Cargando, por favor espere...

Deportes
El deporte escolar, olvidado por los gobiernos
El gobierno no está pensando en tomar verdaderas medidas para atacar los problemas de acceso al deporte, salud y educación.


El deporte en México no ocupa una sola posición global determinante en las competencias de conjunto, pero es potencia indiscutible en competencias individuales, como el boxeo o los clavados. En Latinoamérica también estamos bien posicionados en taekwondo y tiro con arco. Si tratáramos de ocupar un lugar en el tablero mundial, México ocupa el número 44 del medallero histórico de los Juegos Olímpicos. A lo largo de la historia, la delegación mexicana ha acumulado un total de 78 medallas –13 de oro, 27 de plata y 38 de bronce–; clavados, boxeo y taekwondo han constituido las disciplinas más exitosas para nuestros competidores.

Estos resultados contrastan considerablemente con otros datos irrefutables: México es el 10o país en cantidad de población, 12o en producción de riqueza y 14o en extensión geográfica. Así que no hay otro camino: nuestros malos resultados en el deporte son resultado de la política gubernamental, del abandono y vacío que empeora de una administración a otra.

El problema no consiste en la falta de interés de los mexicanos por la actividad deportiva: hay miles de niños y jóvenes que miran el deporte como una herramienta para alejarse de los vicios, fortalecer su disciplina y construir una vida sana; además de los que seguramente aspiran a convertirse en competidores profesionales y representar dignamente a su país. El problema radica en la falta de interés de los tres niveles de gobierno.

Después de la pandemia de Covid-19, la educación y el deporte institucionales decayeron: poca promoción de la actividad deportiva, falta de eventos deportivos, escasa o nula infraestructura, carencia de material deportivos o de maestros de educación física.

Recientemente, la Secretaría de Educación Pública (SEP) reveló que apenas el 60 por ciento de las escuelas de nivel básico cuenta con clases de educación física y sólo el 35 por ciento tiene maestro especializado en la materia; de las 228 mil escuelas de nivel básico únicamente el 54.8 por ciento cuenta con cancha deportiva y el 29.9 por ciento dispone de material deportivo.

En el nivel preescolar, la cobertura alcanza aproximadamente el 28 por ciento, mientras que en primaria oscila alrededor del 40 por ciento; para el primer trimestre de 2025 existían apenas 88 mil 500 profesores de educación física y deporte en el país; mientras la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) recomienda un profesor por cada 20 alumnos.

Si planteamos el tema del salario, la situación resulta desalentadora: el promedio mensual de salario para un profesor de educación física es de cinco mil 540 pesos; lo más grave deriva de que el 65 por ciento de estos trabajadores se encuentra en condiciones de “informalidad”, porque no depende de contratos firmes ni base laboral; por lo que son empleos sin estabilidad ni garantías suficientes.

Debido a esta situación, las pocas escuelas públicas con la intención de promover el deporte entre sus estudiantes, deben esforzarse para integrar al personal docente y a los padres de familia que realizan rifas, quermeses, colectas y todo tipo de actividades económicas para comprar balones, uniformes, reparar espacios deportivos –si cuentan con ellos– o pagar entrenadores.

Padres de familia, profesores y la sociedad comparten la idea de que el deporte es una vía para formar mejores hombres y mujeres, deben esforzarse para impulsar su práctica en las escuelas, a pesar de las adversidades.

El gobierno no está pensando en tomar verdaderas medidas para atacar los problemas de acceso al deporte, salud y educación; aunque recientemente se anunció un aumento salarial de nueve por ciento para el magisterio, esto no es suficiente; ya que la inflación está consumiendo todo el salario y aun así no alcanza.

Aunque la Nueva Escuela Mexicana (NEM) difunda que el deporte se promueve y debe “favorecerse la dignidad humana”, en los hechos ésta se afecta y paraliza porque no se invierte en infraestructura o en especialistas, ni se apoya el talento deportivo; en realidad, orillan a los niños y jóvenes a los vicios y el sedentarismo.

Los maestros, padres de familia y estudiantes deben organizarse y exigir a las autoridades que cumplan con su deber de garantizar el derecho constitucional al deporte y la actividad física, en vez de participar en “el circo y la maroma” que se gesta con motivo del Mundial de Futbol, cuya finalidad es inducir al pueblo a olvidar los graves problemas que lo afectan. 


Escrito por Ingrid Conde Nabor

.


Notas relacionadas

El 58.95 por ciento de los alumnos votó por concluir la suspensión y retomar las actividades académicas.

La presidenta anunció que durante los próximos cuatro lunes se analizará el impacto de las tecnologías digitales. Informó que 16 estados ya limitaron el uso de teléfonos celulares en escuelas de educación básica.

Aunque se han ubicado las fuentes contaminantes, prevalece la inacción de los gobiernos locales.

Detrás de esa próspera imagen existe otra realidad: la de miles de comunidades rurales que sobreviven alejadas de los centros urbanos.

El torneo transcurrió en calma, sin incidentes, pleitos ni discriminación; en un ambiente de convivencia fraternal y sana diversión.

Los habitantes de la entidad más poblada del país aún pagan el costo de un sistema gobernante que sólo cambió de color y partido en el poder, pero continúa sumergido en las peores prácticas.

Ojalá los políticos que tanto pregonan que estamos pasando por una verdadera transformación en el sistema de salud se atendieran ellos o sus familiares en un hospital público.

La escuela pública debe ser defendida y fortalecida.

Habitantes reportan enfermedades respiratorias, pérdida de cultivos, contaminación de agua y muerte de ganado.

Tras cinco horas de negociación, autoridades del IPN, SEP y alumnos acordaron instalar cuatro mesas diálogo para atender el conflicto.

La protesta se realizará casi un mes después de que el magisterio disidente levantó el paro nacional y retiró su plantón del Zócalo.

Las personas con discapacidad registraron la calificación más baja con 7.99 puntos, seguidas por quienes hablan una lengua indígena, con 8.33, ambas inferiores al promedio nacional.

La IA irrumpió en la vida cotidiana como una herramienta que “facilita el conocimiento”.

De cada cien niños que inician sus estudios, 30 lograrán ser profesionistas.

Las tormentas de arena y polvo representan una amenaza para la economía en más de 150 países.