Ciencia
Lanza China chip cerebral para devolver autonomía a pacientes con parálisis
El dispositivo fue implantado a 32 personas quienes han probado el dispositivo sin registrar efectos secundarios
La Administración Nacional de Productos Médicos de China autorizó el primer chip cerebral de uso comercial; se trata del implante NEO, desarrollado por la empresa Neuracle Medical Technology, para tratar pacientes de entre 19 y 60 años de edad con parálisis en extremidades causada por lesiones en el cuello o la médula espinal.
El dispositivo fue implantado a 32 personas quienes han probado el dispositivo sin registrar efectos secundarios, por el contrario, el chip les permite activar con el pensamiento un guante mecánico capaz de realizar tareas básicas como tomar objetos, utensilios y artículos de higiene.
La revista Nature dio a conocer que el implante funciona mediante una interfaz cerebro computadora (BCI), un sistema que conecta directamente el cerebro con máquinas externas.
En el caso de NEO, el implante, del tamaño aproximado de una moneda, se coloca en el cráneo y utiliza electrodos situados sobre la zona cerebral que controla el movimiento. Cuando el usuario imagina mover la mano, el chip envía la señal a una computadora que la convierte en acciones ejecutadas por un guante o prótesis robótica.
Con ello, China se convirtió en el primer país en autorizar la comercialización de un implante cerebral con fines terapéuticos, adelantándose a proyectos occidentales que aún permanecen en fase experimental, como los desarrollos de Neuralink o Synchron.
Según documentos de política tecnológica, el chip cerebral es sólo el inicio, lo que se busca es impulsar la producción masiva de dispositivos tanto implantes como no invasivos, con aplicaciones que van desde la medicina hasta sectores industriales de alto riesgo.
Aunque por ahora el objetivo principal es terapéutico, devolver movilidad, comunicación y autonomía a personas con discapacidad, expertos advierten que estas tecnologías podrían transformar múltiples ámbitos, desde la interacción humano-máquina hasta la rehabilitación neurológica y la asistencia a adultos mayores.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.