobre amenazas en Mexicali, en Baja California, por lo que las actividades del Gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) y los viajes a dicha ciudad fueron suspendidos este 25 de agosto
Para demostrar que existen bots no hace falta proyectar nombres y cuentas personales en Palacio Nacional.
La organización planteó facilitar el acceso a financiamiento, cadenas de proveeduría y herramientas digitales para incentivar el empleo formal.
Consorcio Operadora Cicsa y FCC Construcción obtiene los segmentos 13 y 14; construirá 111 kilómetros, 40 puentes y nueve viaductos
En los próximos meses, el abasto de medicamentos en el sistema público de salud podría agudizarse debido a una “nueva política de etiquetado” y a una reducción de claves.
Michoacán, durante décadas, ha expulsado población joven.
La extrema derecha crece cuando millones de trabajadores sienten que viven cada vez peor.
El gobierno financia directa e indirectamente los crímenes cometidos por Israel en Gaza con total impunidad.
Luces de la ciudad es una comedia-melodrama que retrata a las clases sociales, muestra profundamente los valores de los parias, que son capaces de dar todo por la gente que aman.
AMOTAC coloca a Veracruz en quinto lugar nacional en violencia contra el transporte de carga; prepara paro y bloqueos carreteros en septiembre.
La movilización será el próximo domingo 13 de septiembre en Culiacán, a dos años de que comenzó la crisis en materia de seguridad en Sinaloa.
Edomex, CDMX y Jalisco concentran 59 % de robos en vía pública.
La vivienda, inaccesible en México
IEMS Azcapotzalco se va a paro y exige cuentas por muerte de maestro Alberto Jasso
El campo mexicano: crisis múltiple
Aquiles Córdova llama a los pobres de México a organizarse y conquistar el poder político
Publicará UAM convocatoria extraordinaria de ingreso el 4 de octubre
Con más de 28 millones de estudiantes, inicia ciclo escolar 2026-2027
Escrito por Omar Carreón Abud
Ingeniero Agrónomo por la Universidad Autónoma Chapingo y luchador social. Autor del libro "Reivindicar la verdad".